Un cliente critica a los animadores de un bar por ser “más sosos que un berberecho” y el dueño responde: “Quizá faltó que Spider-Man se tirara de un avión sin paracaídas”

El comensal tampoco dudó en comentar que sólo había “un camarero eficiente”

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Un camarero trabaja en la terraza de un restaurante. (Freepik)

En estos tiempos en los que todo lo tenemos que publicar y tenemos que dar cuenta de cada acción que realizamos, ha nacido un nuevo fenómeno, que son las personas que publican reseñas en Internet. A menudo, encontramos en ellas a clientes ofendidos porque las camareras no lleven sujetador o porque los trabajadores son “ligeros de cascos”. En ocasiones, hallamos en estas opiniones cierta falta de contundencia y basta con leer las respuestas de los establecimientos para comprender que la historia no ha sido contada con todos los detalles.

El creador de contenido Jesús Soriano, más conocido en redes como @soycamarero, suele publicar en sus perfiles de Instagram, X y TikTok, algunas de estas reseñas. Ha sido en la aplicación china donde ha compartido un vídeo (con más de 44.000 visualizaciones) un caso que ha captado la atención de sus seguidores.

La última polémica de ‘Soy Camarero’

En esta ocasión, un cliente describe su experiencia en un restaurante con una estrella y enumera un listado de razones. Para empezar, asegura que lo que le sirvieron no eran huevos rotos sino “patatas fritas y frías con un huevo frito”. Un menú que tampoco mejoró con el segundo plato, en el que se encontró “dos trozos de carne de estar todo el fin de semana en el horno, con pimentón y revuelto de verduras de Mercadona”. Un final que no se endulzó con el postre que “no sé de qué supermercado”.

Al menú de los niños también le encontró fallos, ya que, supuestamente, por “18 euros” tuvieron “pollo congelado y una tarrina de helado”. “Los animadores más sosos que un berberecho, tres tristes colchonetas en la calle, de noche a cinco grados, wellcome resfriados”, continúa. Por último, comenta que sólo había “un camarero deficiente” y que al resto “los sacaron ese del instituto para costearse el botellón de la tarde”.

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Captura de pantalla de la publicación de Soy Camarero. (TikTok)

“Quizás usted compre en zona gourmet de El Corte Inglés”

Ante esta reseña, el establecimiento no tardó en contestar con todo lujo de detalles. El dueño del restaurante explica que “por norma general” existen dos maneras de hacer huevos rotos con jamón: “o se trincha el huevo o se pone entero y lo trincha el cliente según su gusto”. En cuanto “al tema de la carne”, asegura que es “carne cocinada en el mismo momento” puesto que en la cocina hay “un equipo humano bastante grande” y un espacio de trabajo de “dos platos” que les brinda la oportunidad de que todo sea “recién cocinado”. Comenta que el detalle del pimentón es “simple y llanamente para adornar el plato”. “Molestias que nos tomamos para que quede bien”, añade.

En cuenta al postre, afirma que es “totalmente casero y fabricado por un pastelero”. “Quizás usted compre en zona gourmet de El Corte Inglés y tengan esos postres, aunque lo dudo con contundencia".

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“La temperatura exterior de la calle posiblemente se le olvidaría a subirla a Roberto Brasero”

Continúa abordando el tema de que los animadores fueran “más sosos que un berberecho”. Bajo su punto de vista, los 12 trabajadores “se dedicaron a lo que están preparados que es entretener a los más peques”. “Quizá pudo faltar que Spider-Man se tirara de un avión sin paracaídas porque como es Spider-Man no le hubiera pasado nada, pero no caímos en ese gran detalle”, ironiza.

“La temperatura exterior de la calle posiblemente se le olvidaría a subirla a Roberto Brasero, hablaremos con él muy seriamente sobre esta parte”, comenta. Y añade un guiño a su comentario: “Wellcome to winter”.

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Captura de pantalla de la publicación de Soy Camarero. (TikTok)

Por último, en defensa de sus compañeros, menciona que le parece “una gran falta de respeto criticar a tres camareros jóvenes diciendo que trabajaron para costearse el botellón de por la noche”. Insiste en que es “una falta de gusto con esas palabras tremendas”. “Creo que primero debemos respetar a todo el mundo porque no sé usted, pero normalmente todos fuimos jóvenes y no nos hubiera gustado que nos faltasen al respeto con tal palabrería”, finaliza.