
Tener dinero no lo es todo para invertir en vivienda, si acaso un punto de partida no menos importante que analizar a futuro lo que será de esa propiedad y del entorno en el que se encuentra. Si el objetivo es sacar el mayor rendimiento posible, el riesgo ha de ser mayor. De ahí el dilema sobre apostar por áreas consolidadas o ya en franco desarrollo o hacerlo por otras hoy poco atractivas pero con posibilidades de atraer la atención en unos años bien por un lavado de cara si ya está en pie, bien, si no es así, por la construcción de más inmuebles, acompañado de la de centros educativos, sanitarios, de la llegada del transporte público o de comercios.
Una de las voces con más influencia en redes sociales y medios de comunicación en este momento es la del economista Gonzalo Bernardos, que como ya es sabido no solo imparte teoría, sino que lleva a la práctica las recomendaciones. En una reciente participación en un podcast de Somrie, empresa que se define como “personal shopper inmobiliario”, Bernardos desvela que recientemente ha comprado dos propiedades en Zaragoza.
“Vete a un sitio donde no invierta nadie”
En diciembre de 2024, el precio medio de la vivienda en esta ciudad, la quinta de España en número de habitantes, alcanzó los 1.974 euros por metro cuadrado, con un incremento del 9,7% respecto al mismo mes de 2023. Son precios muy lejanos a los de Madrid (4.278 euros) o Barcelona (4.952 euros) y en la línea de la tercera y cuarta ciudad, que son Valencia (1.870 euros) y Sevilla (2.023 euros).
Lo llamativo de la inversión de Bernardos es que de todas las opciones en la capital de Aragón, ha optado por una que no cabía esperar. Pero, antes que eso, ¿por qué Zaragoza si se dispone de capital para hacerlo, por ejemplo, en Madrid? Lo explica así: “Hay gente que me dice: me gustaría invertir en Madrid, en la periferia de Madrid, en suelo. ¡Pero si está invirtiendo todo el mundo! Vete a un sitio donde no esté invirtiendo nadie".

“No voy a comprar nunca en el centro”
A continuación, concreta el lugar y las razones de su apuesta, que no todos han comprendido: “Yo, las dos últimas inversiones que he hecho es un lugar de Zaragoza. Comprar viviendas que no están ni hechas para alquilarlas. No las pienso vender. ¿Por qué he podido comprarlas a un precio fantástico? Porque en Arcosur, los zaragozanos no quieren comprar. Dicen que en el barrio no hay nada. Digo: por eso me interesa a mí, porque es un lugar prometedor. Yo no voy a comprar nunca una vivienda en el centro de la ciudad; ya está todo lo que puede ganar casi hecho”.
Arcosur, en el suroeste de Zaragoza, tiene en este momento 35 viviendas disponibles en la web de Idealista. La más barata de ellas cuesta 169.000 euros. Se trata de tres habitaciones en una primera planta exterior de 93 metros cuadrados e incluye garaje. El más caro está por 310.000 y son 229 metros cuadrados. Una novena planta exterior con cuatro dormitorios y también garaje incluido.
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