Sanidad llama al diálogo frente a la oposición de los sindicatos al borrador del Estatuto Marco

La ministra asegura que hay “amplia sintonía”, pese a las críticas expresadas por las organizaciones de sanitarios

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La ministra de Sanidad, Mónica
La ministra de Sanidad, Mónica García, durante una rueda de prensa, tras la reunión del ámbito para abordar el Anteproyecto de Ley del Estatuto Marco. (A. Pérez Meca / Europa Press)

Ha costado 22 años, pero las negociaciones para actualizar el Estatuto Marco de las profesiones sanitarias se han reanudado este miércoles. El tono de las conversaciones entre Sanidad y los sindicatos ha dejado “muy satisfecha” a Mónica García, pese a que las organizaciones lleven cerca de una semana criticando las propuestas del ministerio.

Los sindicatos han tildado el borrador de “ocurrencia“, “despropósito” o de “tomadura de pelo” para mostrar su descontento con las medidas anunciadas por García. De entre todas ellas, es la exclusividad propuesta para los jefes de servicio y otros directivos la que más ha disgustado a las organizaciones de los sanitarios. Tampoco han quedado convencidos con la redacción de la propuesta de reducción de guardias a 17 horas, pues ven en ella un escollo para mantener las actuales 24 horas.

La ministra ha reconocido que existen “legítimas diferencias” y “disparidades de opinión”, pero ante todo señala un objetivo común, que es mejorar las condiciones laborales de los sanitarios y la calidad asistencial que reciben los pacientes. En este sentido, asegura que hay “una amplia sintonía” entre el Gobierno y sindicatos.

Desde el ministerio, asegura García, son “plenamente conscientes” de la urgencia y la complejidad de la actualización del Estatuto Marco, una “deuda con los sanitarios”. Por ello, seguirán trabajando en un redactado en el que queden todos contentos, para lo que “la única receta es el diálogo”.

Qué quieren los sindicatos y qué propone Sanidad

Un médico rellena un informe
Un médico rellena un informe para su paciente (Pexels)

Acabar con las “anacrónicas” guardias de 24 horas ha sido una de las luchas bandera de Mónica García en el último año. En el nuevo Estatuto Marco, proponen “que la suma de la jornada ordinaria y la guardia no exceda las 17 horas y que las horas de descanso no tengan que ser recuperables”, como viene sucediendo hasta ahora, ha expresado García. Sin embargo, una frase del borrador rechinaba a oídos de los sindicatos: “el descanso tras una jornada de guardia no podrá deducirse para el cómputo de la jornada anual”.

Los médicos han interpretado esta última aclaración como una posibilidad de que el sistema te exija devolver esos días descansados en horas de trabajo. La ministra ha afirmado que se corregirá la redacción para evitar esta interpretación, que se aleja de sus pretensiones al escribirla. “La intención es que tú no debas horas si haces guardias”, ha asegurado.

Tampoco les convencía la excepción contemplada a la norma, que permitía las guardias de 24 horas por “razones organizativas o asistenciales”. “En ese redactado trabajarán para que quede claro que no puede ser una vía de escape para que no se cumplan las 17 horas”, ha prometido la titular de Sanidad.

Imagen de archivo: El presidente
Imagen de archivo: El presidente nacional del sector de Sanidad de CSIF, Fernando Hontangas, durante una concentración convocada por CSIF, frente a la sede de la Delegación del Gobierno, a 18 de abril de 2023, en Madrid (España). (Gabriel Luengas / Europa Press)

En cualquier caso, organizaciones como CSIF exigirán reducir todavía más las jornadas, hasta las 35 horas semanales (frente a las 48 actuales), y esperan que la reducción de guardias médicas no suponga una merma económica. Reclaman, asimismo, el desarrollo de la jubilación voluntaria parcial y anticipada por coeficientes reductores para el personal del SNS.

Fuera de las jornadas, la propuesta que ha causado el mayor revuelo ha sido la de exigir exclusividad a los jefes de servicio y otros altos cargos de gestión y dirección del Sistema Nacional de Salud. La intención de Sanidad es que estos profesionales no puedan compaginar sus tareas con contratos en centros privados. Para los sindicatos, podría suponer una pérdida de talento en los altos mandos, dado que la diferencia salarial entre un cargo medio y una jefatura de un hospital puede ser de “apenas 300 euros brutos al mes”, aseguraron desde AMYTS, sindicato mayoritario de la Comunidad de Madrid.

Manifestación del sindicato SATSE frente
Manifestación del sindicato SATSE frente al Ministerio de Función Pública en Madrid (Infobae España)

Respecto a la reclasificación profesional planeada en el borrador, García entiende que “hay mucha consonancia”, pero las organizaciones de trabajadores no se han expresado de la misma manera. Los médicos han mostrado su descontento al entender que se les iguala a las enfermeras, pese a la diferencia de créditos universitarios (360 unos, 240 otros); mientras que las enfermeras, pese a que reconocen el avance, exigen que se realice el “reconocimiento retributivo que corresponde a estos profesionales sanitarios“.

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