Este es el mejor lugar para conservar las manzanas y que aguanten más tiempo

Uno de los mayores retos de su conservación es lograr que se mantengan frescas

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
Manzana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La manzana, presente en los fruteros de los hogares durante todo el año, es una de las frutas más consumidas en todo el mundo. Acorde al informe alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en 2018 la manzana fue el tercer fruto que más comieron los españoles. A diferencia de otros alimentos que dependen de la estación, este producto está disponible en supermercados y mercados locales tanto en invierno como en verano. Sin embargo, uno de los mayores retos es lograr que se mantenga fresco, que no le salgan esas manchas marrones en el interior ni que se vuelvan poroso. Conservar adecuadamente las manzanas es clave para evitar el desperdicio y garantizar su calidad.

El frío, el principal aliado

Una mujer abre el frigorífico a deshoras (Shutterstock España)
Una mujer abriendo una nevera. (Shutterstock España)

El mejor lugar para almacenar las manzanas no es en el frutero que está encima de la mesa de la cocina, sino en la nevera. En concreto, deben guardarse en el cajón de las frutas y verduras, diseñado para mantener un nivel de humedad adecuado y evitar que los alimentos se sequen. Las bajas temperaturas ayudan a frenar los procesos de maduración y descomposición, eso sí, es importante mantener el rango de temperatura entre -1 °C y 5 °C. Si las temperaturas son demasiado bajas o elevadas, podría perjudicar su frescura.

Aunque el frigorífico sea nuestro principal aliado para la conservación de esta fruta, hay también otros factores que tenemos que tener en cuenta para alargar la vida del producto.

Aislamiento para evitar la maduración acelerada

Las manzanas son frutas climatéricas, lo que significa que continúan madurando después de ser recolectadas y liberan etileno, un gas que acelera la maduración de otros alimentos cercanos. Para evitar el deterioro prematuro, es importante mantenerlas alejadas de otras frutas y verduras, especialmente de productos que también generen etileno, como las patatas. Otro punto esencial para su conservación y que no se resequen, es envolverlas en papel de cocina o paños mojados para que mantengan su humedad o pulverizarlas con agua para que no se les agriete la piel.

Es preciso apuntar que no todas las manzanas duran lo mismo. Variedades con una textura firme y piel gruesa, como la Fuji o la Granny Smith, son más resistentes a la maduración y al deterioro. Por el contrario, las de pulpa más blanda, como la Royal Gala, perderán su frescura más rápido.

Cómo conservar las manzanas cortadas

En el caso de que hayamos partido una manzana, sólo nos hayamos comido la mitad y queramos reservar el resto para otro momento, la forma de conservarla será diferente. Habrá que sumergir los trozos en agua con zumo de limón durante cinco minutos para mantener el color y la textura. Luego, se deben almacenar en un recipiente hermético en la nevera, donde aguantarán hasta siete días.

Si las queremos congelar, su textura se verá algo afectada (estarán más blandas), pero durarán hasta diez meses. Para ello, hay que pelarlas, quitarles el corazón y cortarlas en rodaja. En este caso, también habrá que sumergir los trozos en agua con limón antes de meterlas en el cajón del electrodoméstico.

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