
Este sábado 10 de febrero el Recinto Feral de Valladolid acoge a la gran fiesta del cine español. Los grandes rostros de la cultura se han unido un año más con el objetivo de reconocer el trabajo de todos los profesionales del mundo audiovisual.
PUBLICIDAD
En este sentido, quienes logren hacer con el reconocimiento de la Academia de Cine en esta 38ª edición de los Premios Goya subirán al escenario para recoger la estatuilla que confirme su triunfo. A continuación, se explicará cómo ha evolucionado el diseño de esta última a lo largo de los años.
Te puede interesar: Qué fue de Andoni Erburu, el niño que ganó un Goya con 10 años y que después se convirtió en un técnico agrónomo
PUBLICIDAD
Cuánto pesa la estatuilla de los Goya
Ha habido muchos cambios en el diseño de la estatuilla desde la primera edición de los premios, y uno de los más importantes tiene que ver con el tamaño. En sus inicios, la estatuilla, creada por el escultor malagueño Miguel Ortiz Berrocal, presentaba el busto de Francisco de Goya acompañado de una cámara cinematográfica, siendo una escultura desmontable de bronce que pesaba casi 15 kilogramos. La estatuilla también incluía una insignia de los Goya que se podía quitar.
Sin embargo, en la actualidad el premio es mucho más ligero, a día de hoy pesa entre 2,5 y 3 kilogramos. Esto ha sido posible gracias a una reproducción del busto de Francisco de Goya, creado por Mariano Benlliure en 1902 y que la familia del pintor aún mantiene en propiedad.
PUBLICIDAD
Te puede interesar: Estos son todos los ganadores de los Premios Goya 2024
Cuánto mide un premio Goya
Todas las estatuillas que se entregan a los premiados de los Goya tienen las mismas características, con independencia de la categoría que se premie. En este sentido, las medidas del Goya son de 32 centímetros de altura, lo que hace del galardón un elemento accesible y ligero.
PUBLICIDAD
¿Cómo se fabrica la estatuilla de los Goya?
La Fundición Codina, ubicada en la localidad madrileña de Paracuellos del Jarama, es la encargada de elaborar los trofeos de los Premios Goya. El proceso se inicia con una reducción elaborada en redina de la pieza original. Esta reducción sirve para la confección de moldes de silicona, de los cuales se obtienen todas las réplicas. Una vez preparado el molde, se llena con cera y se ensambla la estructura conocida como árbol de fundición, provista de los canales por donde fluirá el bronce fundido. Más adelante, la pieza se coloca en el horno a una temperatura de 730 grados durante dos días, según explicó uno de los responsables a RTVE. Este método, denominado sistema de la cera perdida, implica que la cera se funda y deje lugar a una estatua de paredes finas.
Una vez completado este proceso, se comienza el cincelado y los últimos ajustes al bronce antes de proceder a la aplicación de la pátina. Esta etapa es crucial, ya que es aquí donde el metal adquiere su color definitivo mediante el uso de fuegos, ácidos y cera, logrando así el tono deseado.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Diez provincias en riesgo crítico por la falta de médicos de familia: no llegan a cubrir el 5% de sus plazas MIR
La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria advierte de que, de continuar este ritmo, estas regiones podrían quedarse sin residentes

Bacalao en salsa de azafrán y gambas, una receta fácil, rica y muy original de disfrutar del pescado
Esta receta está repleta de propiedades nutricionales beneficiosas gracias a su contenido en proteínas magras y ácidos grasos omega-3

Así es la vida de Laura y Alba: las hijas de Zapatero que tienen una empresa de éxito y viven de propiedad en el mismo barrio de Madrid
Las hermanas Rodríguez Espinosa crecieron en un entorno marcado por la exposición política de su padre y ahora se dedican al sector audiovisual

Tres cosas que deberías dejar de hacer si quieres ser más feliz, según un psiquiatra
El doctor Javier Quintero señala que ciertas dinámicas sostenidas en el tiempo dificultan el bienestar personal

Los riesgos para la salud de levantarse a las cinco de la mañana todos los días
El ritmo biológico influye sobre los hábitos diarios más allá de los propios horarios de sueño



