
En las carreteras, la edad puede ser un factor de riesgo. Los conductores peligrosos pueden ser mayores o jóvenes, pero según la Dirección General de Tráfico, uno de cada diez accidentes en las carreteras son provocados por personas mayores de 65 años.
La pérdida de capacidades de visión o de oído pueden hacer de nuestra conducción más peligrosa. Desde la Universidad de Harvard, el profesor Robert H. Shmerling explica cuáles son las señales que nos advierten de que ha llegado el momento de dejar el volante.
PUBLICIDAD
Te puede interesar: ¿Conducir a los 17 años? Las autoescuelas españolas están a favor, pero con “condiciones”
Los signos de alerta al volante
Según afirma este profesor, “el ratio de accidentes en vehículos motorizados es más alto para conductores de 80 años o más que para casi cualquier otro grupo de edad”. Respecto a los accidentes fatales, las estadísticas son peores para los mayores de 85 años.
PUBLICIDAD
Shmerling asegura que la gente mayor puede conducir de forma segura, problemas médicos como la artritis, cambios en la medicación o la disminución del tiempo de rección pueden derivar en una conducción poco segura.
Más allá de estos cambios más evidentes, “cuando las personas envejecen, sus aptitudes de conducción pueden decaer de forma tan lenta que no es obvio que se estén produciendo cambios inquietantes”, explica.
PUBLICIDAD
Te puede interesar: Un kamikaze circula en sentido contrario por la A-5 en Santa Olalla (Toledo) y causa un muerto y cinco heridos
El profesor ofrece algunos signos o red flags que pueden alertarnos de un declive en las capacidades al volante. Recibir cada vez más comentarios de preocupación de familiares y amigos, perderse en carreteras conocidas, frecuentes experiencias peligrosas en la carretera o encontrar “inexplicables” roces y abollones en el coche son algunas de las señales que deben hacer saltar la alerta.
PUBLICIDAD
Qué hacer ante las señales de alerta
Cuando se presentan estos signos, Shmerling recomienda crear un plan de acción antes de que se produzca un accidente. Expone cinco medidas que pueden tomarse de forma sencilla para evitar tener más problemas en la carretera:
- Tener una conversación con un familiar o amigo de confianza: tras conducir con ellos de copiloto, puedes preguntarles si se han sentido en peligro en algún momento y escuchar su experiencia.
- Una visita al médico: hablar con un profesional de la salud sobre los problemas que se experimentan al volante. Es posible que algún tratamiento pueda ayudar a mejorar tu visión, oído o capacidad de reacción.
- Asistir a clases de conducir: una vuelta a la autoescuela, o dar clases con un familiar, puede ser útil para mejorar las habilidades al volante. Puede ser interesante a la hora de renovar el carnet de conducir a partir de los 65 años.
- Considerar alternativas en la forma de conducir: hacer trayectos más cortos, por carreteras conocidas o que tengan más semáforos que otras señales.
- Ajusta tu coche a tus necesidades: cambiar la posición del asiento puede mejorar la visibilidad y utilizar una funda en el volante puede ayudar a tener un mejor agarre.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Hantavirus, última hora del crucero MV Hondius, llegada a Canarias y reacciones, en directo | Se prevé que los españoles sean los primeros en desembarcar
La OMS ha elevado a seis los casos confirmados, mientras dos continúan siendo sospechosos

Rocío Martín, la mujer que estaría esperando un hijo de Omar Montes, revela los detalles de su relación: “Él tomó la iniciativa”
La esteticista se sincera en ‘¡De Viernes!’ y cuenta cómo se conocieron y cuándo fue su último encuentro

Un hombre descubre un tesoro de hace 1.500 años bajo un árbol: una vaina de oro de una espada de la Edad de Hierro
Es la primera vez que aparece un objeto de estas características en la región, y apenas se han documentado 17 hallazgos similares en toda Europa del Norte

Una mujer reclama 44.000 euros de indemnización por las secuelas de su cirugía de aumento de pecho: el Supremo señala que hay complicaciones inevitables
El tribunal señala que la medicina estética no es un tratamiento urgente ni necesario para la salud, por lo que el deber de informar de los riesgos no es imprescindible



