Jake Lacy reveló cómo es encarnar personajes complejos: “A veces me pongo nervioso en el set cuando todo es oscuro”

El actor estadounidense reveló el impacto psicológico de interpretar figuras controversiales. Entrevistado por Esquire, destacó su honestidad sobre el desgaste, resaltando la importancia del autocuidado emocional en el oficio teatral

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Protagonista de 'Su peor pesadilla', Jake Lacy aborda desafíos morales y psicológicos en su nuevo papel (Sky)

El estigma del “buen chico” marcó el inicio de la carrera de Jake Lacy, pero actualmente está abriéndose paso hacia personajes más oscuros y psicológicamente complejos. Así lo relató en una entrevista con Esquire, donde reconoció que la exigencia emocional de sus últimos proyectos le llevó a replantear su visión sobre la actuación y su vínculo con la vida personal.

Reconocido por sus papeles amables y responsables en series como The Office, Girls y High Fidelity, el intérprete detalló cómo ese perfil se consolidó desde su debut televisivo en 2012. “En cierto momento sentí que podía hacer algo más que el novio simpático”, compartió.

Jake Lacy reconfigura su carrera
Jake Lacy reconfigura su carrera actoral al pasar de papeles de 'buen chico' a personajes oscuros y complejos (REUTERS)

Al recordar su paso por Girls, señaló: “Fran fue el primer personaje donde la percepción de los demás y la suya propia diferían, y eso era divertido. Pero en ese momento no tenía las herramientas para jugar con ese contraste como ahora”.

La experiencia de ingresar en The Office supuso para Lacy un reto cargado de respeto por la serie. “No quería arruinarlo”, confesó. Su evolución a lo largo de proyectos corales con figuras como Adam Driver y Cate Blanchett fortaleció su deseo de buscar historias fuera del molde y explorar nuevos matices actorales.

La transición de Jake Lacy
La transición de Jake Lacy de papeles simpáticos en 'The Office' y 'Girls' a roles más oscuros marca una evolución narrativa (NBC)

Salto a personajes oscuros: “Su peor pesadilla” y desafíos morales

El deseo de diversificar su registro actoral llevó a Lacy a aceptar roles significativamente más complejos, como el de Peter Irvine en la serie All Her Fault (Su peor pesadilla). Según explicó a Esquire, bastó con leer el primer guion para convencerse y aseguró: “Lo mejor fue que empezaba con el niño desaparecido. Ahora sí que me interesa”.

Durante el rodaje en Australia junto a Sarah Snook, el actor comprendió la magnitud emocional de su personaje: “Me enteré de que Peter había causado la discapacidad de su hermano y secuestrado al hijo de otra persona. ¡Este es el papel de mi vida!”.

Remarcó que dar humanidad a figuras moralmente ambiguas exige comprender sus justificaciones, por extremas que sean. “Si interpretas a Hitler, tienes que creer que estás salvando a tu país. Es delirante y aberrante, y es un monstruo, pero él siente que lo está justificando. Peter no es Hitler, pero es un narcisista que no considera haber hecho nada malo”, señaló, sobre su papel.

Desafíos emocionales de los roles sombríos

Esta transición hacia personajes turbios ha supuesto un importante desgaste emocional para el artista estadounidense. En sus declaraciones a Esquire, Lacy fue claro sobre la tensión que enfrenta: “A veces me pongo nervioso en el set cuando todo es oscuro, y pienso: ya no puedo más, no puedo seguir en el lodo todo el día”.

El actor evitó idealizar la entrega emocional que requiere su trabajo y admitió la necesidad de poner límites para preservar su bienestar. “La respuesta que el mundo espera es que viví el dolor imaginario por mi propio hijo. La verdad es que no quería quedarme anclado en esa tristeza durante cinco meses y medio”, explicó.

Asimismo, encontrar estrategias para experimentar el dolor de sus personajes, sin trasladar ese sufrimiento al terreno personal, se hizo imprescindible para cuidar su salud mental.

La gestión de la salud
La gestión de la salud mental es clave para Lacy, ante la intensidad emocional de sus recientes proyectos (Peacock)

Equilibrio entre vida familiar y profesional

La paternidad se ha convertido en un soporte esencial para su replanteamiento vital. En la entrevista, subrayó que evita asociar el dolor ficticio con vivencias personales y afirmó: “Como padre me sentiría mal si usara mi relación con mis hijos para manipular mis emociones para una serie de televisión. Al final del día, me importan poco las series en comparación con el amor por mis hijos”.

También reflexionó sobre la presión de quienes siguen viéndolo como el “tipo bueno”, incluso tras sus trabajos más sombríos. Remarcó que regresar a su hogar y priorizar su familia ha sido crucial, sobre todo después de jornadas atravesadas por la intensidad dramática de su oficio.

En el cierre de la entrevista con Esquire, Jake Lacy destacó su intención de reencontrarse con relatos menos pesados: “Quisiera volver a proyectos ligeros, algo divertido. He pasado 10 años haciendo buenos chicos y 7 interpretando personajes más complejos y oscuros; me gustaría encontrar un punto medio”.

El intérprete planteó la pregunta sobre el impacto que desea tener a través de su trabajo. “¿Qué estoy sumando al mundo? ¿Quiero seguir añadiendo oscuridad y trauma, aunque sea en ficción?”, analizó. De cara al futuro, sugirió que es momento de apostar por relatos que, sin perder complejidad, permitan a la audiencia experimentar alegría y alivio.