Ministerio de Salud reporta cinco casos de dengue en El Salvador durante la estación seca

Durante el inicio de 2026, El Salvador reportó la mayoría de casos de dengue en población de 10 a 19 años, destacando la circulación del serotipo DEN-3, asociado a cuadros más graves según la Organización Panamericana de la Salud

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El serotipo DEN-3, identificado por
El serotipo DEN-3, identificado por la OPS como el de mayor gravedad, es el predominante entre los casos de dengue en El Salvador este año. (Crédito VisualesIa)

Aunque El Salvador atraviesa actualmente la época seca, las autoridades del Ministerio de Salud han confirmado cinco casos de dengue durante 2026, además de seis altas hospitalarias relacionadas con la enfermedad. El serotipo predominante, DEN-3, según la Organización Panamericana de la Salud, está asociado a manifestaciones más graves de la enfermedad.

El último boletín epidemiológico detalla que los adolescentes entre 10 y 19 años encabezan la lista de afectados, con 228 diagnósticos. Les siguen los niños de cinco a nueve años, con 227 casos, y, en tercer lugar, los de uno a cuatro años, con 121 reportes.

Este patrón de distribución etaria pone de relieve la vulnerabilidad de la población infantil y adolescente frente al dengue, un dato que adquiere especial relevancia ante la circulación de un serotipo de alto riesgo.

La estratificación de riesgo por municipio posiciona a siete localidades en la categoría de mayor afectación: Santa Ana Centro, La Libertad Centro, La Libertad Sur, San Salvador Oeste, San Salvador Centro, San Salvador Sur y San Salvador Este. Estos territorios concentran la mayor carga de casos, lo que sugiere la necesidad de intervenciones focalizadas en estas áreas urbanas y periurbanas, donde la densidad poblacional y las condiciones ambientales favorecen la propagación del vector.

Por otro lado, el índice larvario—indicador que refleja la presencia de criaderos del mosquito transmisor—supera el promedio nacional en 11 municipios, entre estos Chalatenango Centro, Morazán Norte, San Salvador Centro, La Paz Oeste y Sonsonate Oeste. Este dato técnico apunta a una persistencia de factores ambientales que sostienen el ciclo de transmisión del dengue y que requieren acciones inmediatas en materia de saneamiento, control vectorial y educación comunitaria.

El índice larvario por arriba
El índice larvario por arriba del promedio nacional en 11 municipios evidencia la persistencia de criaderos de mosquitos transmisores de dengue en El Salvador. (EFE/ Gustavo Amador)

Durante las seis primeras semanas de 2026, las autoridades sanitarias han registrado un total de 825 casos sospechosos de dengue. Solo en la primera semana de enero, se notificaron 214 sospechosos, lo que marca un inicio de año con intensa vigilancia epidemiológica.

La vigilancia de otras arbovirosis refuerza la alerta sanitaria: se reporta un caso sospechoso de chikungunya y siete de zika en lo que va del año.

Hasta el momento, no existen confirmaciones de estas dos enfermedades, pero su presencia en el monitoreo epidemiológico refleja el potencial riesgo de circulación simultánea de varios virus transmitidos por el mismo vector.

OPS alerta por alza de chikungunya en las Américas

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha emitido una alerta epidemiológica ante el aumento sostenido de casos de chikungunya en países de las Américas desde finales de 2025 e inicios de 2026, así como por la reanudación de la transmisión autóctona en zonas donde no se registraba el virus desde hace varios años.

Según la OPS, este comportamiento sigue patrones esperados en áreas donde circula el mosquito Aedes aegypti, aunque factores como las temperaturas extremas están favoreciendo la reproducción del vector.

Los adolescentes de 10 a
Los adolescentes de 10 a 19 años lideran la incidencia de dengue con 228 diagnósticos, seguidos por niños de cinco a nueve años y de uno a cuatro años. (AdobeStock)

“El chikungunya se diseminó en las Américas en 2013 y, tras años de baja transmisión, estamos observando un resurgimiento, especialmente en la zona Intertropical donde hay presencia del mosquito Aedes aegypti”, expresó Sylvain Aldighieri, Director de Prevención, Control y Eliminación de Enfermedades Transmisibles de la OPS. El objetivo de la alerta es que los trabajadores de salud y los gobiernos se preparen para posibles rebrotes y planifiquen campañas de información dirigidas a la población.

A nivel mundial, entre el 1 de enero y el 10 de diciembre de 2025, se notificaron 502.264 casos, incluidos 208.335 confirmados y 186 defunciones en 41 países y territorios.

En las Américas, se registraron 313.132 casos, de los cuales 113.926 fueron confirmados, incluidas 170 defunciones en 18 países y un territorio durante todo 2025.

Si bien la región muestra una reducción de casos respecto a 2024, algunos países de Sudamérica y el Caribe han reportado incrementos localizados.

Chikungunya es un virus transmitido por los mosquitos Aedes aegypti y, potencialmente, por Aedes albopictus. Produce fiebre y dolor articular intenso, a menudo incapacitante, con síntomas como dolor muscular, cefalea, fatiga, náuseas y sarpullido.

Alrededor del 60 % de los afectados puede desarrollar cuadros crónicos articulares que duran semanas o meses. No existe tratamiento antiviral específico; el manejo se basa en el control de síntomas y la evaluación de grupos en riesgo, como menores de un año, adultos mayores, personas con enfermedades de base y embarazadas, para prevenir complicaciones graves.

Recomendaciones clave de la OPS ante el chikungunya y otras enfermedades transmitidas por zancudos

La OPS insta a los países de la región a reforzar la vigilancia epidemiológica y de laboratorio para detectar tempranamente casos y brotes de chikungunya, dengue, zika y otras arbovirosis. Se recomienda asegurar un manejo clínico adecuado y fortalecer las acciones de control vectorial, con énfasis en la eliminación de criaderos de mosquitos, sobre todo en zonas con mayor reporte de casos y en centros de salud que atienden pacientes con estas enfermedades.

Se recomienda a la población
Se recomienda a la población eliminar criaderos de mosquitos, usar repelente y colaborar en campañas comunitarias para prevenir dengue, chikungunya y zika. (Foto: cortesía)

A los equipos de salud, la OPS aconseja incluir chikungunya y otras arbovirosis en el diagnóstico diferencial de fiebre y exantema, junto con sarampión. También es fundamental adecuar las unidades de salud y actualizar las capacidades del personal médico para asegurar un diagnóstico, clasificación y tratamiento oportunos y de calidad.

Para la población, las recomendaciones generales para evitar enfermedades provocadas por zancudos incluyen:

  • Eliminar criaderos de mosquitos: Tapar y lavar tanques, cisternas y recipientes de almacenamiento de agua con frecuencia; eliminar llantas, botellas, latas u objetos que puedan acumular agua en patios, techos, azoteas y alrededores de la vivienda.
  • Mantener recipientes tapados: Asegurar que todo recipiente donde se almacene agua esté correctamente cubierto para impedir que los zancudos depositen sus huevos.
  • Usar repelentes y mosquiteros: Aplicar repelente en la piel expuesta y dormir bajo mosquiteros, especialmente en zonas de alta transmisión.
  • Vestimenta protectora: Utilizar ropa que cubra brazos y piernas, especialmente al amanecer y al atardecer, cuando los mosquitos están más activos.
  • Evitar acumulación de agua: Vaciar, limpiar o descartar cualquier objeto que pueda contener agua, como floreros, macetas, cubetas, juguetes y envases vacíos.
  • Colaborar en la comunidad: Participar en campañas comunitarias para la eliminación de criaderos y la educación sobre la prevención de enfermedades transmitidas por zancudos.

Estas recomendaciones se aplican tanto para la prevención de chikungunya como de otras enfermedades transmitidas por el Aedes aegypti y otros mosquitos vectores.