Más de un millón de salvadoreños viven con diabetes mellitus y 800 mil enfrentan trastornos metabólicos

Datos recientes revelan que la prevalencia crece en todos los grupos etarios, impulsada por la obesidad, la genética y el consumo de azúcares refinadas, según explicaron especialistas de Asadi

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
Una persona utiliza un medidor portátil de glucosa para analizar una gota de sangre aplicada en una tira reactiva, evidenciando el creciente uso de dispositivos médicos para el control de la salud en el hogar. La imagen destaca la importancia de la monitorización frecuente de los niveles de glucosa, especialmente en pacientes con diabetes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En El Salvador, 1.2 millones de personas conviven con diabetes mellitus y 800,000 presentan trastornos metabólicos que las colocan en riesgo de desarrollar la enfermedad, de acuerdo con especialistas de la Asociación Salvadoreña de Diabetes (Asadi). El dato, compartido durante una entrevista televisiva y recogido por Infobae, refleja el crecimiento sostenido de la patología en el país, donde los factores genéticos y los hábitos de vida inciden en su aparición desde edades tempranas.

En la entrevista Frente a Frente de Telecorporación Salvadoreña (TCS), el doctor Norman Flores, internista y endocrinólogo de Asadi, puntualizó: “En nuestro país, incluso, se estima que ya hay 1.2 millones de personas con diabetes mellitus y 800 mil con trastornos metabólicos que les infieren riesgo a padecer lo que es la diabetes mellitus”.

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Flores explicó que este tipo de diabetes puede afectar a cualquier grupo etario, aunque la prevalencia aumenta con la edad. “El Salvador celebra el mes del adulto mayor en enero y es fundamental recordar que estas enfermedades crónicas, como la diabetes, requieren un control metabólico constante para evitar complicaciones”, explicó el especialista en el espacio conducido por Moisés Urbina.

La diabetes mellitus, según los expertos, se diagnostica cuando la glucosa en ayuna supera los 126 miligramos por decilitro. El médico precisó que valores por debajo de 100 indican normalidad, mientras que niveles entre 100 y 125 corresponden a una alteración de la glucosa en ayunas. “Debemos prestar atención a otros factores como hipertensión, obesidad y sedentarismo, ya que pueden acelerar el desarrollo de la enfermedad, incluso en personas menores de 40 años con antecedentes familiares”, subrayó.

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Los especialistas de Asadi brindaron datos en el espacio televisivo de Telecorporación Salvadoreña (TCS). / Cortesía X Frente a Frente
Los especialistas de Asadi brindaron datos en el espacio televisivo de Telecorporación Salvadoreña (TCS). / Cortesía X Frente a Frente

Por su parte, Ricardo Domínguez, educador en diabetes de Asadi, relató que la diabetes tipo 1, de origen autoinmune, puede diagnosticarse incluso en bebés. “He visto casos de niñas de seis meses con diabetes mellitus tipo 1. Antes se creía que la tipo 2 era exclusiva de adultos mayores de 40, pero ahora ya hay niños de ocho años con ese diagnóstico”, destacó.

Existen diferentes tipos de diabetes, entre ellas la tipo 1, la tipo 2, la diabetes gestacional y variantes menos frecuentes como la LADA y la MODY. El diagnóstico, de acuerdo con Flores, se realiza mediante análisis de glucosa y, en casos de duda, pruebas como la tolerancia a la glucosa o la medición de péptido C para identificar autoinmunidad. “El páncreas puede agotarse por el exceso de consumo de carbohidratos y azúcares refinadas, lo que genera resistencia a la insulina y, con el tiempo, diabetes tipo 2”, puntualizó el galeno.

El país enfrenta un índice de envejecimiento en aumento, con casi 49 de cada 100 personas mayores de 60 años, según cifras nacionales. Este fenómeno, según los especialistas entrevistados, incrementa la carga de enfermedades crónicas, entre ellas la diabetes. “En pacientes adultos mayores, el control debe ser cuidadoso para evitar hipoglucemias, que pueden provocar caídas y fracturas”, remarcó Flores.

La sintomatología asociada incluye micción frecuente, sed excesiva, hambre constante y pérdida de peso rápida, además de episodios de hipoglucemia que pueden llegar a ser mortales si no se corrigen a tiempo. “Cuando hay hipoglucemia, el cuerpo reacciona con sudoración, desorientación y hasta convulsiones, por eso el monitoreo es esencial”, advirtió Domínguez.

Una paciente de diabetes se inyecta insulina (AdobeStock)
Los pacientes diabéticos deben inyectarse insulina para el correcto funcionamiento de su organismo./ AdobeStock

El consumo de azúcar refinada, alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas incrementa el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina y diabetes. “Se recomienda preferir frutas en porciones adecuadas, vegetales, cereales integrales y alimentos con fibra”, aconsejó Flores.

El abordaje de la diabetes y los trastornos metabólicos debe ser integral, con énfasis en la alimentación saludable, el ejercicio regular y el control del estrés. Los expertos de Asadi indicaron que la educación en diabetes es la herramienta central para prevenir complicaciones graves como amputaciones, accidentes cerebrovasculares e infartos de miocardio. “Nuestro objetivo es acompañar a la población salvadoreña, en especial a los adultos mayores, para que puedan mantener calidad de vida y bienestar”, resumió el médico.

Las cifras nacionales muestran un desafío creciente para la salud pública, con más de un millón de personas diagnosticadas y cientos de miles en riesgo. El llamado de los especialistas apunta a la detección temprana, el autocuidado y la consulta médica periódica como pilares para enfrentar la diabetes mellitus en El Salvador.

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