El acceso móvil impulsa la adopción de servicios financieros digitales en El Salvador

La Encuesta Nacional de Inclusión y Educación Financiera del Banco Central de Reserva (BCR) destaca la incorporación de soluciones virtuales en la vida cotidiana, aunque una parte de la sociedad sigue mostrando reservas frente a las plataformas fintech y a su funcionamiento

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La Encuesta Nacional de Inclusión y Educación Financiera 2025 (ENIEF 2025), elaborada por el Banco Central de Reserva (BCR), muestra que la vida cotidiana en El Salvador está cada vez más ligada al uso de internet y a la adopción de servicios financieros digitales, aunque persisten retos de alfabetización tecnológica y confianza en plataformas digitales.

Según el BCR, el 65,1% de los salvadoreños utiliza internet todos los días, lo que refleja una integración significativa de la conectividad en la rutina diaria. El 90,2% accede a internet mediante teléfonos móviles, mientras que un 22% usa computadoras de escritorio y un 13% tabletas.

Las cifras evidencian el predominio del acceso móvil, que facilita la comunicación y el manejo de servicios en la vida diaria.

El nivel de autonomía digital se mantiene alto. El 56.7% de los encuestados afirma no necesitar ayuda de familiares o amigos para utilizar tecnologías digitales, mientras que un 32,4% requiere apoyo de vez en cuando. Solo el 3.2% reconoce depender siempre de la asistencia de otros, según el informe del BCR.

Este panorama sugiere avances en la alfabetización digital, aunque todavía existen segmentos de la población con dificultades para desenvolverse sin apoyo.

Primer plano de un smartphone
Primer plano de un smartphone con una aplicación de mapas abierta con opciones digitales de 'bloquear' y 'borrar', destacando la importancia de la seguridad y protección al usuario. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El uso constante de internet se relaciona con la contratación de productos y servicios financieros a través de medios digitales. La información de la ENIEF 2025 indica que el 49% ha abierto cuentas de ahorro de forma digital, el 24% ha solicitado préstamos o créditos y el 23% ha tramitado tarjetas de crédito en línea.

Otros servicios como seguros (7.1%), AFPs (3%) y billeteras electrónicas (1.4%) presentan menor penetración, pero muestran un crecimiento en la digitalización de las finanzas personales.

El acceso a las plataformas fintech todavía enfrenta barreras. El 34,1% de quienes no las usan declara que no sabe cómo utilizarlas, mientras que un 27,2% menciona que no confía en estos servicios.

Otro 23,5% alega razones diversas, y el resto se divide entre quienes no conocen estas plataformas o no tienen acceso a internet. Estos datos del BCR reflejan que, pese al avance tecnológico, la confianza y el conocimiento siguen siendo desafíos para la inclusión financiera digital.

Las actitudes ante el dinero también muestran una tendencia hacia el corto plazo. Un 45,2% prefiere vivir el día a día sin preocuparse por el futuro, mientras que un 41,1% manifiesta estar medianamente de acuerdo con esa postura. Solo el 13,7% expresa desacuerdo, según la ENIEF 2025. Esta inclinación puede estar relacionada con la facilidad de acceso a servicios digitales y la inmediatez que caracteriza la vida conectada.

La ENIEF 2025 del Banco Central de Reserva revela que la digitalización avanza y transforma los hábitos cotidianos en El Salvador, aunque persisten retos de confianza y alfabetización digital en sectores de la población. El uso predominante de dispositivos móviles y la contratación de productos financieros en línea configuran un país en transición hacia una vida cada vez más digitalizada, pero con desafíos pendientes para la plena inclusión.

Un reporte reciente muestra cómo
Un reporte reciente muestra cómo el uso de teléfonos inteligentes ha facilitado la contratación de cuentas, créditos y otros productos virtuales, aunque muchos ciudadanos aún enfrentan barreras vinculadas a la capacitación y a la seguridad

La encuesta se aplicó a personas de 18 años y más, a partir de una muestra de 10,776 viviendas, mediante entrevistas realizadas con dispositivos electrónicos, lo que garantiza cobertura territorial, consistencia en la recolección de la información y calidad de los datos.