Murió el auxiliar de una escuela porteña por coronavirus y un gremio presiona para que suspendan las clases

Un trabajador no docente falleció después de dar positivo diez días atrás. Desde Ute reclamaron revisar la presencialidad

La Escuela N°21 de San Cristóbal
La Escuela N°21 de San Cristóbal

Ayer murió un auxiliar de una escuela de la Ciudad de Buenos Aires. Juan Carlos Ramírez, que trabajaba en la Escuela N°21 de San Cristóbal, falleció después de haberse contagiado de coronavirus y, a raíz del deceso, se reinstaló la discusión por la continuidad de las clases presenciales.

El viernes 26 de marzo, Ramírez se descompuso y dio aviso en la escuela de que no se sentía bien. Tres días después se confirmó el PCR positivo y desde entonces su cuadro se agravó hasta que falleció ayer por la mañana en el Hospital Méndez.

“Abrazamos a la familia de Juan Carlos y a toda la comunidad educativa de su escuela”, expresó Ute-Ctera, el principal gremio de la Ciudad, que convocó a un día de duelo hoy en los colegios porteños.

“Seguimos exigiendo suspensión de la presencialidad en donde no hay herramientas para cumplir los protocolos y los cuidados. Exigimos que se respete el artículo 51 del reglamento escolar y el protocolo: donde no hay condiciones de limpieza y de ventilación no se puede dar clases”, agregaron en un comunicado.

Ante la consulta, en el ministerio de Educación porteño lamentaron la muerte del trabajador, pero ratificaron la continuidad de las clases presenciales. “Es muy difícil establecer dónde se producen los contagios, pero hasta el momento demostró ser muy bajo: apenas el 0,17% de la comunidad educativa”, señalaron.

Hoy por la mañana, incluso, la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, fue consultada por la muerte de Ramírez. La funcionaria desestimó a la escuela como un foco de contagios y también sostuvo la actividad educativa.

“La mayoría de los contagios no se originan en lugares donde hay protocolos, no se originan en las fábricas ni son frecuentes en las aulas. Tampoco en lugares culturales o de esparcimiento. Los contagios se originan en lugares familiares, de más confianza, de amigos, donde bajamos la guardia y se disminuyen los cuidados”, dijo Vizzotti.

La de Ramírez es la segunda muerte que se confirma de un trabajador de la educación. Diez días atrás falleció Jorge Langone, un docente que daba clases en la Escuela Técnica N°13 de Villa Lugano. Si bien el profesor también había dado positivo por coronavirus, el contagio no se habría producido en el ámbito escolar.

El docente tan solo había asistido un día a clases, el 22 de febrero. Ese mismo día se sintió mal y se dirigió a un centro de testeo donde confirmó el caso, por lo cual el contagio se había producido en las horas previas.

Pese a ello, el gremio docente Ademys llamó a un paro entre sus 1.500 afiliados la semana pasada e instaló la discusión por la continuidad de la presencialidad en las escuelas.

En la misma línea, desde UTE rechazaron flexibilización de los protocolos: “Exigimos la inmediata vacunación docente y nos manifestamos en contra de la flexibilización de los protocolos impulsada por Acuña y Larreta”.

A partir de abril, el gobierno porteño quería eliminar los ingresos escalonados para sumar tiempo en las aulas y que los chicos puedan comprar en los quioscos de los colegios. Incluso la ministra de Educación, Soledad Acuña, había deslizado la intención de disminuir el distanciamiento social para que haya más chicos en las aulas.

La administración porteño postergó por ahora esos ajustes en el protocolo, pero confirmó que las escuelas permanecerán abiertas pese al aumento de contagios.

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