El Zoo de Buenos Aires generó tantas denuncias por maltrato animal que el entonces recién asumido gobierno de Horacio Rodríguez Larreta decidió convertirlo en un Ecoparque en junio del 2016, que conllevaría el final del encierro de animales. "El 1° de agosto vamos a llamar a un concurso internacional para que nos acerquen ideas. Con el aporte de ustedes y de muchas ONG que nos acompañan, estoy convencido de que podemos lograr grandes resultados para que los animales vivan como se merecen", dijo el jefe de gobierno porteño ante chicos que "iban a poder aprender de forma interactiva, sin que haya animales en cautiverio". Además, prometió: "Habrá un lugar para rehabilitación y liberación de animales en tránsito: heridos o recuperados del tráfico ilegal".

Un año después de que el zoológico cerrara sus puertas tras funcionar durante 140 años, cientos de animales siguen enjaulados o viven en sitios cerrados anticuados. "En el zoo porteño casi nada cambió. Sólo podemos nombrar que se retiraron muy pocos animales de la exhibición, se restringió el número de acceso de personas por día y se terminó con la venta de galletitas para los bichos", declaró Malala Fontan, referente activista de SinZoo.

El gobierno de la Ciudad prometió en julio pasado que reubicaría a la mayoría de los 1.500 animales del zoológico en santuarios de Argentina y el exterior, pero ello todavía no se concretó. Muchos de los animales están tan habituados a la vida del zoológico que los expertos temen que mueran si son trasladados, incluso si los sueltan en reservas de animales.

Pupy, un elefante africano, en la estructura de su recinto que no se modificó con el cambio del zoológico al Ecoparque (AP Photo/Natacha Pisarenko)
Pupy, un elefante africano, en la estructura de su recinto que no se modificó con el cambio del zoológico al Ecoparque (AP Photo/Natacha Pisarenko)

Claudio Bertonatti, ex director del zoológico y actual consultor de la Fundación Azara, afirmó que el nuevo proyecto municipal no indica cómo se va a mejorar la situación de estos animales. Cuando el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta anunció el cierre del zoológico el año pasado dijo que los animales eran un "tesoro" y que no podían permanecer en cautiverio con tanto ruido y contaminación. Desde entonces fueron liberados unos 360 animales rescatados que se enviaron a otras instituciones. Pero ningún animal propiedad de la municipalidad ha sido transferido.

Las autoridades municipales expresaron que el proceso resultó más difícil de lo que esperaban. Se tuvo que promulgar una ley para fijar estándares y autorizar los traslados. Hace pocas semanas contrataron a un gerente de conservación para que armara un plan que determine cuáles especies pueden ser incorporadas con proyectos de conservación. Pero no está claro cuántos de los animales pueden soportar el traslado ni quiénes los acogerían.

Después de que el zoológico se transformara en un Ecoparque, organizaciones ambientalistas denuncian las mismas condiciones para los animales (AP Photo/Natacha Pisarenko)
Después de que el zoológico se transformara en un Ecoparque, organizaciones ambientalistas denuncian las mismas condiciones para los animales (AP Photo/Natacha Pisarenko)

"Sabíamos que iba a llevar tiempo", dijo Rodríguez Larreta en una conferencia de prensa frente al estanque en donde los flamencos rosados nadaban en el antiguo zoológico. "Acelerar el proceso de traslado de los animales lo único que hace es ponerlos en riesgo. Así que nos vamos a tomar todo el tiempo que sea necesario", manifestó, y señaló que algunos ejemplares tal vez deban permanecer en sus encierros por el alto riesgo de transferirlos.

El ministro de Modernización, Innovación y Tecnología, Andy Freire, dijo que se prevé que muchos de los animales compartan "zonas controladas" en lugar de jaulas y se utilizarán límites naturales, como piedras y fosas en lugar de rejas, para separar a los animales que no pueden compartir un área. Pero los ambientalistas se quejan de que el plan carece de un proyecto detallado para los animales existentes. Una coalición de una docena de ecologistas y de agrupaciones de veterinarios difundió el 28 de abril una carta en la que exhortaron a las autoridades a que digan qué animales se quedarán permanentemente en el parque y en qué condiciones.

"El gobierno de la ciudad no ha agrandado los recintos. Hay cambios de infraestructura menores, pero hay un deterioro absoluto. Y por supuesto que los animales sufren", expresó Juan Carlos Sassaroli, un veterinario que en el pasado trabajó en el viejo zoológico porteño. "Lo que queremos es que se transforme en un instrumento de conservación", concluyeron las autoridades. ¿Podrán? ¿Querrán?

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