
El Gobierno decidió no trasladar a los hogares todo el aumento en el precio estacional de la energía eléctrica durante el invierno para evitar un fuerte salto en las facturas de electricidad y en la inflación antes de las elecciones. La medida derivó en que todos los usuarios de la Argentina, incluidos los categorizados como de ingresos altos, volvieron a tener desde mayo subsidios en su consumo de luz. Hasta abril el beneficio alcanzaba solo a sectores catalogados como de ingresos bajos y medios, según el esquema de segmentación tarifaria vigente.
La noticia, detallada de forma técnica en recientes resoluciones oficiales, contrasta con las recientes comunicaciones oficiales de que la asistencia se eliminó para quienes presentan manifiesta capacidad de pago. De hecho, quienes viven en Puerto Madero, barrios cerrados, countries y zonas de alto poder adquisitivo del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) tendrán subvenciones. Días atrás, el Gobierno había anunciado que un grupo de usuarios de estos lugares, en AMBA y luego también en el resto del país, serían “excluidos del régimen de subsidios energéticos”.
En la Secretaría de Energía prefirieron no hacer comentarios ante la consulta puntual de Infobae, pero no desmintieron ni rectificaron ninguna de las medidas analizadas por este medio y corroboradas con especialistas en el tema.
En concreto, desde mayo ningún usuario residencial paga el costo pleno de la energía eléctrica que consume por la programación de precios que definió la Secretaría de Energía para el período mayo-octubre, según destacó Julián Rojo, economista del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de UBA y Conicet.
Las boletas de energía incluyen cuatro componentes: precio de la electricidad o gas, transporte, distribución e impuestos. El subsidio es la compensación del Tesoro, a través de Cammesa, a las generadoras por el costo de la energía que no pagan los usuarios. El esquema de segmentación vigente clasifica a los hogares en tres niveles: Nivel 1 (altos ingresos), que pagan el costo pleno; Nivel 2 (bajos ingresos), con mayor bonificación; y Nivel 3 (ingresos medios), con un descuento menor. Esa era la situación hasta abril y hubo un cambio a partir de mayo.
Como el precio de la energía suele ser más alto en invierno, el Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo a través de la Secretaría de Energía, a cargo de María Tettamanti, decidió no trasladar todo el incremento a los usuarios para evitar un impacto en las boletas y en la inflación. Todo quedó plasmado en las Resoluciones 171/2025 que determina la reprogramación semestral definitiva del invierno y las resoluciones 110/2025 y 36/2025 que fijan los nuevos parámetros de bonificación de los precios mayoristas del gas y energía eléctrica.
En el caso de la luz, el precio del megavatio hora (MWh) pasó de $61.000 (noviembre 2024-abril 2025) a $85.000 (mayo-noviembre 2025). Sin embargo, los usuarios de N1 pagarán $62.950 por MWh, equivalente al 74% del costo pleno. Los N2 abonarán $19.263 (24%) y los N3 $29.095 (34%) hasta el límite de consumo subvencionado; por el excedente pagarán como N1. Una dinámica similar se da en el servicio de gas natural por redes, donde la subvención ya alcanzaba a todos los usuarios.
“No es ilógico porque en este contexto es imposible pasarle 40% de aumento a la demanda aunque sean considerados de ingresos altos. Además, las bonificaciones de N2 y N3 se calculan en base a lo que paga el N1”, comentó Rojo.
Es en ese marco que el vocero presidencial Manuel Adorni anunció la semana pasada que más de 15.500 usuarios de Puerto Madero y barrios cerrados del AMBA “serán excluidos del régimen de subsidios energéticos”. Según Adorni, el 44% de estos usuarios estaba categorizado como Nivel 2 y el 56% como Nivel 3, aunque gozaban de privilegios como piletas climatizadas y consumos mensuales similares a los de una pyme. El ahorro estimado por esta medida sería de $3.000 millones y aseguró que la recategorización automática comenzaba en ese momento.

Sin embargo, la Disposición 1/2025 de la Subsecretaría de Planeamiento Energético aclara que los hogares en las más de 400 en zonas georreferenciadas en el AMBA como de altos ingresos serán recategorizados automáticamente como N1, por lo que igual mantendrán algún descuento en su factura, y deberán demostrar, en caso de requerirlo, que cumplen con los requisitos para ser considerados como N2 o N3. El Gobierno espera extender ese nuevo criterio de exclusión a todo el país y busca colaboración de las provincias para identificar zonas de alto poder adquisitivo, tal como anticipó Infobae en exclusiva.
“Que, de acuerdo con el análisis realizado por esta Subsecretaría, se evidencia que existe una gran cantidad de usuarios residenciales segmentados como N2 (Menores Ingresos) y N3 (Ingresos Medios), ubicados en áreas geográficas de alto poder adquisitivo, que representan manifiesta capacidad contributiva”, consignó Planeamiento Energético.
En la Secretaría de Energía también confirmaron que habrá una recategorización: “Los usuarios que fueron categorizados, en años anteriores, como de ingresos bajos y/o medios, y viven en countries, barrios cerrados y Puerto Madero, perderán ese beneficio y serán recategorizados como de ingresos altos (N1), por encontrarse en zonas de manifiesta capacidad contributiva”.
Nada dijeron del contenido de las propias resoluciones del organismo publicadas en el Boletín Oficial que dan cuenta de la extensión de los subsidios al menos hasta octubre. Días atrás, en un comunicado, Energía había destacado: “Esta decisión marca un punto de inflexión: se terminó el subsidio para quienes no lo necesitan. No hay justicia en un sistema que financia el consumo de usuarios de altos ingresos con el dinero de los pagadores de impuestos”.
Al respecto, Nicolás Gadano, economista especializado en energía, dijo: “Lo cierto es que hoy ningún usuario está pagando el costo total de la energía. Sí, es positivo que los hogares que viven en barrios de alto poder adquisitivo, pasen a ser considerados N1 para afinar algunos errores de inclusión. Probablemente, vuelvan a pagar pleno el año que viene”.
Según el IIEP (UBA-Conicet), en base a los últimos datos oficiales disponibles, el segmento N1 está compuesto por 6.918.821 hogares (42% del total), N2 por 6.244.657 (38,1%) y N3 por 3.211.792 (19,6%). Es decir, casi el 60% de los usuarios residenciales aún recibe subsidios, a pesar de una reducción de casi 2 millones de beneficiarios desde que asumió Milei. La electricidad es el servicio más generalizado en todo el país y representa cerca de dos tercios del gasto en subsidios del Tesoro.
El Gobierno evalúa un nuevo esquema de subsidios antes de fin de año para concentrar la ayuda en los sectores más vulnerables y avanzar hacia la desregulación total del sistema eléctrico. Aunque ahora tiene tiempo hasta julio de 2026 para analizar modificaciones. Sin embargo, hasta octubre próximo, todos los hogares argentinos, incluidos Puerto Madero y countries, seguirán recibiendo algún nivel de subsidios.
Últimas Noticias
Del furor al ajuste: cómo cambió el negocio de la cerveza artesanal en Argentina
El sector que vivió una explosión de bares y marcas independientes atraviesa una etapa de maduración, con mayor competencia, costos más altos y consumidores más exigentes

La inflación en la ciudad de Buenos Aires fue de 2,9% en julio y acumula un 33,2% en los últimos doce meses
Luego de tres meses de desaceleración, el indicador porteño quebró esa racha nuevamente y registró avances en los principales rubros. Incidencia de las vacaciones de invierno

Estados Unidos perdió 23 mil puestos de trabajo en julio y el desempleo bajó al 4,1%
Los analistas esperaban la creación de 83.000 puestos de trabajo, una cifra relativamente baja para la economía norteamericana

Dólar hoy en vivo: a cuánto se negocian todas las cotizaciones minuto a minuto este viernes 7 de agosto
El billete al público sigue ofrecido a $1.520 en el Banco Nación. El dólar blue es pactado a $1.530. Cayeron las reservas por un pago al FMI

Cuatro casas, cuatro familias y un solo día para que todo salga bien
Cuando vender una propiedad es condición para poder comprar la siguiente, cualquier demora puede poner en riesgo toda la cadena. La clave está en anticipar y coordinar cada detalle




