
A pocas semanas de que empiece a desarrollarse la liquidación de la cosecha gruesa el momento del año en que se inicia la temporada más alta de ingreso de divisas por comercio exterior, el Banco Central sostiene el ritmo de depreciación del tipo de cambio a 2% mensual, más allá de que por el avance de la inflación el dólar oficial ya perdió en poco más de tres meses el 65% de la competitividad que ganó con el salto devaluatorio en el arranque del mandato de Javier Milei.
El equipo económico mantuvo el esquema cambiario, a pesar de que las advertencias que sobrevolaron el mercado respecto a un atraso tras la devaluación por el ritmo inflacionario, y de que incluso el Fondo Monetario advirtió sobre la conveniencia de una actualización mensual del dólar oficial más rápido. Con todo, el Gobierno decidió instrumentar un “ancla” nominal con el dólar quieto para apurar el proceso de desinflación.
Desde hace semanas que la pregunta que flota en el mercado es si la erosión a la competitividad que ganó el tipo de cambio con la devaluación de diciembre no será un motivo para frenar las liquidaciones de la cosecha gruesa que comienzan durante el segundo trimestre y que explican el mayor ingreso de divisas al Banco Central, estacionalmente, todos los años.
Datos actualizados del Banco Central muestran que el tipo de cambio real multilateral que mide la autoridad monetaria está aún cinco puntos porcentuales por encima del valor que consiguió tras el desarme del cepo en diciembre de 2015 en el inicio del Gobierno de Mauricio Macri. En una comparación más cercana, está aún bien por encima del nivel de atraso durante la última etapa del mandato de Alberto Fernández. Pero desde el 13 de diciembre, con el salto de 118%, el dólar oficial perdió casi dos tercios de esa competitividad ganada.

En el Gobierno sostienen, en reuniones con empresarios, que el dólar no avanza de frente hacia otra devaluación brusca. Consideran que los nuevos “fundamentos” que creen que el mercado observa para la economía bajo el gobierno libertario no requerirían, dicen en el Gobierno, un tipo de cambio tan alto. Descartan, así, que haya para el BCRA una disyuntiva sobre si sostener el ancla cambiaria con el costo de demorar la liquidación de la cosecha gruesa.
“Acelerar un poco (el crawling peg) te va a permitir no perder tanta competitividad. Estamos en la antesala de una cosecha que no va a ser récord. Liquidaciones va a haber, volúmenes va a haber poque hay cuentas que pagar porque venimos de una campaña muy débil. Hubo mucha refinanciación de deudas. Los precios internacionales repuntaron algo pero siguen siendo muy distintos a los anteriores y con costos en dólares carísimos producto del cepo y del impuesto PAIS”, dijo Salvador Vitelli en diálogo con Ahora Play.
Vitelli estimó en tanto que el sector agroexportador venía liquidando a ritmo de 15 o 20 millones de dólares en el contado con liquidación pero que la parte importante correspondió en las últimas semanas a ventas eternas del sector energético. La oferta en el CCL diario, aseguró, ronda lo 100 milones de dólares.
Un informe de Portfolio Personal Inversiones, por su parte, estimó que “el 20% canalizable por el CCL alcanzó USD 69 millones y la media móvil de diez días se mantuvo elevada en USD 75 millones. Es por ello que el CCL se mantiene relativamente calmo a pesar de la fuertísima baja de tasas”.
Ese flujo sobre el mercado de “contado con liqui” ayudó a que el dólar no se escape tras la decisión de baja de tasas de interés que determinó el Banco Central la semana pasada, desde 100% anual nominal hasta el 80 por ciento. Según Vectorial, la consultora fundada por el ex presidente del Banco Nación Eduardo Hecker y el ex viceministro de Economía Haroldo Montagu, “era dable suponer que la baja impulsara un rebote de los dólares financieros, lo que, gracias al blend que permite canalizar el 20% de los dólares por exportación a través del mercado bursátil, redunda en un mejor tipo de cambio de cara a la cosecha gruesa, sin necesidad de tocar el dólar oficial”.
“De todas maneras, tras el fuerte salto inicial tanto del MEP como del CCL, que llegaron a subir hasta un 7% al día siguiente de anunciada la medida, la propia dinámica de oferta exportadora y escasez de pesos hizo recortar la mayor parte del movimiento”, plantearon.
Por ahora, en ese toma y daca con el mercado respecto a las expectativas de devaluación, el dólar futuro se negocia desde hace semanas con proyecciones cambiarias a la baja. “Con este panorama de calma cambiaria, los futuros de dólar siguen plegándose cada vez más al escenario de un crawling peg más duradero en 2%”, dijo PPI.
“El equipo económico, por ahora, sigue ganando la pulseada en este mercado, a pesar de que la apreciación real que seguirá profundizándose (35% desde diciembre) con un ritmo devaluatorio en 2% mensual y una inflación que llegará al dígito recién junio según el REM (8,5%)”, concluyeron.
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