
Cuando la economía argentina acumula desequilibrios, el dólar -en billetes contantes y sonantes- suele ser una defensa de valor. Pero en los últimos meses esta apuesta de cobertura dejó amplias pérdidas cuando un marco de inflación que se acelera.
El dólar libre era ofrecido este mediodía a $141 para la venta, por cuanto mantuvo la pérdida de un 15,1% o 25 pesos en el primer trimestre de 2021. Y en cinco meses y medio, el dólar “blue” cayó 54 pesos o 27,7%, tras anotar un máximo histórico de $195 para la venta el 23 de octubre del año pasado.
Si el dólar “blue” hubiera acompañado a la inflación -de poco más del 20% acumulada en cinco meses- hoy debería costar unos 240,40 pesos. O dicho de otro modo, la pérdida asumida por el ahorrista que compró dólar libre en récord fue de un 40% por efecto combinado de la caída de cotización en el mercado paralelo y la inflación del período.
Igual, hay que mantener una mirada a mayor plazo, pues el “pico” de precios de octubre fue muy puntual (el 5 de noviembre ya se negociaba debajo de $160), una especie de “fogonazo” que no obedeció a fundamentos consistentes y por eso no se sostuvo.
En los últimos doce meses, el dólar libre conserva un alza de 67,9% desde los $84 del 6 de abril del año pasado a los $141 para la venta de este lunes, unos 27 puntos por encima de la inflación acumulada, del orden del 42 por ciento.
En el último año, el dólar al público fue el que más subió, por una carga tributaria que se amplió en septiembre pasado al 65% del precio de venta. El billete minorista subió 85% para la venta, a $161,50 en promedio.
En tanto, el tipo de cambio oficial aumentó en un año 41,9% en el mercado mayorista, desde los $64,99 a $92,25, un ritmo de aumento que se apegó al recorrido de la inflación.
Otras referencias, como las paridades bursátiles también se alejaron de los máximos de octubre, aunque conservaron su ventaja respecto de la inflación del último año, con un contado con liquidación que ganó 61,2% y un MEP que subió 57%, a $147 y $142, respectivamente.
En este aspecto hay que resaltar un dato muy positivo para empezar a estabilizar la economía, que es la reducción de la brecha cambiaria entre el dólar oficial y las cotizaciones alternativas al “cepo”.
La brecha entre el “blue” y el dólar mayorista tocó un máximo reciente de 149,6%, un rango de precios que no se daba desde la hiperinflación de 1989. Este lunes, la brecha cambiaria se asentaba un 52,8%, por cuanto se redujo en unos 97 puntos en menos de seis meses.
Aunque la brecha cambiaria por encima del 50% es más elevada que la alcanzada durante el control de cambios de noviembre de 2011 a diciembre de 2015 (45% promedio, según el IERAL de la Fundación Mediterránea), hoy es la más reducida desde el 16 de abril de 2020, casi un año atrás.
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