Había pocos signos verdes en los mercados de trasnoche (overnight). Uno era el VIX, también conocido como “índice del pánico”. Lo lamentable, es que cuando este indicador, que se elabora en Chicago en base al precio de los futuros de las 550 acciones que componen el S&P 500 de la Bolsa de Nueva York, sube, el mundo está en problemas. El lado positivo es que la suba era de apenas 1% pero está por arriba de los 70 puntos. Cuando el VIX perfora el techo de los 30 puntos hay alerta. Ahora está en niveles superiores a los de la crisis del 2008 cuando estalló la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos.

Lo que muestran los indicadores, es que cada semana es peor que la anterior por las cifras que arroja la pandemia.

Las pymes en la Argentina son las que más padecen la volatilidad. “Tuvieron un cimbronazo que las dejó al borde del precipicio cuando se suspendió el clearing, porque apoyan la financiación de la actividad en el cheque diferido. El capital de trabajo se les resintió porque no pudieron activar cheques que tenían en cartera y no pudieron pagar a sus proveedores. El resultado es un parate absoluto. El volumen del Mercado Argentino de Valores (MAV), donde operan los cheques se redujo a dieciocho por ciento de lo habitual, en otras palabras, ochenta por ciento de las pymes quedaron sin financiamiento.

Entre jueves y viernes se recompuso parte del volumen, pero solo cuarenta y cinco por ciento de las pymes estuvieron presentes”, señaló Fernando Luciani, director ejecutivo del MAV que alertó que el otro peligro es que las entidades financieras se retiraron del financiamiento de las pymes para optimizar su liquidez y por eso muchas no encontraron quien les comprara los cheques y las cámaras que las agrupan le están pidiendo auxilio al Gobierno para no tener que cerrar o despedir gente.

Como se ve, en esta pandemia el rol de los Gobiernos es central porque son los únicos que pueden sostener sus economías que están padeciendo la falta del consumo. No hay que olvidar que poco más de tres mil millones de habitantes del planeta -40% de la población mundial- está en cuarentena en sus domicilios y esa caída la suplen inyectando dinero o llevando las tasas a casi cero por ciento, algo que la Argentina no puede hacer.

De hecho, el rebote de los cheques creció exponencialmente y las cuevas que se dedicaban a descontarlos, prácticamente se borraron de la plaza.

Los negocios para el lunes no vienen con buenos presagios. Las Bolsas de Oriente estaban en rojo. El Nikkei de Tokio perdía 3%; el Hang Seng de Hong Kong, 1% y los tres principales indicadores de las bolsas China tenían bajas de entre 1,50 y 3%.

Los futuros de las Bolsas de occidente que empiezan a operar a las 19.30 de la Argentina y son operaciones que se hacen desde esa hora hasta el momento en que abren las Bolsas a las que apuestan, mostraban signos indefinidos. Abrieron en baja, pero en la madrugada comenzaron a revertir las caídas.

Wall Street tenía sus tres principales índices en territorio negativo, pero con la sensación de que no eran caídas decididas y que podían transformarse en leves alzas.

Europa tenía mejor panorama. El DAX de Alemania estaba 0,77% arriba y el FTSE de Londres, 2,15%. El Euro Stoxx que agrupa a los 50 papeles más relevantes de las bolsas europeas, subía 0,70%. Pero no daban la sensación de que podían mantenerse en verde porque la tendencia era a ceder.

Lo preocupante pasa por las materias primas. El más grande indicador del futuro es el petróleo. Su precio indica si habrá resurgimiento o depresión de la economía del mundo. El WTI de Estados Unidos, se desplomaba 4,28% a USD 20,59 por barril. Estaba al borde del piso de USD 20 dólares que es una catástrofe para el mercado. El Brent de Europa, que la Argentina toma como referencia, cedía 4,15% y cotizaba a USD 26,80. El gas natural seguía en el tobogán y dejaba en el camino 3% de su valor y los sueños de inversión en Vaca Muerta.

La soja anotaba un tímido repunte de 0,77% que no conforma a nadie porque su valor está entre los más bajos del último medio año.

Para Federico Furiase de la Consultora Eco Go y profesor de la Universidad Torcuato Di Tella, “vamos a un escenario mucho más recesivo con aumento del déficit fiscal y mayor emisión monetaria. Pero el Gobierno no puede tomar otro camino porque debe moderar los efectos de la pandemia. No creo que la emisión de pesos vaya a la compra de dólares inmediatamente, dado que el aumento de efectivo va a bienes de primera necesidad”.

Sobre la deuda, el economista cree que los bonos en la zona de cotización del 27%, que marca un default no anunciado, puede hacer que los acreedores acepten una quita más fuerte “siempre y cuando el Gobierno dé una zanahoria en la negociación”.

La rueda del viernes, cortó tres días de alzas en el mundo. La del lunes parece que será algo intermedio y puede haber movimientos al alza o a la baja, pero leves, salvo en el caso del petróleo. Los bonos argentinos, tienen a su favor que el martes el Gobierno pagará en tiempo y forma los Par, títulos que nacieron con la negociación del default en 2005 cuando el riesgo país estaba en 6 mil puntos. Pero eso no significa que el riesgo país, baje de la cumbre en que se encuentra.

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