Foto de archivo de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva en un evento en el Vaticano. Feb 5, 2020. REUTERS/Remo Casilli
Foto de archivo de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva en un evento en el Vaticano. Feb 5, 2020. REUTERS/Remo Casilli

El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó hoy un set de recomendaciones de política económica para que sus países miembro enfrenten el impacto económico de la pandemia de coronavirus Covid-19. El texto saluda medidas coordinadas por bancos centrales como las que se lanzaron este fin de semana, al tiempo que recomienda estímulo fiscal y monetario, junto con medidas para asegurar la estabilidad financiera y la solvencia bancaria. Dijo, además, que toda la capacidad prestable del organismo de casi USD 1 billón está a disposición de los esfuerzos por contrarrestar el efecto de la enfermedad sobre la economía.

Será necesario un estímulo fiscal adicional para evitar un daño económico duradero”, dice el documento que la directora gerente del organismo Kristalina Georgieva distribuyó a través de sus redes sociales.

“Las medidas fiscales ya anunciadas se están desplegando en una serie de políticas que dan prioridad inmediata al gasto en salud y a los necesitados. Sabemos que las medidas de contención integrales, combinadas con una vigilancia temprana, reducirán la tasa de infección y la propagación del virus. Los gobiernos deberían continuar y ampliar estos esfuerzos para llegar a las personas y empresas más afectadas, con políticas que incluyan el aumento de las licencias por enfermedad remuneradas y la desgravación fiscal específica”, recomendó el FMI.

Los inversores han retirado casi USD 42.000 millones de los mercados emergentes desde el comienzo de la crisis. Este es el mayor flujo de salida que jamás hayan registrado

“Más allá de estas medidas positivas adoptadas por cada país, a medida que el virus se propaga, cada vez son más fuertes los argumentos en favor de un estímulo fiscal mundial coordinado y sincronizado”, exigió el organismo.

Como segunda vía de ataque, el Fondo recomendó recurrir a la política monetaria, algo que los países centrales ya están haciendo, y sugirió que se abran líneas de asistencia para los países emergentes.

“En las economías avanzadas, los bancos centrales deberían seguir apoyando la demanda y fomentando la confianza mediante la relajación de las condiciones financieras y la garantía del flujo de crédito a la economía real. (...) Ayer, los principales bancos centrales tomaron medidas coordinadas decisivas sobre la flexibilización monetaria y la apertura de líneas de canje para reducir las tensiones de los mercados financieros mundiales”, dijo el documento del FMI.

“De cara al futuro, podría ser necesario abrir líneas de canje para las economías de mercado emergentes. Como dijo el Instituto de Finanzas Internacionales la semana pasada, los inversores han retirado casi USD 42.000 millones de los mercados emergentes desde el comienzo de la crisis. Este es el mayor flujo de salida que jamás hayan registrado", alertó el texto.

A medida que el virus se propaga, cada vez son más fuertes los argumentos en favor de un estímulo fiscal mundial coordinado y sincronizado

En esa línea, sugirió una respuesta activa a los bancos centrales de países emergentes. “En épocas de crisis como la actual, las intervenciones en el mercado de divisas y las medidas de gestión de las corrientes de capital pueden complementar útilmente las medidas en materia de tipos de interés y otras políticas monetarias”, argumentó el Fondo.

“En tercer lugar, la respuesta regulatoria. Los supervisores del sistema financiero deben tratar de mantener el equilibrio entre la preservación de la estabilidad financiera, el mantenimiento de la solidez del sistema bancario y el sostenimiento de la actividad económica”, añadió el texto.

Toda esta labor -desde la monetaria hasta la fiscal y la regulatoria- es más eficaz cuando se realiza en forma cooperativa. De hecho, las investigaciones del personal del FMI muestran que los cambios en el gasto, por ejemplo, tienen un efecto multiplicador cuando los países actúan conjuntamente”, concluyó el organismo que conduce Georgieva.

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