Berlín, Alemania (Shutterstock)
Berlín, Alemania (Shutterstock)

Al igual que ocurre en el toda Alemania, en Berlín, su capital, la mayoría de sus habitantes alquila, pero los precios se duplicaron en la última década por el creciente atractivo de la ciudad, la caída de los tipos de interés, la buena situación económica del país, la poca flexibilidad del sector de la construcción para atender a la demanda y, por supuesto, la especulación.

La ley para congelar los alquileres que entró en vigencia el domingo en la ciudad de Berlín es una norma inédita y controvertida en Alemania que trata de poner freno a unas alzas de precios insostenible, según una publicación del diario español La Vanguardia.

“La política tiene la responsabilidad de que las personas puedan permitirse un techo sobre sus cabezas”, aseguró la responsable de Desarrollo urbano de Berlín, Katrin Lompscher.

El techo de los alquileres, que fija el máximo en los 9,80 euros por metro cuadrado (muy por debajo de los precios de mercado en el centro), afecta a los contratos de alquiler de 1,5 millones de viviendas en la capital alemana –donde el 85% vive en ese régimen– para los próximos cinco años. A partir del 2022 los propietarios podrán incrementar los precios en un 1,3% anual para incorporar la inflación.

Todos los nuevos contratos –salvo algunas excepciones– deberán ceñirse a la flamante ley. De lo contrario los infractores pueden ser castigados con multas de hasta 500.000 euros mientras que los damnificados podrán acudir a los tribunales para que se les aplique el congelamiento del precio del alquiler.

Angela Merkel, Canciller alemana (REUTERS/Christian Mang)
Angela Merkel, Canciller alemana (REUTERS/Christian Mang)

No obstante, la medida aún tiene que superar varios escollos judiciales. Los opositores conservadores y liberales anunciaron que acudirán al Tribunal Constitucional para frenar esta ley, alegando que es una intromisión en la propiedad privada y que las competencias sobre alquileres son del estado federal.

En tanto la alianza de izquierda que gobierna Berlín se muestra confiada “Estamos tranquilos pese a que la ley aún debe ser revisada en los tribunales”, agregó la responsable de Desarrollo urbano de Berlín, Katrin Lompscher.

El techo de los alquileres, que fija el máximo en los 9,80 euros por metro cuadrado (muy por debajo de los precios de mercado en el centro), afecta a los contratos de alquiler de 1,5 millones de viviendas en la capital alemana –donde el 85% vive en ese régimen– para los próximos cinco años

Desde la caída del Muro, Berlín –y sobre todo el sector este– se convirtió en una polo atractivo para vivir, concentrando 3,7 millones de habitantes, y con una afluencia anual de unas 40.000 personas. Pero en los últimos tiempos los precios se dispararon, empujando a las clases medias instaladas en los remozados distritos de Mitte o Prenzlauer Erg hacia las afueras. Así, barrios populares y de inmigración como Kreuzberg se vieron afectados.

“Además de la carestía, ahora falta vivienda. La idea de congelar los precios es mantener los alquileres actuales de las construcciones anteriores al 2014 durante los próximos cinco años”, señala La Vangurdia.

Según los críticos de estas medidas, los propietarios van a perder incentivos para emprender obras de renovación al no poder subir los alquileres. Y como la ley está ahora pendiente de resolución judicial, las asociaciones de inquilinos recomiendan a éstos que guarden el dinero que se van a ahorrar mientras tanto, por si acaso.

De todos modos, para Ulrich Ropertz, presidente de la Asociación Alemana de Arrendatarios, “es correcto que Berlín trate de detener la espiral de los alquileres”, mientras que “la legislación perdió la oportunidad de aprobar medidas efectivas en los últimos años”.

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