Luego de pensar en el retiro, Victoria Bosio logró el mejor resultado de su carrera: “Aprendí a valorarme”

A los 31 años, y luego de batallar contra las lesiones, la santafesina alcanzó por primera vez las semifinales en un W50

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Victoria Bosio prepara la derecha.
Victoria Bosio prepara la derecha. Este viernes, alcanzó las semifinales en el TCA (Fuente: Prensa AAT / Florencia Agulló)

Victoria Bosio sabe que su carrera no puede explicarse únicamente desde los resultados. A los 31 años, y con una trayectoria que la llevó a representar a la Argentina en la Billie Jean King Cup y a competir de manera sostenida en el circuito profesional, la santafesina atraviesa una etapa distinta: menos atada a las exigencias extremas y más conectada con la aceptación, el equilibrio y la salud física y mental.

“Hay un momento en el que te das cuenta de que no se trata solo de tenis, sino de luchar contra tu propio cuerpo”, reconoció Bosio (375° en el ranking de la WTA) al referirse a los años atravesados por lesiones crónicas que la obligaron a frenar, rehabilitarse y, en más de una ocasión, poner en duda su continuidad como profesional. “Es muy difícil cuando querés entrenar y no podés, cuando te dicen que tal vez no puedas volver. Eso es muy duro de afrontar”, admitió en charla con Infobae.

Este viernes, Vito alcanzó por primera vez las semifinales en un W50 al vencer a la ecuatoriana Mell Reasco (402°) por 6-2, 4-6 y 6-3 en un exigente cruce en el Tenis Club Argentino, en Palermo.

Victoria Bosio vive una gran
Victoria Bosio vive una gran semana en el W50 organizado por la AAT (Fuente: Prensa AAT / Florencia Agulló)

“Estaba muy mal y no quería levantarme de la cama”

Antes de este tiempo de sonrisas, Bosio atravesó uno de los momentos más complejos de su carrera y de su vida personal. “Hubo una época en la que estaba muy mal, no quería levantarme de la cama, lloraba mucho y no veía salida. Empecé a preguntarme qué iba a hacer de mi vida si no podía jugar más”, recordó.

Ese proceso, marcado por la contención de su entorno y el acompañamiento profesional, fue clave para reconstruirse. “Fede (Murray, su entrenador) fue fundamental. Me ayudó a entender que, pase lo que pase con el tenis, yo no podía estar así. Empecé a descubrir otras cosas, a aceptar que hay una vida detrás del tenis”, explicó. En ese camino también fue decisivo el trabajo con una mental coach, Corina, a quien definió como “un cable a tierra” en los momentos más duros.

Con el tiempo, la jugadora de Venado Tuerto logró regresar al circuito, aunque con un enfoque diferente. “Tuvimos que reducir entrenamientos, ser mucho más específicos. Hoy lo principal es mi cuerpo y mi mente; el tenis se acomoda después”, señaló. Esa adaptación no le quitó pasión: por el contrario, reforzó su vínculo con el deporte. “Lo hago con unas ganas bárbaras. Si tengo la posibilidad de competir, lo voy a disfrutar hasta donde el cuerpo me dé”, subrayó.

“Aprendí a valorarme. A valorar todo lo que hice. Yo siempre fui muy autoexigente, pero entendí que no todo es como uno lo imagina de junior. Igual, volvería a elegir el tenis una y mil veces”, afirmó.

Vito Bosio saluda a su
Vito Bosio saluda a su compatriota Berta Bonardi, a quien superó en cuartos de final (Fuente: Prensa AAT / Florencia Agulló)

Bosio tiene objetivos claros: disputar una clasificación de Grand Slam y volver a vestir la camiseta argentina en la Billie Jean King Cup. “Es un sueño. Hace mucho que no la juego y tengo muchas ganas”, confesó.

Desde su experiencia, Vito deja un mensaje para quienes atraviesan situaciones similares: “No tomárselo tan personal, dejar que las cosas fluyan, hablar, buscar ayuda. Y hacer todo con pasión. La vida es una sola y hay que disfrutarla”.