* Así vivió Gustavo Costas el 1-0
Si hubo alguien que vivió de un modo especial esta final que coronó a Racing campeón de la Copa Sudamericana, fue Gustavo Costas. El entrenador, fanático de la Academia, tuvo una jornada repleta de emociones en la Nueva Olla. Su equipo venció a Cruzeiro en la final y alzó un trofeo internacional luego de 36 años.
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Intenso a lo largo de todo el partido, el DT de 61 años tuvo un primer sentimiento agridulce cuando el árbitro uruguayo Esteban Ostojich anunció que anulaba el gol que Gastón Martirena había marcado a los 3 minutos de juego por un offside que visualizaron desde el VAR, a cargo de Leodán González. Costas gritó con emoción el tanto, pero a medida que no se reanudaba el juego iba creciendo en enojo hasta que finalmente se confirmó la decisión de la terna arbitral. Visualizó en el banco de suplentes la acción y salió a reclamar por la decisión.
Sin embargo, el disgusto duraría poco para él porque a los 15 minutos Martirena tuvo revancha y el técnico también. El uruguayo anotó con un remate que, tras un desvío, se coló por arriba del arquero Cássio y Costas volvió a exponer toda su emoción con el grito de gol.
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* El festejo de Costas en el 2-0
Una nueva explosión de emociones llegó minutos más tarde, cuando Maravilla Martínez señaló el 2-0 que le dio aire al combinado de Avellaneda. Una vez más, Costas salió corriendo revoleando sus brazos hasta que finalmente se fundió en un abrazo con sus colaboradores.
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* La furia del DT de Racing tras el gol anulado a Martirena
También hubo espacio para el sufrimiento porque los brasileños lograron descontar en la segunda etapa por intermedio de Kaio Jorge, cuando al partido le restaban varios minutos por delante. El DT argentino insultó al aire, amagó a patear la heladera de refrescos y continuó lamentándose por lo sucedido.
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* El lamento por el descuento de Cruzeiro
Las lágrimas comenzaron a brotar cuando Roger Martínez, en el final de los cinco minutos adicionados, señaló el 3-1 y puso cifras definitivas. El partido ya no se podía escapar y Costas celebró lo que era un hecho: el título internacional para el club de sus amores.
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* La explosión por el 3-1 final
Esta coronación le dio un título internacional a Racing luego de casi cuatro décadas. La última vez que un trofeo de este tipo llegó a las vitrinas de la Academia fue en la Supercopa Sudamericana de 1988, con el equipo que casualmente venció a Cruzeiro en la final ida y vuelta con Alfio Basile como entrenador. ¿El defensor central de ese equipo? El propio Gustavo Costas.
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Costas nació futbolísticamente en el club de Avellaneda y llegó a primera en 1981. Permaneció hasta 1989, cuando se marchó al Locarno de Suiza durante tres temporadas. Un regreso a Racing entre 1992 y 1996 fue el paso previo a su retiro en Gimnasia de Jujuy. El actual DT inició también su camino fuera de los límites de la cancha en 1999 en el club de sus amores, volvió a dirigirlo en el 2007 e inició su tercera etapa como entrenador a fines del 2023.
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