
Jorge Amor Ameal vive sus primeras horas de tensión desde que asumió como presidente de Boca Juniors en diciembre del año pasado. Este viernes se realizó un allanamiento en el club con el objetivo de recopilar pruebas en el marco de la investigación por la pelea entre hinchas ocurrida en la zona de las piletas el martes 4 de febrero pasado.
“Estoy preocupado con las cosas que están pasando en el club y el allanamiento de ayer”, dijo Ameal en diálogo con Radio Mitre. En ese sentido, agregó: "Se crea un clima enrarecido que nosotros no entendemos, queremos un club en paz no judicializado como hoy en día”.
El operativo realizado por la Policía Judicial, por orden de la Fiscalía N°35, implicó el peritaje de las cámaras de vigilancia y de otros soportes digitales con la intención de esclarecer lo acontecido esta semana en las instalaciones de Boca cuando dos bandos mantuvieron un violento enfrentamiento, que incluyó golpes de puño y botellazos, en la zona de las piletas.
“No quiero pensar en cosas raras, sacamos a gente de la seguridad y quizás a alguien no le caiga bien”, esbozó el presidente del Xeneize, aunque aseguró que “de saber quién está detrás de todo esto, lo denunciaría en la Justicia”.
Ameal negó que los desmanes habían sido causado por integrantes de la barrabrava. “Fue una pelea de socios con vecinos del barrio que venían a la pileta, no hubo barras. Ya armamos un sumario, a partir de la fecha no entra ninguna persona que no esté acompañada por un socio”, detalló.
El mandatario también cuestionó a Juan Bautista Mahiques, el Fiscal General de la Ciudad, quien lleva adelante la investigación. “Nos llamó mucho su actitud, le digo que busque donde tiene que buscar”, expresó. Luego, Ameal fue tajante: “La política no se tiene que meter en el club”.
Cabe destacar que, una vez concluido el allanamiento, el funcionario judicial había señalado: “El objetivo de mi gestión es ir a fondo en la investigación de la connivencia que existe entre barrabravas, dirigentes e incluso funcionarios”.
Finalmente, Ameal admitió que, a raíz del allanamiento, estuvo en riesgo la realización del encuentro entre Boca y Atlético Tucumán, programado para este sábado a las 21.45 en la Bombonera. “Está todo en condiciones para jugar el partido de esta noche”, aseguró el presidente Xeneize.
El hecho de las piletas enfrentó a varios barras de la facción de La Boca –que tienen como punto de encuentro a Caminito– con Luis Arrieta y uno de sus muchachos de confianza, quienes representan al grupo de Caseros. Cerca de las parrillas, habrían tenido un entredicho por el consumo de marihuana y el volumen de la música que terminó decantando en algo más grave. Los testigos que estaban disfrutando del calor en las instalaciones de la entidad relataron que hubo botellazos y hasta amenazas con un arma blanca. La seguridad del club intervino a toda velocidad y los efectivos de la Comisaría 4ª le pusieron punto final al conflicto. Al menos en ese día.

SEGUÍ LEYENDO:
Últimas Noticias
Cristiano Ronaldo le ganó la batalla legal a la Juventus: la millonaria suma que cobrará
El Tribunal de Turín falló a favor del delantero portugués y desestimó el recurso presentado por el club italiano

Estudiantes de La Plata debuta en la Copa Argentina ante Ituzaingó
El Pincha, ganador del Clausura y el Trofeo de Campeones, se presenta en el estadio Florencio Sola por los 32avos de final, frente al elenco de la Primera B
El Salvador recibe el Panamericano de ajedrez juvenil continental
El país será sede del XV Campeonato Panamericano U7–U17 de Ajedrez, evento que reunirá a más de 300 atletas de 42 países durante una intensa semana de competencias internacionales

La pregunta que sorprendió al Diablito Echeverri en su primer día en el Girona: la particular bienvenida que le dio el técnico Míchel
El volante ofensivo argentino del Manchester City recaló en el cuadro catalán en calidad de cedido

La toalla vudú que desató el caos en la final africana: el misterio detrás del talismán de Senegal y el antecedente Marruecos-Nigeria
El objeto más codiciado de la Copa Africana de Naciones no fue un trofeo ni una camiseta, sino la toalla azul del arquero senegalés, alrededor de la cual se disputó una lucha


