Abril Garzón salió tercera en su primer año como ciclista de ruta (Foto: Nacho Boullosa)
Abril Garzón salió tercera en su primer año como ciclista de ruta (Foto: Nacho Boullosa)

Desde que tiene memoria, Abril atraviesa sobre ruedas el pueblo de Huinganco, ubicado al norte de Neuquén, a 500 kilómetros de la capital, y en plena Cordillera del viento, cerca de la frontera con Chile. Su entusiasmo por hacer de su hobby una forma de vida permitió que en 2019 su provincia crease la categoría femenina en el ciclismo de ruta, deporte en el que este martes brilló en los Juegos Nacionales Evita.

En la localidad en donde nació viven apenas 1.000 personas, cuya mayoría trabaja en actividades mineras y forestales, que junto con el turismo son los puntales de la economía del lugar. La mayoría de las familias cuentan con gas natural desde 2004 y la totalidad tiene acceso a agua potable, sin embargo, el asfalto aún no ha llegado. ¿Cómo es entonces que en este contexto la joven de 14 años ha logrado triunfar en el ciclismo de ruta?.

Tras pasar años compitiendo en montaña, Abril cambió a esta nueva modalidad para poder participar de esta edición de los Evita. Fue así que comenzó un arduo entrenamiento que le ocupa seis días a la semana, de los cuales cuatro consisten en prácticas a bordo de su bicicleta. En esas ocasiones se ve obligada a abandonar su pueblo natal.

Acompañada de sus padres, César y Daniela, la joven neuquina viaja 7 kilómetros para llegar a una ruta pavimentada, sin embargo no todo allí se vuelve ideal. “Cuando llegamos al asfalto no es un lugar llano, es plena montaña, pero son las características que tenemos allá. Pero eso la ha convertido en una competidora dura”, explica César, quien viajó a Mar del Plata para acompañarla.

Así es Huinganco Neuquén (Foto: Gobernación de Neuquen)
Así es Huinganco Neuquén (Foto: Gobernación de Neuquen)

Ellos, ambos profesores de educación física, fueron quienes la sumergieron en el mundo del ciclismo y quienes definen el trabajo en conjunto como un “emprendimiento familiar que se financia a pulmón”, aunque también agradecen a la gobernación por el apoyo que han recibido para poder participar de esta competencia y a los sponsors que se han sumado a lo largo del año.

Como si este esfuerzo no fuera suficiente, Abril también tuvo que luchar contra la burocracia para que se abriera una categoría femenina en el ciclismo de ruta. “En los años anteriores no había chicas neuquinas que corrieran. Lo cual me parece muy raro, me cuesta entender por qué a ellas no les gusta, pero la verdad es que no quieren saber nada de la bici”.

A pesar de esto, logró que las mujeres ahora tengan un lugar en el ciclismo de ruta y este miércoles salió tercera en la competencia de su categoría, enfrentando a rivales que viven en lugares con condiciones más aptas para el deporte que ella realiza.

Ahora, sus objetivos son mayores. Aún en la categoría sub 16, planea anotarse en 2020 en carreras a nivel nacional para sí luego empezar a soñar con un futuro internacional. Mientras el promedio de las chicas de su edad planifican la tan esperada fiesta de 15 y pasan sus tardes probando vestidos, Abril sólo piensa en regresar a Huinganco, Neuquén, para seguir entrenando y poder pasar de ser una promesa a una realidad.

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