Apenas cuatro minutos del segundo tiempo corrían en San Petersburgo cuando el árbitro Cüneyt Çakir puso contra las cuerdas a la selección argentina: cobró una falta dentro del área de Javier Mascherano sobre Leon Balogun.

El "Jefecito", que fue amonestado, aseguró durante varios segundos que no había sido falta. Desde el VAR dialogaron con el juez, pero avalaron su decisión y ni siquiera necesitó caminar hasta las pantallas para corroborar su determinación.

La repetición dejó en claro que si bien el agarrón del mediocampista de Argentina existió, el defensor de Nigeria se tiró al sentir el contacto.

La queja de Javier Mascherano al árbitro turco tras el penal (Reuters)
La queja de Javier Mascherano al árbitro turco tras el penal (Reuters)

Poco le importó a Victor Moses, quien se hizo cargo del penal y con mucha tranquilidad colocó la pelota en el costado izquierdo del arco que defendía Franco Armani.

"Sin lugar a dudas no fue falta. Fue un mínimo contacto físico. Si bien el jugador argentino lo toca un poco para adelante, el jugador nigeriano se tira. Empuja hacia atrás y él le hace falta al jugador argentino", explicó Miguel Scime, el especialista arbitral de Infobae.

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