(Télam)
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El apellido Milito divide a Avellaneda. Milito hay uno solo, suena desde las tribunas del Cilindro cada vez que su mánager se presenta en el campo de juego. La respuesta llega con el mismo cántico de la vereda opuesta, aunque la referencia sea hacia el ex central del Barcelona.

Por lo tanto, la hipótesis que podía augurar a los hermanos trabajando juntos es inverosímil. "Me parece un entrenador fantástico. Más allá de la identificación que tiene con Independiente, me encantaría que sea posible, pero lamentablemente es imposible porque él lo siente de esa manera", dijo Diego Milito en diálogo con ESPN ante la consulta sobre si podría considerar a su hermano como posible sucesor de Eduardo Coudet en el futuro.

"Me encantaría, porque conozco sus capacidades y quiero lo mejor para Racing. Gabriel entra en la categoría de los entrenadores que me gustan, pero por la historia que todos conocen, es imposible", argumentó el funcionario de la Academia.

El recuerdo más latente entre ambos se ampara en el clásico que se disputó en la cancha de River, donde el defensor se retiró expulsado y el delantero lesionado. El curioso cruce entre los hermanos (con insultos incluidos) fue una escena que generó risas por la reacción en la intimidad del campo de juego.

Actualmente, Gabriel Milito está disponible, dado que su última experiencia fue en el O'Higgins de Chile, luego de su paso por Estudiantes y el Rojo. Su hermano, Diego, desarrolla tareas en el área futbolística de la Academia y tiene como principal objetivo conquistar la Superliga.

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