(Reuters)
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Argentina y Japón tienen una gran cantidad de cosas que los diferencian, desde el continente en el que están ubicados, el idioma, la política y hasta la religión, entre algunos de los ejemplos. Uno está en América, el otro en Asia, separados por el Océano Pacífico y a más de 18 mil kilómetros; en un país se habla español, en el otro japonés; uno tiene un Poder Ejecutivo ejercido por un presidente, el otro lo lleva a cabo un Gabinete que tiene un primer ministro, el cual es elegido por el emperador; en Argentina predomina la religión católica, en Japón el budismo y sintoísmo.

Se pueden mencionar más ejemplos en los distintos ámbitos de cada país, pero hay algo que sí los une y es el idioma universal: el fútbol. Es sabido a nivel mundial que el hincha argentino es pasional, que su aliento se siente en cada cancha que juega su equipo y que marca una tendencia con el ingenio de sus canciones. Precisamente esto último es el punto principal del vínculo.

Simpatizantes japoneses de los distintos equipos de la liga asiática tomaron la iniciativa de viajar a la Argentina para concurrir a los estadios y adoptar las canciones, que luego serían imitadas en su idioma con sus respectivos equipos. Tal es el caso, por ejemplo, del Yokohama Marinos, equipo que juega en la J1 League (Primera División), que albergó futbolistas argentinos como Ramón Díaz, Alberto Acosta, Néstor Gorosito, David Bisconti y Pablo Bastianini, entre otros, y que tiene canciones que extrajo de las hinchadas argentinas.

"Dale, dale, dale, dale, dale, dale Yokohama" (Hugo Blanco – Moliendo café)

Por su parte, la hinchada del Gamba Osaka, que también milita en la máxima categoría, copió la Marcha Peronista, una de las canciones que más se escuchan en las tribunas japonesas y el equipo hasta tiene una filial en Argentina. En 2008 perdió 1-0 la final de la Suruga Bank ante Arsenal de Sarandí y en 2015 cayó por 3-0 ante River Plate.

"Azul y Negro, Osaka, todos los hombres háganlo aún más fuerte" (Ao Kuro Osaka, Otoko Domo Otoko Domo – Motto Hade Ni Abarero)

En la Segunda División juega el Kyoto Sanga FC, conocido también como "El Púrpura", de la región de Kansai al igual que el Gamba Osaka, y adoptó la canción Pop Goes The World, de Men Without Hats, que si bien es canadiense, es habitual en casi todos los equipos del fútbol argentino desde hace largos años.

"Oh oh oh ra ra ra Kyoto"

Una de las hinchadas que se basó en Boca Juniors es la del Ventforet Kofu, de la J1 League, ya que no sólo adaptó al japonés "Pasos al Costado" de Turf, sino que además, cuando dejan de cantar una canción comienzan automáticamente con el "Dale Kofu, dale Ko", extraído del usual "Dale Boca, dale Bo".

El último ejemplo queda para el equipo más popular, no de Japón sino en relación con Argentina: Matsumoto Yamaga FC. Éste equipo, fundado en 1965 y que se desempeña en la J2 League, impuso en su país el "Beso a beso", la canción del cordobés Juan Carlos "La Mona" Jiménez.

La canción de "La Mona" es la que tienen de cabecera los hinchas del Matsumoto. Tal es así que la cantaron en la presentación de los refuerzos de su equipo, que se hizo en un teatro y se viralizó por todo el mundo.

La hinchada de Matsumoto

Isamu Kato, quien vive en Japón pero es fanático de Boca desde la Copa Intercontinental que ganó el Xeneize en el año 2000 y habla español a la perfección "por los cantitos de La 12", explica por qué se da la particularidad sobre las canciones: "Nos impresionan mucho los temas argentinos, entonces los hinchas los copian y los cantan acá. Son muy buenos. Copian a Gilda, a Calamaro, Los Decadentes, La Mona Jiménez. En mi celular tengo todo eso descargado. Los japoneses recibimos muchos estilos del mundo para alentar a nuestros clubes".

"En el 2000 vi por la tele a Boca y me emocionó el aliento de la hinchada cantando sin cesar. Por eso decidí viajar a Argentina para verlo en La Bombonera y que ese fuera mi primer viaje al extranjero", relata Kato. Precisamente lo que le sucedió es un ejemplo que grafica lo que sienten los japoneses cuando descubren la pasión con la que se vive el fútbol acá. Si bien Kato llegó al punto de hacerse fanático de Boca, los simpatizantes nipones siguen alentando por sus equipos pero a una manera: la de los argentinos.