(EFE)
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El rostro de Guillermo Barros Schelotto, pétreo ante la catarata de flashes, apenas consumado el tropiezo de su equipo, seguramente será una de las imágenes que quedará para la posteridad tras la derrota 2-0 de Boca ante River por la Supercopa Argentina.

Marcelo Gallardo fue el primero en ir a saludarlo finalizado el Superclásico, pero ni ante ese buen gesto abandonó la pose de decepción. Por el resultado final. Y porque el director técnico del Xeneize entiende que no fue justo. "Un gol fue de penal y otro de contragolpe. No nos llegaron nunca", sentenció.

Las principales definiciones del Mellizo tras la caída de Boca

(Marcelo Ruiz)
(Marcelo Ruiz)

"No nos dominaron, no nos manejaron la pelota y no tuvieron situaciones de gol. Fue un partido raro de explicar desde lo futbolístico".

"El análisis quizá hoy esté de más. Era un partido parejo que se abrió a través de la jugada del penal. Manejamos la pelota, no llegamos a descontar y, cuando estábamos bien, nos metieron el 2-0. Y ganó River la final".

"Está el dolor de la derrota porque no le pudimos dar a la gente el triunfo en el clásico".

"Mañana tengo que trabajar para preparar el partido para seguir en la punta del torneo. Trataremos de que esto no nos perjudique en la Superliga".