
No es usual que un tenista de primer nivel elija a una mujer como entrenadora. Tampoco las mujeres suelen hacerlo. Es por eso que, cuando Andy Murray comenzó a trabajar con Amelie Mauresmo en junio de 2014, llovieron las críticas hacia el escocés. Por entonces, se ubicaba quinto en el ranking y su objetivo principal era dar pelea para posicionarse en lo más alto. Pocos confiaban en que lo que hiciera una mujer con él tuviera como resultado ese gran anhelo.
A Murray nunca le importó lo que el resto dijera de él y de su entrenadora. Es más, hizo de la defensa de los derechos de las mujeres y del reconocimiento a su trabajo una bandera. A pesar de que su relación laboral con Mauresmo terminó hace ya un año, el actual líder del ranking no pierde ocasión para hacer su aporte en pos de desterrar el sexismo del mundo del tenis.
Esta semana, tras perder en cuartos de final de Wimbledon ante Sam Querrey, Andy tuvo una respuesta inesperada ante un periodista. El comunicador le pidió una reflexión respecto del estadounidense, el primer tenista de su país en meterse entre los ocho mejores de un Grand Slam desde 2009. El número uno del mundo lo interrumpió. "Jugador masculino", le aclaró y dejó atónitos a todos los presentes en la sala de prensa, quienes sólo atinaron a esbozar una risa tímida.
"Él es así y por eso lo queremos. Ha hecho mucho por nosotras", dijo, agradecida, Serena Williams, quien está fuera del circuito hace algunos meses por su embarazo.
La declaración del escocés se dio, además, en el marco de un certamen en el que la discriminación por género fue uno de los temas más debatidos, al conocerse datos respecto de los pocos partidos femeninos que se programan en las canchas centrales: por cada cuatro encuentros de varones, hay sólo dos de mujeres. "Creo que idealmente debería haber dos de hombres y dos de mujeres", planteó el líder del ranking como una sugerencia a los organizadores.
La voluntad de equiparar los logros de las mujeres a los de los varones ha sido una constante en los últimos años para Murray. En 2016, tras ganar el Oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, un periodista le preguntó -erróneamente- qué sentía al ser el primer jugador en obtener dos medallas olímpicas en la disciplina. Andy fue tajante: "Creo que Venus y Serena (Williams) tienen como cuatro cada una".

"Estoy a favor de la igualdad y, si eso es ser feminista, entonces podrías decir que sí", dijo Murray hace unos años en una entrevista que le hizo la revista "The red bulletin". En un ámbito en el que el "feminismo" aún puede ser visto como una mala palabra, el escocés no tuvo tapujos a la hora de defender la equidad de género.
Su posición política a favor de los derechos de las mujeres no se queda en simples intenciones. El año pasado, en el Masters 1000 de Roma, decidió cobrar los mismos premios que las integrantes del cuadro femenino. Incluso, por entonces, acusó a la organización de ser responsables de "uno de los últimos bastiones del chauvinismo machista".
Su relación laboral con Mauresmo –ex número uno de la WTA- solo duró dos años, pero sentó las bases para el gran ascenso de Andy. Los primeros tiempos de su trabajo en conjunto no fueron fáciles: perdió una serie de partidos que, incluso, lo hicieron caer por fuera del Top Ten del ranking.

Las críticas –machistas-apuntaron directamente a su entrenadora. Juntos atravesaron una dura tormenta, pero él nunca le soltó la mano a su guía de por entonces, a la mujer que eligió en lugar de una leyenda histórica del deporte como Iván Lendl (al que regresó años más tarde).
Esta valoración del tenista por el esfuerzo y la capacidad de sus colegas tiene un origen claro. Judy es el nombre de la mujer que hizo que Murray entendiera desde chico que el trabajo y los logros de las mujeres valen tanto como los de los varones. Es su madre y fue su primera profesora y luego entrenadora. Hoy, es su hincha Nº1: lo sigue desde las tribunas en cada torneo que disputa.

La pelea contra el sexismo es algo que el escocés ha internalizado y que hoy le sale con total naturalidad. "La desigualdad es algo que comencé a ver y que se convirtió en una pasión. Abrió mi mente", ha asegurado, confirmando que su defensa de los derechos las mujeres no es preparada ni impostada y que tampoco es un guión que sigue para parecer 'políticamente correcto'.
LEA MÁS:
La drástica "jornada de limpieza" de Andy Roddick: tiró todos los trofeos a la basura, salvo uno
Wimbledon: Roger Federer venció a Tomas Berdych y jugará la final ante Cilic
Últimas Noticias
Jornada financiera: las acciones argentinas cayeron hasta 6% y el riesgo país volvió a subir por la guerra en Irán
El conflicto en Medio Oriente afectó a los mercados internacionales y provocó una caída generalizada de los activos argentinos. En paralelo, el dólar se mantuvo estable y el Banco Central volvió a comprar divisas

El día que un burro cargado con explosivos estalló y mató a 11 policías: la resiliencia de Chalán, Sucre, tres décadas después
La explosión mató a siete policías de forma inmediata, cuatro uniformados más intentaron repeler el ataque, pero se quedaron sin munición y fueron ejecutados por las Farc en 1996. Ahora, los habitantes de Montes de María honran su memoria para la construcción de una nueva identidad social y cultural en la región

La inteligencia artificial amenaza con despidos masivos en empleos de oficina
Mientras empresas adoptan nuevas estrategias, crece la tensión social por el potencial impacto en puestos de entrada y sectores tradicionalmente estables

Hora y dónde ver en Colombia el GP de China de la Fórmula 1: prueba de fuego para Mercedes y la nueva reglamentación técnica
Las críticas de pilotos y televidentes al desarrollo de la primera carrera en Australia pusieron en jaque a la FIA, que dejó sobre la mesa la posibilidad de hacer ajustes al reglamento
Clima en Ayacucho: probabilidad de lluvia y temperaturas máximas y mínimas
Ayacucho se caracteriza por su altitud de aproximadamente 2,760 metros sobre el nivel del mar y un clima templado y seco



