La súper estrella de la NBA, conmovido ante sus propias palabras y el recuerdo de una vida difícil que superó gracias al apoyo de su madre (USA TODAY Sports)
La súper estrella de la NBA, conmovido ante sus propias palabras y el recuerdo de una vida difícil que superó gracias al apoyo de su madre (USA TODAY Sports)

Oklahoma. 6 de mayo de 2014. Kevin Durant era proclamado como el jugador más valioso tras su soberbia temporada en la NBA: promedió 32 puntos por partido, formó parte del quinteto ideal, fue cuatro veces jugador del mes y seis el mejor de la semana. Entonces logró nada menos que unirse a los legendarios Wilt Chamberlain, Michael Jordan y Elgin Baylor en la lista de los únicos jugadores que promediaron promediado en una misma temporada más de 32 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias por partido. Era su momento, el que todo jugador del mejor básquet del mundo espera para vanagloriarse. Decidió que no. Recordó, en realidad, que no. Que si estaba allí era por una sola razón: Wanda Durant, su mamá.

Kevin Durant y el discurso que conmovió al mundo (AP)
Kevin Durant y el discurso que conmovió al mundo (AP)

Kevin, la estrella del año, tomó el premio tras el anuncio del locutor, lo dejó en el atril, posiciono el micrófono y prologó su discurso con un agradecimiento a su familia, su hermano, su abuela, sus amigos y sus compañeros de equipo en Oklahoma. Pero lo mejor, casi como en un partido de la NBA, estaba en el final:

"Por último agradecérselo a mi mamá", dijo y la miró fijo. Wanda Durant estaba sentada en la primera fila del Thunder Events Center, Oklahoma. Ella le devolvió la mirada bajo el mismo código. Lo habían logrado.

Wanda Pratt, tal su nombre real, fue madre primeriza a los 18 años. En 1985 dio a luz a Anthony (hoy un exitoso hombre de negocios). Tres años después, el 29 de septiembre de 1988, nació Kevin. Cuando éste era un pequeño de apenas un año, su padre abanonó a la familia y allí comenzó la pelea de Mamá Durant, tal como hoy se conoce popularmente a Wanda.

Con apenas 21 años ella quedó soltera y con dos hijos, con lo que debió afrontar una vida compleja pero a la que desafío en base a la educación de sus niños, a la ética del trabajo y a la fe. "Trabajaba de noche, de 11 a 7, cargando bolsas de correo de 25 kilos en un tráiler. Algunas veces tuve que vender mis cosas para pagar los viajes de mis hijos y su educación", contó en un inspirador documental sobre su vida llamado The Real MVP.

Kevin Durant con el premio al MVP de la NBA que ganó en 2014
Kevin Durant con el premio al MVP de la NBA que ganó en 2014

Wanda, Tony y Kevin pasaron momentos duros en los suburbios de los Estados Unidos. Por falta de pago iban siendo desalojados de cada uno de los hogares que alquilaban. La madre decidió entonces tomar otro trabajo y los chicos crecieron rodeados de influencias que hubieron de acercarlos a las drogas y a la delincuencia.

Pero Wanda siempre logró corregir las desviaciones. Les hablaba de la lucha que todos pueden dar para lograr sus metas. De que la honestidad terminan premiando a quienes la ejecutan. Que nadie está condenando sin dar pelea. Que triunfa el que quiere y lo da todo por ello. Que la educación es fundamental para la vida, tanto como los valores.

(AFP)
(AFP)

Cuando Kevin tuvo ocho años conoció a Charles Big Chucky Craig, su primer entrenador y su padre por elección. Fue su mentor deportivo pero también su imagen paterna. Ambos así lo entendían mas ninguno lo decía.

Durant tenía 16 cuando la vida volvió a golpearlo duramente. Corría el año 2004 cuando Craig intentó detener una pelea callejera entre dos jóvenes y fue asesinado al recibir un balazo en la espalda. Kevin quiso abandonar sus objetivos ante una pérdida que lo hizo enfurecer hasta con su existencia pero Wanda estuvo allí para impedirlo. Logró convencerlo para ingresar a la Universidad de Texas, la que sería el trampolín de su explosión como basquetbolista.

Hoy, Kevin Durant usa el 35 en su camiseta en homenaje a Craig, fallecido a esa edad. "Él me hacía sentir como si fuera una estrella. Se preocupaba por todos los que estaba a su alrededor y, sobre todo, a mi me hizo creer en mis posibilidades. Cada vez que salgo a la cancha lo hago para ganar y para que se enorgullezca de mí en el cielo", mencionó el alero en referencia a su principal formador deportivo.

El 35 en el dorsal de Durant, dedicado a Charles Craig, su primer entrenador (AFP)
El 35 en el dorsal de Durant, dedicado a Charles Craig, su primer entrenador (AFP)

En la vida, Durant también tuvo su quijote. Wanda Pratt, su madre, a quien le dedicó su premio como Jugador Más Valioso de la NBA en un discurso que entonces conmovió a una nación y que luego, al diseminarse por los medios, vibró en cada persona que lo escuchó en cada rincón del mundo.

Kevin frente al micrófono. Wanda en primer fila. Madre e hijo mirándose fíjamente. Durant, la súperestrella, volvió a acomodar el micrófono y continuó: "Creo que no sabés todo lo que hiciste. Con 18 años tuviste a mi hermano, tres años después vine yo. Todo estaba en nuestra contra… una madre soltera con dos hijos a los 21 años. Todo el mundo nos dijo que jamás estaríamos aquí, hemos ido de un departamento a otro moviéndonos por nosotros mismos. Uno de los mejores recuerdos que tengo fue cuando nos mudamos a nuestro primer departamento, no había camas ni muebles y nos sentamos en la sala de estar y nos abrazamos porque pensábamos que lo habíamos hecho. Tú nos hiciste creer, nos alejaste de la calle, nos vestías y dabas de comer, cuando no tenías nada que llevarte a la boca te asegurabas de que nosotros comiéramos y te ibas a la cama con hambre… te sacrificaste por nosotros. Tú eres la verdadera MVP".

Wanda Pratt en un festejo de un triunfo de Oklahoma, equipo de la NBA donde juega Kevin Durant, su hijo (AP)
Wanda Pratt en un festejo de un triunfo de Oklahoma, equipo de la NBA donde juega Kevin Durant, su hijo (AP)

Wanda Pratt es hoy una prestigiosa conferencista, madre de cuatro hijos (tras Tony y Kevin llegaron Raybonne y Brianna). Se recibió de abogada y brinda charlas motivacionales y de apoyo principalmente a madres solteras, mujeres y niños. Trabaja desinteresadamente por el progreso de las personas con menos recursos y procura el bien de quien lo necesite. Durant, se sabe, es una de las grandes estrellas de la NBA.