India en ascenso: la mirada del embajador argentino sobre la potencia que redefine el orden global

En diálogo con DEF, el embajador argentino en India repasa el crecimiento económico del país, su peso demográfico y su rol clave en el Indopacífico. Además, analiza la relación bilateral con Argentina, el comercio agroindustrial y los desafíos para ampliar los vínculos políticos y económicos entre ambos países

Guardar
“En Occidente, tendemos a olvidar
“En Occidente, tendemos a olvidar algunos datos muy importantes: aproximadamente el 60 % de la humanidad vive en Asia y cerca del 40 % del PBI mundial se explica por economías asiáticas”, agrega el embajador (Foto: Deepak Kapoor)

Con más de 1400 millones de habitantes y una de las economías de mayor crecimiento del planeta, India se consolida como un actor central en el nuevo mapa geopolítico global. Mariano Caucino, el embajador argentino en Nueva Deli desde hace 20 meses, lo sabía muy bien al momento de postularse para conducir la legación: “Cuando tuve la posibilidad de volver a ser embajador por tercera vez, tenía claro que quería que el destino estuviera en Asia y, preferentemente, en uno de los grandes países del continente”, asegura.

“En Occidente, tendemos a olvidar algunos datos muy importantes: aproximadamente el 60 % de la humanidad vive en Asia y cerca del 40 % del PBI mundial se explica por economías asiáticas”, agrega el embajador, que viene de representar a Argentina en Costa Rica e Israel.

Es la primera vez que la Argentina envía un embajador político a la India, un gesto que, según Caucino, “fue muy bien recibido en India, porque se interpretó como una señal de que Argentina considera que la relación con este país merece una atención especial”.

Caucino recibió al equipo de DEF en su residencia en Nueva Deli para analizar cómo cambió el país en las últimas décadas, qué oportunidades existen para profundizar el vínculo con Argentina y por qué el Indopacífico se convirtió en el principal centro de gravedad de la política y la economía mundial.

-¿Qué fue lo que más le llamó la atención al tomar contacto con la dinámica diaria de la India?

-Hay varios aspectos muy interesantes. En primer lugar, es el país más poblado del mundo. Eso ya marca una escala completamente distinta. Pero, además, es un país con una enorme diversidad cultural e histórica. La India tiene, por supuesto, una fuerte presencia del hinduismo, que es un elemento central de su identidad. Pero también tiene un pasado marcado por otras influencias muy importantes. Por ejemplo, el período del Imperio mogol dejó una huella muy fuerte; luego está toda la etapa del dominio británico y, después de la independencia, hubo varias décadas en las que el país adoptó un modelo económico muy dirigido por el Estado, casi de carácter socialista.

En los últimos treinta años, en cambio, la India inició un proceso de apertura económica que ha sido clave para el crecimiento que está experimentando actualmente. Esa combinación de tradiciones históricas, diversidad cultural y transformación económica reciente es lo que hace que el país resulte particularmente interesante.

-¿Cómo fue su experiencia recorriendo el país?

-La escala del país es impresionante. Cuando uno toma conciencia de la magnitud de la población y del tamaño del territorio, entiende que se trata de un país verdaderamente colosal. Lo interesante es que uno pasa de una región a otra y cambia todo: la cultura, los paisajes, las ciudades, incluso el ritmo de vida. Además, las dimensiones urbanas son enormes; hay ciudades con poblaciones gigantescas.

En solo 20 meses, hice 46 viajes dentro de la India. Además, la Embajada de Argentina en Nueva Deli tiene concurrencia en otros países de la región –Nepal, Bután, Maldivas y Sri Lanka–, así que, si sumo esos desplazamientos, en total fueron 55 viajes.

Argentina e India, un vínculo con historia

-¿Cómo es hoy la relación entre la India y la Argentina?

-La relación es histórica y muy positiva. La Argentina reconoció a la India poco después de su independencia en 1947, y desde 1950 tenemos una embajada permanente aquí. Fuimos uno de los primeros países de Sudamérica en establecer una embajada en la India, junto con Brasil.

Además, la India ha apoyado de manera constante el reclamo argentino por la soberanía de las islas Malvinas en los foros internacionales, lo cual es un punto importante dentro de la relación bilateral.

"La India tiene, por supuesto,
"La India tiene, por supuesto, una fuerte presencia del hinduismo, que es un elemento central de su identidad", explicó Caucino

-Y a nivel de primeros mandatarios, ¿hay una relación fluida?

-El primer presidente argentino que visitó la India fue Arturo Frondizi en 1961. Después hubo otras visitas a lo largo de las décadas. Por ejemplo, durante el gobierno militar, vino Reynaldo Bignone para participar en una cumbre del Movimiento de Países No Alineados. Más adelante, también visitaron el país Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández. Es decir, prácticamente todos los presidentes argentinos de las últimas décadas han tenido algún tipo de visita oficial a la India.

Por otro lado, el año pasado se produjo una visita muy importante, cuando el primer ministro indio, Narendra Modi, visitó Buenos Aires. Fue particularmente significativa, porque representó la primera visita bilateral de un primer ministro indio a la Argentina en casi sesenta años. La anterior había sido en 1968, cuando Indira Gandhi viajó a la Argentina durante una gira por la región. Entre medio, hubo visitas en el marco de cumbres internacionales –por ejemplo, la del G20, en 2018–, pero no una visita bilateral formal.

-¿Cómo está hoy la relación económica?

-Actualmente, el comercio bilateral ronda los 5500 millones de dólares y la India es el sexto socio comercial de la Argentina. El eje principal del intercambio está en el sector agroindustrial. Argentina es el principal proveedor de aceites vegetales para la India: somos el primer proveedor de aceite de soja y, en el caso del aceite de girasol, durante mucho tiempo fuimos el tercer proveedor, pero recientemente pasamos al segundo lugar.

-¿Hay margen para ampliar ese comercio?

Sí, especialmente en el sector agrícola. La Argentina podría exportar más productos a la India, pero todavía existen ciertas limitaciones. A pesar de la apertura económica que el país ha impulsado en las últimas décadas, mantiene niveles relativamente altos de proteccionismo en algunos sectores.

Esto se explica en parte por su estructura social: una gran proporción de la población india depende de la agricultura. Al tratarse de una democracia, los gobiernos deben cuidar especialmente el impacto de las políticas económicas en las regiones rurales, ya que una pérdida de apoyo en esos estados puede tener consecuencias electorales. Por esa razón, se mantienen ciertas barreras en algunos rubros, algo con lo que debe lidiar no solo la Argentina, sino también muchos otros países que buscan exportar a la India.

El camino de una potencia que se consolida

-El país ha cambiado mucho económicamente en las últimas décadas.

-Muchísimo. Tras el final del período colonial británico y durante las primeras décadas de la independencia, la economía india estuvo fuertemente regulada. No era un sistema socialista en sentido estricto –nunca se abolió la propiedad privada–, pero sí existía una intervención estatal muy marcada.

De hecho, los propios indios suelen decir que pasaron del British Raj, el dominio británico, al License Raj, es decir, al “reino de las licencias”, porque prácticamente toda actividad económica requería permisos y regulaciones.

Ese esquema comenzó a desmontarse en 1991, durante el gobierno del primer ministro P. V. Narasimha Rao, con Manmohan Singh como ministro de Finanzas. A partir de entonces, se impulsó una apertura económica que dinamizó el crecimiento del país. El proceso continuó cuando Singh fue primer ministro entre 2004 y 2014 y, más recientemente, se profundizó bajo el gobierno de Narendra Modi.

El embajador argentino advierte que
El embajador argentino advierte que lo primero que se percibe es que el Indopacífico se ha convertido en el principal centro de gravedad geopolítico del mundo

-¿Cuál es el panorama actual?

-Hoy la India atraviesa un fuerte proceso de modernización económica. Aunque todavía existen niveles importantes de pobreza y desigualdad, millones de personas han salido de la pobreza y se han incorporado a una nueva clase media. Ese cambio se percibe con claridad en las grandes ciudades, donde se observa un mayor consumo, crecimiento urbano, desarrollo de infraestructura y una economía muy dinámica.

-En el discurso oficial del gobierno, aparece mucho la idea de producción nacional y autosuficiencia, por ejemplo, en el área de Defensa. ¿Cómo lo interpreta?

-Uno de los ejes centrales de su política exterior desde la independencia ha sido la búsqueda de la autonomía estratégica, es decir, tratar de no depender excesivamente de otros países y mantener la mayor cantidad posible de opciones en el plano internacional.

Durante la Guerra Fría, esa idea se expresó a través del Movimiento de Países No Alineados, impulsado por líderes como Jawaharlal Nehru, Gamal Abdel Nasser y Josip Broz Tito. La India buscaba mantenerse equidistante entre los bloques.

Hoy esa lógica se expresa de otra manera. Más que no alinearse, la India busca una especie de multialineamiento: mantener relaciones positivas con la mayor cantidad de actores internacionales posible, preservando al mismo tiempo su autonomía estratégica. En ese contexto, desarrollar capacidades propias –en industria, tecnología o defensa– es completamente natural.

-¿Cómo se ve la situación geopolítica mundial desde un país como la India?

-Lo primero que se percibe es que el Indopacífico se ha convertido en el principal centro de gravedad geopolítico del mundo. El foco de los grandes acontecimientos globales se ha desplazado en gran medida desde el Atlántico hacia esta región, donde vive cerca del 60 % de la población mundial y se concentran algunas de las economías más dinámicas del planeta.

Además, aquí hay países con escalas demográficas enormes. Un ejemplo es Indonesia, que, con casi 300 millones de habitantes, es el cuarto país más poblado del mundo, incluso por encima de Brasil.

También se percibe algo interesante en muchas sociedades asiáticas: un fuerte optimismo respecto del futuro. Son países que crecen, invierten y tienen la sensación de que están avanzando. En contraste, en otras regiones –incluida América Latina–, ese clima de confianza en el progreso no siempre se observa con la misma intensidad.

Por último, hay un factor clave, que es el demográfico. Varias grandes potencias enfrentan hoy problemas de envejecimiento o de estancamiento poblacional, como China, Rusia o muchos países europeos. En cambio, entre las grandes potencias, los dos países que todavía mantienen tasas demográficas positivas son Estados Unidos e India. Ese dato también ayuda a explicar el peso creciente que la región tiene en la política global.

La diplomacia actual

-Volviendo a su trabajo como embajador: ¿cuesta despertar interés por la India en la Argentina, tanto en el sector público como en el privado?

-Cuesta un poco. En parte, porque en Argentina muchas veces las urgencias de la vida cotidiana y de la política interna ocupan gran parte de la atención. Además, hay un factor objetivo, que es la distancia. Estamos hablando de países que se encuentran literalmente al otro lado del mundo y, además, no hay vuelos directos. Eso hace que organizar visitas de funcionarios o de empresarios no siempre sea sencillo.

Pero también es la primera vez que la Argentina envía un embajador político a la India. Ese gesto fue muy bien recibido aquí, porque se interpretó como una señal de que Argentina considera que la relación con este país merece una atención especial.

En estos meses han venido algunos gobernadores argentinos y esperamos que vengan más. Por ejemplo, estuvo Raúl Jalil, gobernador de Catamarca, una provincia que tiene un desarrollo importante en minería de litio donde hay inversiones de empresas indias. También esperamos la visita de representantes de otras provincias, especialmente en el marco de una cumbre minera que se realizará próximamente.

-¿Cómo es trabajar con el cuerpo profesional de las embajadas desde el rol de embajador político?

-La Cancillería argentina tiene un cuerpo de diplomáticos de carrera con una formación técnica muy sólida. Son profesionales que han recibido mucha capacitación y cuentan con gran experiencia. El Estado invierte recursos importantes en su formación y, en general, se trata de funcionarios muy preparados.

Cuando un embajador político llega a una embajada, especialmente si es la primera vez, es fundamental apoyarse en los diplomáticos de carrera. Ellos conocen en profundidad el funcionamiento interno de la embajada y las particularidades del país de destino. El embajador suele plantear los objetivos políticos o estratégicos que quiere impulsar y el equipo diplomático aporta su conocimiento técnico sobre cómo llevarlos a la práctica.

Es la primera vez que
Es la primera vez que la Argentina envía un embajador político a la India (Foto: Deepak Kapoor)

-Para cerrar, ¿cómo ve hoy el rol de la diplomacia en el mundo? ¿Está cambiando?

-La diplomacia es, ante todo, una herramienta de los Estados y de los gobiernos para relacionarse entre sí. Y, como toda herramienta, cambia con el tiempo.

Hoy hay un factor muy importante, que es la tecnología. Desde el siglo XX, comenzó a desarrollarse lo que se suele llamar “diplomacia presidencial”, es decir, la posibilidad de que los jefes de Estado o de gobierno se comuniquen directamente entre sí, se reúnan y tomen decisiones de manera más inmediata. Antes, muchas de esas comunicaciones se hacían por cartas o a través de los embajadores.

Pero, más allá de esos cambios, hay un punto que no se modifica: los Estados tienen básicamente dos herramientas para relacionarse entre sí: la diplomacia y la defensa. A través de esos instrumentos, se ejerce la política exterior y se estructuran las relaciones internacionales en un mundo que sigue organizado, fundamentalmente, en torno a los Estados nacionales.

Últimas Noticias

Guerra en Irán: cuál es la diferencia entre árabes y persas, y por qué esta distinción es clave en Medio Oriente

El escenario internacional actual, con Irán como protagonista, hace necesario el abordaje de un tema clave para comprender qué sucede en Medio Oriente: ¿cuál es la diferencia entre estas dos culturas milenarias?

Guerra en Irán: cuál es

Microsoft y Fundación Taeda debaten sobre IA en Montevideo: desempleo, regulación y oportunidades para la región

En el marco de la presentación del libro Inteligencia Artificial para el Bien, Juan Lavista desarrolló más sobre los conceptos que se abordan en sus páginas con Nicolás Jodal, cofundador y CEO de GeneXus by Globant, y Daiana Beitler, PhD en Sociología y exdirectora de Filantropía de Microsoft Asia

Microsoft y Fundación Taeda debaten

Chipre y la misión de paz de la ONU: qué papel cumple Argentina en el único país europeo atacado por Irán

Chipre, un enclave estratégico entre Europa y Medio Oriente, continúa dividido por una zona vigilada por la ONU. DEF viajó al lugar de los hechos y en conversación con el general Héctor Tornero, pudo ver en primera persona el trabajo de los cascos azules argentinos

Chipre y la misión de

Un avance que enciende la esperanza: la investigación española que podría cambiar el rumbo del cáncer de páncreas

Un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, en España, presentó resultados prometedores en un modelo experimental de cáncer de páncreas. El doctor Juan Manuel O’Connor, especialista en oncología digestiva, dialogó con DEF sobre el alcance del hallazgo

Un avance que enciende la

La otra cara del conflicto con Irán, ¿cómo repercutió en Medio Oriente la nueva escalada militar?

La respuesta iraní a la muerte del líder supremo Alí Jamenei tuvo un impacto notable en numerosos países de la región. Quiénes son los afectados

La otra cara del conflicto