Marta Gómez vuelve a Buenos Aires para celebrar un cuarto de siglo de canciones y sueños

Este domingo 27 en el Teatro Broadway la cantautora colombiana presenta 'Letra y Música', un recorrido íntimo desde sus primeras composiciones adolescentes hasta su obra más reciente

Vista cenital de una mujer con chal rojo y collares que sostiene una guitarra acústica rodeada de mantas, flores y una máquina de escribir
Marta Gómez presenta su espectáculo "Letra y Música" este domingo 27 de septiembre en el Teatro Broadway de Buenos Aires
Guardar

“Buenos Aires siempre es como un paso obligatorio”, confiesa Marta Gómez con la calidez que caracteriza su voz. La cantautora colombiana regresa a la capital argentina este domingo 27 de septiembre para presentar Letra y Música, un concierto que celebra sus 25 años de trayectoria artística en el Teatro Broadway.

Nacida en Girardot (Alto Magdalena, a unos 130 km de Bogotá), Marta Gómez es una de las figuras más sólidas y singulares de la escena independiente latinoamericana. Más de 200 canciones compuestas, 22 discos grabados y una carrera que acumula dos Latin Grammy y múltiples nominaciones —entre ellas, la recientemente anunciada en la categoría Mejor Álbum de Música Infantil, junto a Cantoalegre— configuran el mapa de un recorrido que no busca el atajo comercial sino la hondura emocional. Su universo sonoro entrelaza los ritmos del folclore latinoamericano con la libertad de la improvisación jazzística —fruto de sus estudios en el Berklee College of Music—, la luminosidad de su poesía y una mirada atenta a las realidades sociales. “Yo sí creo que la música cambia al mundo, puede sonar tonto e ingenuo, pero así es”, afirmó en diálogo con Infobae Cultura antes de su visita. “La música debe nacer con la intención de cambiar al mundo”.

PUBLICIDAD

El vínculo de la cantautora colombiana con Buenos Aires tiene la textura de una historia de amor con dirección conocida. Sus primeras presentaciones en peñas folclóricas de Tucumán y la capital a comienzos de los 2000, la apertura de un concierto de Mercedes Sosa en 2003 y los proyectos compartidos con León Gieco, Pedro Aznar, Sandra Mihanovich, Piero y Jorge Fandermole forman una cadena de vínculos que, con el tiempo, convirtieron a esta ciudad en algo más que una escala de gira. En este contexto, un nombre y apellido de la música popular argentina asoma Raúl Carnota , el notable compositor e intérprete que marcó una renovación del folclore argentino en los 80 y 90, y fue su amigo: “Yo conocí Buenos Aires de la mano de él. Nos habíamos conocido en Boston, en la universidad, que él fue a dar una charla y quedamos amigos y me dijo: ‘Ven a Buenos Aires’”, recordó. “Tengo ese recuerdo de las peñas con él y de los restaurantes raros. Él se conocía todo. Realmente tres de la mañana, o sea, unas cosas locas. Nunca lo volví a vivir así sin él, pero yo la amo. Caminar por Buenos Aires y los cafés, el centro, San Telmo. Soy obsesionada con esa ciudad”.

El show más personal de su carrera

Letra y Música propone un recorrido casi teatral por la vida de quien comenzó a componer a los catorce años al piano de la casa de sus padres. El espectáculo, presentado también en Bogotá, Ciudad de México, Costa Rica y Chile, busca recrear ese living familiar como punto de partida. “Hacemos un paso desde la primera canción a los catorce hasta la última, de hace unos meses”, explicó. “Es el espectáculo más personal que tengo. Siempre lo que hago son discos con temas sociales o poesía de algún poeta, pero este sí es realmente yo: me fui y compuse esta canción, mi abuela, compuse esta canción”.

PUBLICIDAD

La cantautora confiesa que revisitar esas primeras composiciones le produce una emoción particular, sin nostalgia amarga. “Me da una infinita ternura. Son canciones muy alegres, muchas de ellas. Como esa primera canción de amor que no volvió más. Me da mucha ternura de esa Marta. Ha sido, como, una carta de amor a la niña que fui y al adolescente que fui”. La misma Gómez que a los 18 años en Boston se sentía “muy grande” y hoy, a los 47, mira hacia atrás con una mezcla de admiración y humor: “Sigo sintiéndome muy igual, con esas ganas de escribir la siguiente canción. No llego al punto en que digo: ‘Estoy cansada’”.

Fotografía en blanco y negro de una mujer de cabello largo, adorno en la cabeza, tatuajes en los brazos y vestido oscuro de brazos cruzados
La cantautora colombiana acumula dos premios Latin Grammy, 22 discos grabados y más de 200 canciones compuestas a lo largo de su carrera

Como toda adolescente, Marta Gómez soñó alguna vez con otro tipo de estrellato. “Yo pensaba irme por el lado más sencillo y comercial; quería cantar balada pop y ser como Shakira. Amaba a Mecano y a Presuntos Implicados por las historias de sus canciones; esas historias me fascinaban más que las de amor romántico”. Fue en Berklee, donde interpretó “literalmente de todo”, que la artista descubrió su verdadera brújula: “Me di cuenta de que lo verdaderamente innovador y lo que me representaba eran los bambucos y las cumbias. Tocaba voltear a mirar al folclor, que le caía de perlas a mis gustos por Mercedes Sosa y Violeta Parra. Así se forjó mi camino artístico”.

La formación académica dejó una huella que ahora valora más allá de lo estrictamente musical. “Lo primero que se me ocurre es el trabajo, la disciplina. Nunca fue un hobby. Yo creería que la parte del oficio completamente la debo a la academia: cuánto se cobra, cuánto se les va a pagar a los músicos, cuándo se les va a pagar. Eso de tener un oficio más allá del amor a la profesión”. También la técnica vocal: “Mi instrumento formal es la voz y la cuido. Voy a clases desde niña hasta ahora. Siempre caliento, siempre me la cuido. Nunca me voy de fiesta”. Y concluye con una síntesis que la define: “Tener la academia, pero que no se note”.

Una resistencia ante el mundo de las pantallas

Para ella, los espectáculos en vivo no son simplemente la principal fuente de ingresos de los artistas independientes en la era del streaming: son, ante todo, un acto de resistencia cultural. “Tantos conciertos que hay en Internet que están perfectos y que la gente canta perfecto con el Autotune. Bueno, pues yo vengo a cantarte como estoy: si estoy afónica, si estoy triste”. Su banda ni siquiera utiliza metrónomo. “Nosotros ni siquiera tocamos con metrónomo. Yo quiero que si hoy estamos acelerados, la canción salió volando. O lo contrario: a veces estamos como cansados, tristes, la canción sale más lenta. Que sea una sorpresa para la gente siempre, algo fresco, humano”.

La cantautora ilustró esa convicción con una experiencia reciente en Cali, ciudad donde creció y que fue afectada por un terremoto. Sin posibilidad de dar el concierto programado, Gómez improvisó una actuación en un parque. “Nuestro concierto se canceló, pero yo ya tenía los pasajes, así que fui a cantar a un parque. Estaba, bueno, quinientas personas, todo el mundo abarrotado. Yo decía: ‘Necesitamos esto, necesitamos el abrazo y la canción’. Y entonces nos reíamos y después llorábamos y después otra canción nos hacía volver a llorar. Esa es la humanidad y yo creo que nos hace mucha falta las canciones más que nunca”.

El camino hacia la música infantil no fue una decisión estratégica sino un proceso orgánico. “Desde la universidad yo les componía canciones a mis sobrinas, a los niños que cuidaba, porque trabajaba cuidando niños, pero nunca en mi vida imaginé que iba a hacer música para ellos. Cuando quedé embarazada quería grabar un disco para escuchar a mi cuerpo, para saber cómo iba a sonar de diferente con un niño dentro de mí. Ahí empecé, y de ese proceso surgieron tres discos”.

Ese universo fue el terreno del que nació Seré guitarra (2024), su álbum más reciente, en el que colaboró con Piero y Jorge Velosa, dos referentes que desde hace años integran su lista de inspiraciones. “Seré guitarra era un disco para niños, pero en el estudio todos los ingenieros y los músicos empezaron a llorar. Se convirtió en un disco dedicado a mi hijo, desde el miedo a tantas cosas horribles que estamos viviendo en el planeta, pero contado desde la ternura”. La frontera entre el público adulto y el infantil, Gómez la disuelve con naturalidad: en un concierto para niños en Bogotá, un grupo de jóvenes sin hijos se acercó a explicarle su presencia: “Venimos a sanar a nuestra niña interior”.

[Fotos: prensa M.G.]

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Ariana Harwicz, cancelada en España y publicada en Irán: editan en persa su último libro

La desprogramaron de un festival en Granada por oponerse al boicot a Israel. En medio de la tormenta que esto suscitó, la obra de la escritora argentina llega a Teherán

Ariana Harwicz, cancelada en España y  publicada en Irán: editan en persa su último libro

Gershwin y Ariel Ramírez, unidos en dos conciertos de la Orquesta Sinfónica de la Universidad del Salvador en el Palacio Libertad

La agrupación universitaria, dirigida por Gabriela Gariglio, actuará junto al Coro Nacional de Música Argentina el viernes 2 y sábado 3 de octubre para interpretar obras emblemáticas de ambas tradiciones musicales

Gershwin y Ariel Ramírez, unidos en dos conciertos de la Orquesta Sinfónica de la Universidad del Salvador en el Palacio Libertad

"¿Qué hacemos con esos fantasmas?": la pregunta de Mariana Enriquez que guía 'Mis muertos tristes', la miniserie dirigida por Pablo Larraín

La escritora argentina y el cineasta chileno describen el proceso de selección de los relatos, la invención de un linaje familiar que une los cuentos y las decisiones narrativas que definen la obra

"¿Qué hacemos con esos fantasmas?": la pregunta de Mariana Enriquez que guía 'Mis muertos tristes', la miniserie dirigida por Pablo Larraín

Por qué el alcalde más joven de Nueva York repartirá 70.000 entradas de ópera gratis: la estrategia detrás de un gesto insólito

Zohran Mamdani selló una alianza con la Metropolitan Opera, en medio de una crisis financiera que amenaza la supervivencia de una de las emblemáticas instituciones de la ciudad

Por qué el alcalde más joven de Nueva York repartirá 70.000 entradas de ópera gratis: la estrategia detrás de un gesto insólito

Christie's crea una división de cultura popular tras vender una colección de memorabilia por más de USD 105 millones

La casa de subastas formalizó su entrada al segmento con un departamento global permanente que incluirá música, cine, deportes y tecnología, entre otras categorías

Christie's crea una división de cultura popular tras vender una colección de memorabilia por más de USD 105 millones