La ganadora del Grammy Linda May Han Oh trae su visión única del jazz a Buenos Aires

Con una formación internacional y el aval de haber tocado junto a Pat Metheny, la eximia contrabajista se presenta el 8 y 9 de junio en Bebop Club. “Valoro la magia intangible de crear algo único”, afirma

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Linda May Han Oh - Strange Heavens

“Argentina tiene una tradición musical muy rica y tengo muchas ganas de llevar mi música a Buenos Aires”, dice Linda May Han Oh, contrabajista, compositora y ganadora del Grammy. “Esta será una de las primeras oportunidades para que el público argentino me escuche liderando mi propia banda en vivo, y significa mucho presentar mi música con un grupo que representa plenamente mi visión artística.”

Nacida en Malasia, criada en Australia y radicada en Nueva York, Linda May Han Oh se presenta el lunes 8 y martes 9 de junio en Bebop Club (Uriarte 1658), con dos funciones cada noche: a las 20 y a las 22.3. La acompañarán Fabian Almazan en piano, Greg Ward en saxo alto y Mark Whitfield Jr. en batería. “Estos músicos que vendrán conmigo saben muy bien cómo llevar cada noche al límite”, anticipa durante su diálogo con Infobae Cultura. Su propuesta busca que el público “aprecie momentos de belleza y asombro, y que también sea movilizado por la tensión musical inherente a la música, transmitida a través de la interacción armónica y rítmica.”

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La huella de Pat Metheny

—¿Qué aprendiste al compartir escenarios y giras con Pat Metheny?

Pat Metheny ha sido una gran inspiración para mí durante muchos años, y fue un honor tocar en su banda y grabar el álbum From This Place. Me asombra su atención al detalle en las grabaciones y los shows en vivo. Tiene una energía inagotable y una sed infinita de hacer música bella. A menudo tocábamos shows de tres horas que solían dividirse en dúos, pero Pat siempre estaba en el escenario durante todo el tiempo, y eso era después de llegar temprano para los soundchecks.

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Linda May Han Oh
Linda May Han Oh debuta con su banda en Buenos Aires los días 8 y 9 de junio en Bebop Club

Tengo recuerdos inolvidables de Buenos Aires junto a él. La primera vez fue en 2020, al comienzo de la pandemia de COVID, un momento de incertidumbre para todos. A pesar de que nuestros shows fueron cancelados, dimos un taller para algunos estudiantes y pudimos conocer a músicos locales. Recuerdo caminar por esa hermosa ciudad en un momento en que el mundo se cerraba sobre sí mismo. Eran tiempos de preocupación, pero me alegra haber estado en Buenos Aires con buena gente. Cuando finalmente regresamos a tocar en 2022, fue una experiencia hermosa.

Una identidad forjada en tres continentes

—¿De qué manera tus experiencias en Malasia, Australia y Estados Unidos moldearon tu estilo musical?

—Es difícil precisarlo, pero estoy muy agradecida por mi tiempo en Nueva York. Estudiar y vivir el jazz, la música afroamericana, en el país donde nació fue muy importante para mí. He aprendido y sigo aprendiendo e inspirándome en la comunidad musical de Estados Unidos.

Al mismo tiempo, tuve grandes mentores y compañeros músicos en Perth, Australia Occidental, que fueron fundamentales para mi desarrollo. Aunque no crecí escuchando música tradicional china o malaya, sé que hay aspectos de mi crianza que han moldeado quién soy. Crecer en Australia también significó estar expuesta a una escena de rock popular que definitivamente marcó mis primeros años con el bajo eléctrico, y fue precisamente eso lo que me impulsó a acercarme al jazz a través de ese instrumento.

Linda May Han Oh
La contrabajista ganadora del Grammy se presentará junto a Fabian Almazan, Greg Ward y Mark Whitfield Jr.

El contrabajo como voz propia

—¿Cómo desarrollaste el contrabajo como vehículo de expresión personal y composición, más allá del rol de acompañamiento?

—Históricamente, el bajo ha tenido un rol de sostén y creo que es importante poder proveer esa base rítmica y armónica. Sin embargo, puede tener muchas otras funciones. Aunque valoro sus aplicaciones tradicionales, me encanta explorar el contrabajo como una voz en primer plano que fluye entre distintos roles.

Gran parte de mi música ha evolucionado en formas en las que he intentado asumir mayor responsabilidad como bajista y compositora, tomando muchas de las melodías o doblándolas mientras también trato de cubrir las líneas de bajo. Es un desafío apasionante que puede conducir a texturas más interesantes e inusuales.

Lo eterno y lo nuevo en el jazz

—¿Qué aspectos del jazz considera atemporales y cuáles cree que están evolucionando con más fuerza hoy?

—Lo que para mí permanece atemporal en el jazz es la improvisación y las libertades que trae consigo. Creo que esta música nació con un alma, una pasión y una garra que considero importante preservar, independientemente de los subgéneros estilísticos.

Como improvisadora, valoro la magia intangible de crear algo fresco y único para el momento. Con la mayor parte de la música mainstream bastante prearreglada y predeterminada, creo que es sumamente importante nutrir y apoyar la música improvisada. Me enorgullece ser parte de una comunidad musical que valora lo inesperado en el arte, y la emoción que trae una actuación con ideas frescas y elementos sorpresa.

[Fotos: Robyn Twomey/prensa Bebop Club]

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