En el centro de una sala judicial, bajo la mirada atenta de jueces, fiscales y testigos, se reconstruye uno de los capítulos más determinantes de la historia argentina: el juicio a las Juntas Militares de 1985. Con El juicio, el director Ulises de la Orden asumió el desafío de ordenar más de 530 horas de material fílmico original, procedente de archivos oficiales, para devolverle al presente la intensidad y el rigor de aquellos días en los que el país buscó justicia ante los crímenes de la dictadura.
El documental revisita uno de los momentos centrales en la historia de Argentina, reconstruyendo el juicio a las Juntas Militares realizado en 1985. La producción ofrece una visión directa y exhaustiva del proceso judicial, mostrando a figuras como Arturo Frondizi, von Wernich, Italo Argentino Lúder, Magdalena Ruiz Guiñazú, Pablo Díaz y Jacobo Timerman, entre otros testigos que participaron de esos días históricos.
Nueva Programación
De la Orden detalló en Infobae en Vivo A las Nueve que el primer paso fue observar y organizar la inmensa cantidad de material. “Para poder hacer esta película, había que atravesar las 530 horas. Era imposible manipularlo sin tener un trabajo serio de catalogación y planillado, sin saber exactamente qué había y cómo manejar el material”. El archivo, en formato U-Matic, se encontraba en Comodoro Py y fue digitalizado en 2010 gracias al trabajo de Memoria Abierta y la Universidad de Salamanca.
El equipo de trabajo estuvo integrado por tres personas: De la Orden, el editor Alberto Ponce y la coordinadora de producción Gisela Peláez. “Lo vimos entre tres: Alberto trabajó sobre el Avid, el programa de edición que usamos; Gisela sobre un Excel enorme donde se podía buscar cualquier dato, desde el día en que una persona testimonió hasta el color de la corbata de un juez; y yo tomé notas manuscritas con número de clip y time code”. Todo ese material documental está actualmente bajo resguardo en Memoria Abierta y puede consultarse.

Proceso de selección y montaje del film
La metodología de revisión fue estricta: el equipo veía el material ocho horas por día, de lunes a viernes, durante casi nueve meses. “Sabíamos que no era un trabajo para hacer después de trabajar a las seis de la tarde ni los fines de semana. Teníamos que conseguir el financiamiento para dedicarnos a full”. Una digitalización previa facilitó el acceso, pero el esfuerzo principal fue seleccionar planos y momentos que aportaran dinamismo a un archivo eminentemente televisivo.
Al enfrentar la organización narrativa del documental, de la Orden aclaró: “El juicio te propone algunos ingredientes de la dramaturgia. Hay dos fuerzas opuestas en conflicto por uno o una serie de eventos claros, y esos son los que se dirimen. Pero la cronología la creamos nosotros con total libertad. Si hacíamos una acumulación de casos, se perdía la dinámica. Tomamos del alegato de Strassera las razones por las que el Ministerio Público comprobó la responsabilidad de los imputados en delitos cometidos en lugares y momentos donde no estaban presentes, lo que confirmaba el plan sistemático”.
El archivo original tenía una edición previa, ya que la grabación proviene directamente del switcher de la Televisión Pública, operando con dos cámaras fijas colocadas en cada extremo del salón. Lo que se preservó fue el material que salía de la switchera. “Nunca supimos quiénes eran los camarógrafos ni el switcher master. Eso también es un dato curioso”.

La experiencia de enfrentarse al archivo
El visionado del archivo implicó también una fuerte carga emocional para el equipo. De la Orden explicó: “Lo primero que sentí fue cierto temor, porque esto está grabado por ATC en 1985 con un lenguaje televisivo. Fueron jornadas extenuantes, había días en que terminaban a las cinco de la mañana”. El registro incluye extensos planos fijos de hasta ocho horas, lo que obligó a realizar una selección meticulosa para trasladar el material al lenguaje cinematográfico.
En cuanto al material que más impacto le provocó, el director reconoce: “Lo que yo no pude soportar era la violencia contra los niños, de la que se habla muchísimo en el juicio. Hay relatos desgarradores, como el caso de la familia Tarnopolsky, Betina tenía dieciséis años. Otro caso es el de Pablo Miguez o Floreal Avellaneda. Y todos los niños apropiados, niños que quedaban en el camino. Eso me quitaba el sueño. A veces pensaba que ya tenía piel de cocodrilo, pero siempre había algo que me volvía a conmover”.
Uno de los testimonios que recuerda de manera precisa reproduce un diálogo entre un torturador y un supuesto médico: “¿Qué peso tiene que tener un niño para soportar la tortura con picana eléctrica? El médico respondió: veinticinco kilos.”
El valor testimonial y la vida del documental
El testimonio oral y corporal de los implicados fue clave a la hora de construir la narrativa del film. Cada detalle que se aprecia, como los gestos de los protagonistas o los movimientos en la sala, fue pensado para plasmar la naturaleza y el carácter de los personajes. “Esa es la diferencia entre un documental y una ficción. En la ficción dirigís a los actores antes de filmar, en el documental, sobre todo en uno de archivo como este, vas construyendo a los personajes con el material filmado. Queríamos contar el juicio, y todos esos detalles hacían al proceso judicial”, afirmó de la Orden.
El juicio, con una duración de tres horas, fue presentado inicialmente en Cine.ar y hoy tiene amplia demanda en instituciones educativas de nivel secundario y universitario. “La película es muy larga. Era imposible acortarla más sin dejar de contar temas enteros, como los vuelos de la muerte. Algunos docentes la pasan en dos partes, a otros les resulta extensa”. Actualmente, el film se consulta en espacios educativos y permanece disponible en Memoria Abierta.

El corte histórico y la mirada sobre el proceso
Ulises de la Orden señaló que el juicio a las Juntas constituyó un hito irrepetible en el entramado político y social argentino. “Tenemos que remarcar lo que se hizo en Argentina, lo que hicimos nosotros: un tribunal ordinario, sin leyes especiales, con garantías jurídicas mientras se enjuiciaba a nueve comandantes de las Fuerzas Armadas. Ellos aún tenían control sobre tropas y arsenales”.
Y destacó: “El juicio de las juntas supera enormemente el de Núremberg, donde se aplicaron leyes retroactivamente y hubo tribunales especiales. Acá fue la justicia ordinaria, con jueces jóvenes, de treinta o cuarenta años”.
El proceso judicial sentó las bases para la consolidación democrática argentina, pese a los avances y retrocesos ocurridos posteriormente, como los levantamientos militares, las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, los indultos y la reapertura de las causas veinte años después.
“Nada de esto hubiera ocurrido sin la lucha de las Madres de Plaza de Mayo y de quienes sostuvieron el reclamo de justicia. Este juicio fue el cimiento para el proceso que aún continúa”, concluyó de la Orden.
--
Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.
• De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.
• De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.
• De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Jimena Grandinetti, Fede Mayol y Facundo Kablan.
• De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé
• De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich
Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.
Últimas Noticias
La censura de la dictadura sobre los libros infantiles: qué textos fueron prohibidos y por qué
Durante una columna en Infobae al Mediodía, la crítica literaria Flavia Pittella repasó los libros para chicos que fueron censurados por la dictadura argentina, explicó los motivos detrás de cada prohibición y reflexionó sobre el impacto de la represión en la infancia y la memoria colectiva

Hatshepsut, la faraona de Egipto que desafió las reglas: una historia de poder, misterio y estatuas recicladas
Estudios recientes cambian la narrativa sobre la célebre gobernante que se autotituló “Señor de las dos Tierras” y retuvo el poder durante 22 años, entre 1513 y 1490 a. C.

Dorothea Tanning y la revolución del surrealismo femenino: récords en subastas y el despertar de las artistas olvidadas
El salto global en el reconocimiento de figuras históricas marca una etapa inédita para el mercado de artistas del surrealismo femenino
Hijos de víctimas y represores: el libro que expone las marcas familiares de los años 70
A través de más de treinta testimonios, ‘Hijos de los 70: historias de la generación que heredó la tragedia argentina’ reconstruye cómo la violencia política de los años 70 impactó en la identidad, los vínculos y la vida cotidiana de hijos de desaparecidos y de militares

La exposición de Rafael en el Met revela el lado más íntimo y revolucionario del maestro del Renacimiento
La nueva muestra del Met reúne más de 170 obras originales de Rafael, incluyendo tapices inéditos en América y sus icónicas Madonas, en una retrospectiva que explora su genialidad










