Baz Luhrmann: “La IA crea cosas perfectas, pero la humanidad es imperfecta”

El reconocido director de cine australiano, que acaba de presentar “EPiC: Elvis Presley in Concert“, reflexiona acerca del papel de la tecnología en el arte y la importancia de mantener una visión auténtica en la creación y restauración audiovisual

Guardar
Baz Luhrmann: “La IA crea
Baz Luhrmann: “La IA crea cosas perfectas, pero la humanidad es imperfecta” (REUTERS/Aude Guerrucci)

El director australiano Baz Luhrmann repite con el universo de Elvis Presley en su nuevo proyecto, EPiC: Elvis Presley in Concert, que recopila archivos inéditos del cantante y permite revivir en el presente un concierto del “rey del rock” sin la ayuda de inteligencia artificial (IA).

El cineasta, de 63 años, habla desde un hotel de Londres ataviado con una chaqueta de piel, una camiseta con la cara de Elvis y unas gafas de sol aviador, todo de color negro. Contrasta con su cabello blanco y con el resto de la habitación, ambientada como en los años sesenta con motivo del estreno del filme.

Durante el rodaje de Elvis (2022), Luhrmann escuchó el rumor de que existía material perdido del artista estadounidense enterrado bajo minas de sal en Kansas (EE.UU.) y acabó descubriendo casi “por accidente” 65 cajas con negativos de una residencia de Presley en Las Vegas y 40 minutos de un audio inédito en el que contaba una historia en primera persona.

“Sentí lo que supongo que experimentaron cuando abrieron la cueva de Tutankamón”, dice el australiano, que asegura que estos archivos le ayudaron a descubrir facetas desconocidas de Elvis, como su sentido del humor, su empatía o su genio musical, y le animaron a hacer una nueva película que permitiese al cantante hacer la gira mundial que nunca pudo realizar.

El legendario Elvis Presley visiblemente
El legendario Elvis Presley visiblemente emocionado y sudoroso durante una apasionada interpretación en uno de sus icónicos conciertos. (Neon)

Luhrmann y su equipo trabajaron arduamente para restaurar la imagen y el sonido de los archivos, algunos gravemente dañados, y así lograr sacar adelante este concierto-documental, en el que el cineasta insiste en que “no hay un solo fotograma con IA, ni efectos especiales; solamente el efecto que Elvis tiene en la audiencia”.

Proteger la propiedad intelectual

El director australiano asegura no estar en contra de esta tecnología “sin alma”, pero sí advierte de la importancia de controlar de dónde obtiene la inteligencia artificial sus fuentes para generar contenido, porque, a su juicio, está robando la propiedad intelectual y próximamente también reemplazará muchos empleos.

“Es una herramienta. No podemos pararla, ya está aquí. Pero la IA crea cosas que son perfectas (mientras que) los seres humanos son imperfectos, la humanidad es imperfecta”, razona.

Para Luhrmann, la razón por la que Elvis es tan “genial” es por su mezcla de cualidades, tanto de inseguridad, como de talento divino, y ambas están reflejadas en el documental.

“No hay un solo fotograma
“No hay un solo fotograma con IA, ni efectos especiales; solamente el efecto que Elvis tiene en la audiencia” (REUTERS/Carlos Osorio)

En EPiC: Elvis Presley in Concert podemos escuchar al artista hablando del dolor por la muerte de su madre, bromeando con el equipo entre bambalinas o versionando a The Beatles con un sentido Yesterday; pero sobre todo, dejándose la piel en el escenario.

La cinta también explora la faceta actoral de Elvis, especialmente de sus inicios, con un refrito con escenas de películas en las que participó, como Casablanca.

De acuerdo con Luhrmann, el de Memphis era alguien muy talentoso, pero tras su paso por el ejército se convirtió en uno de los actores mejor pagados de Hollywood y empezó a hacer películas malas que le hacían estar “deprimido”.

Por ello, asegura que si tuviera la posibilidad de dirigir a Elvis en una película, elegiría volver a rodar la versión de Ha nacido una estrella de 1976 con Barbra Streisand, pero con él como protagonista masculino, pues era la primera opción que se barajó antes de que acabase en manos de Kris Kristofferson.

“No escalas la montaña si
“No escalas la montaña si no te caes. Y si no escalas la montaña, la audiencia no va al cine o al teatro a verte ser cuidadoso. Van para verte asumir riesgos” (REUTERS/Carlos Osorio)

Una trayectoria de retos

Si bien Luhrmann se ha sumergido en los archivos del “rey del rock and roll” para EPiC: Elvis Presley in Concert, dice que no es nostálgico sobre su propia trayectoria cinematográfica, que abarca más de tres décadas, ni tampoco eliminaría nada de lo que ha hecho.

Tras iniciar la “trilogía del telón rojo”, con títulos como Romeo + Julieta (1996) o Moulin Rouge (2001), con los que obtuvo dos premios BAFTA y un Globo de Oro, pasando por largometrajes como Australia (2008) o El Gran Gatsby (2013), ha decidido ahora embarcarse en un nuevo reto: su primer documental de concierto.

“No escalas la montaña si no te caes. Y si no escalas la montaña, la audiencia no va al cine o al teatro a verte ser cuidadoso. Van para verte asumir riesgos”, asevera el australiano.

Luhrmann también apuesta por delegar su trabajo en las nuevas generaciones y decirles: “Haz lo que quieras”. En este sentido, dice que está feliz de haber rechazado dirigir, por ejemplo, la adaptación musical de Moulin Rouge, que sigue triunfando en los teatros de todo el mundo cuando se cumplen 25 años del estreno de la película, puesto que ya no es el mismo que era entonces.

Fuente: EFE