
La película La hija cóndor, del boliviano Álvaro Olmos Torrico, ganó el máximo galardón del Festival de Biarritz América Latina y la hispanodominicana Bajo el mismo sol, de Ulises Porra, se alzó como el filme más premiado con tres reconocimientos.
La hija cóndor, que se llevó el premio Abrazo al mejor largometraje de ficción, narra la historia de Clara, una joven partera quechua de los Andes que utiliza el canto para aliviar el dolor de las mujeres durante el parto.
Al marcharse a la ciudad, su comunidad entra en crisis y su madre inicia un viaje para traerla de regreso, en un relato que combina tradición, espiritualidad y choque cultural.
Al recibir el gran premio de esta edición 34 del certamen, Olmos Torrico expresó su agradecimiento y su sorpresa: “Estoy muy sorprendido, este proyecto nos ha cambiado la vida... Este Abrazo también se lo devuelvo, y con mucho afecto, desde las montañas de Bolivia, de Perú y de toda Latinoamérica”.

Por su parte, Bajo el mismo sol se ambienta en el Caribe colonial de 1819, donde un joven heredero español, una tejedora china y un desertor haitiano intentan levantar una fábrica de seda en la isla de La Española, en una trama marcada por la ambición, la traición y los conflictos entre culturas.
La película recibió el Premio del Jurado, el Premio del Sindicato Francés de la Crítica de Cine y el Premio de los Biarrots, el galardón que conceden los vecinos de Biarritz.
El galardón de interpretación fue para el colombiano Ubeimar Rios, por su papel en Un poeta, de Simón Mesa Soto, y el jurado concedió el Premio Coup de coeur a A Melhor Mãe do Mundo, de la brasileña Anna Muylaert.
Muylaert subrayó en Biarritz que “la madre debe ser incluida en el pensamiento, en la planificación y en el presupuesto de la sociedad”, resaltando la maternidad no como asunto privado, sino un papel social.

Por último, premio del público en largometrajes de ficción fue para Belén, el debut como directora de la argentina Dolores Fonzi.
En la sección de documentales, el Abrazo al mejor film se lo llevó Toroboro: el nombre de las plantas, del ecuatoriano Manolo Sarmiento.
El jurado otorgó además una mención especial a Identidad, de los argentinos Florencia Santucho y Rodrigo Vázquez Salessi, mientras que el Premio del Jurado Estudiantil recayó en Si vas para Chile, de Amilcar Infante, y el Premio del público documental en Runa Simi, del peruano Augusto Zegarra.

En cortometrajes, el jurado distinguió Domingo familiar, del mexicano Gerardo del Razo, y concedió una mención especial a Buscando un burro, del venezolano Juan Vicente Manrique. El Premio Regard Queer lo ganó Presépio, del brasileño Felipe Bibian.
La categoría de cortos rodados con smartphone, presentada este año bajo el padrinazgo del cineasta francés Claude Lelouch, tuvo como ganador a Herencia, del boliviano Jim Paz Javier, con una mención especial para La Bestia, también boliviana, de Alejandro Cervantes.
El pasado 20 de septiembre, en la ceremonia de apertura, el festival entregó el Abrazo de Honor al cineasta brasileño Kleber Mendonça Filho, en reconocimiento a su trayectoria y aportación al cine latinoamericano.
Con este palmarés, el certamen de Biarritz reafirma un año más su papel como escaparate para la cinematografía de América Latina en Europa.
Fuente: EFE
Últimas Noticias
Laurence Debray: “La española es una monarquía tipo IKEA”
La escritora francesa, autora de la biografía de Juan Carlos, conversó con Infobae Cultura sobre la controversial figura del rey que abdicó en 2014 y su legado en el presente. “Tenía una cuenta en Suiza y le dio el dinero a su amante: todo mal”, dice

Isabel Allende: diez claves para escribir de la autora de “La casa de los espíritus”
En su nuevo libro, “La palabra mágica”, la narradora chilena cuenta lo que aprendió en palabras sencillas

Un guía de turismo, que estudió Letras, termina en Nepal, se hace budista y escribe su primera novela
Gabriel Barok nació y se formó en Buenos Aires. Pero su vida se reparte entre Asia y España. Siempre vinculado al turismo, presenta su libro “Homo Turisticus”, donde cuenta el mundo a través de los viajes. Sensacional

¿Colonizar Marte de verdad? El libro que desmonta el sueño con ciencia (y mucho humor)
Kelly y Zach Weinersmith desafían con ironía las promesas de migración a ese planeta, revelando los enormes desafíos técnicos, biológicos y éticos que convertirían esa aventura en un reto mucho mayor al esperado

