
Una nueva propuesta teatral irrumpe en la cartelera teatral porteña al abordar la épica de la guerra desde una perspectiva radicalmente distinta. En mitad de tanto fuego, escrita por el dramaturgo y poeta español Alberto Conejero y dirigida en su versión argentina por Alejandro Tantanian, se estrena este viernes 29 de agosto y tendrá funciones todos los viernes en Dumont 4040 (barrio de Chacarita) con la actuación de Victorio D’Alessandro.
La obra se presenta como un manifiesto queer que desafía los relatos tradicionales y celebra el deseo y la disidencia en un contexto marcado por la violencia.

Lejos de reproducir la conocida narración de la guerra de Troya, la pieza se centra en la figura de Patroclo, el personaje que La Ilíada describe como “el más amado por Aquiles”. Aquí, Patroclo deja de ser un mero participante secundario para convertirse en protagonista, reivindicando su historia personal y su vínculo con Aquiles desde una mirada íntima y corporal. El texto, de alto vuelo literario, recurre a referencias y citas de autores como Safo, Pedro Lemebel, Anne Carson y Luis Cernuda, además de tomar como punto de partida el canto XVI de La Ilíada, donde se narra la muerte de Patroclo en combate.
Alberto Conejero propone una relectura que se aparta de la épica heroica para explorar lo que subyace bajo la superficie de los relatos clásicos. Así, la obra opone al soldado el amante insaciable, a los héroes de guerra una estirpe de “raros”, y a los himnos y las espadas, una alegría desesperada y la posibilidad de imaginar futuros alternativos, donde las “matrias” sean gobernadas por amazonas y maricas.

En palabras del propio Patroclo, quien se expresa en un monólogo cargado de orgullo y deseo: “No estoy aquí para hablar del ‘más querido entre los soldados’, yo estoy aquí para reventar los eufemismos, para hablar del amante insaciable”. Esta declaración rechaza la etiqueta de “compañero amado” que le asignan los rapsodas y reivindica la naturaleza sexual de su relación con Aquiles, evocando recuerdos y cuerpos, y estimulando la imaginación del público.
La obra también se erige como un oratorio por quienes mueren de forma anónima en las guerras, víctimas del honor y la gloria. Patroclo, en otro pasaje, afirma: “No estoy aquí para contar la guerra de Troya. / Esta es la historia de mi carne, / allí donde coincidieron la muerte y el amor”. Y más adelante, lanza una sentencia que resuena como denuncia: “No hay monstruo más horrible que un héroe”. De este modo, la pieza trasciende la anécdota individual para convertirse en un canto colectivo a favor de los cuerpos y los deseos marginados por la historia oficial.
*En mitad de tanto fuego se presenta los viernes a las 21:30 hs en Dumont 4040 (Santos Dumont 4040, C.A.B.A.)
[Fotos: Diego Hómez]
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