“Reuniones”, el ciclo de Arthaus que impulsa la experimentación teatral

Seis obras de jóvenes creadores renuevan la escena porteña con propuestas innovadoras y revisión de clásicos en un espacio clave para la producción y circulación de nuevas formas teatrales

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“Reuniones”, el ciclo de Arthaus
“Reuniones”, el ciclo de Arthaus que impulsa la experimentación teatral

“Nos hubiera encantado hacer llover. Pero a veces con las ganas no alcanza”. La frase, que cierra la sinopsis de Maldito desierto, resuena como un eco de las búsquedas y tensiones que atraviesan la segunda edición del ciclo Reuniones en Arthaus. Este año, la programación se despliega como un mosaico de seis obras que exploran los límites de la experimentación escénica y la revisión de los lenguajes teatrales, impulsadas por una generación de artistas jóvenes con trayectorias consolidadas. El ciclo, que se extiende durante tres semanas en la sala de Bartolomé Mitre 434, se consolida como un espacio donde la diversidad de procedimientos y poéticas se convierte en el verdadero motor de la escena local.

El ciclo Reuniones, nacido en 2024, se propuso desde su origen funcionar como una plataforma para la creación, producción y circulación de nuevas propuestas teatrales. Según las directivas de Artes Escénicas de Arthaus, Felicitas Lunas y Mónica Paixao, el objetivo es “abrir el espacio para fomentar la producción y difusión de artistas que, si bien son jóvenes en edad, tienen un vasto recorrido en la escena con nuevas/otras formas de hacer y decir”. En diálogo con la prensa, subrayan que la curaduría no se rigió por preceptos fijos, sino por la conexión y la atracción hacia los materiales presentados. Algunas obras fueron seleccionadas tras haber sido vistas en escena, mientras que otras llegaron como propuestas de los propios grupos. El resultado es una programación que, aunque diversa en procedimientos y recursos, comparte una mirada generacional y una revisión de los clásicos teatrales.

La apertura del ciclo está
La apertura del ciclo está a cargo de "Chayka", de la Compañía LABRUSCA, una obra inspirada en "La gaviota" de Antón Chéjov

La apertura del ciclo está a cargo de Chayka, de la Compañía LABRUSCA, una obra inspirada en La gaviota de Antón Chéjov. En esta puesta, los actores sueñan colectivamente la noche anterior al estreno, y la obra se convierte en un espacio de experimentación donde la forma y lo informe conviven. Los integrantes de la compañía destacan: “En este contexto donde las instituciones sólo conciben como obra la hipótesis del resultado y el rédito comercial, aplaudimos el gran entusiasmo y puesta en valor de estas pruebas que aún oscilan entre la forma y lo informe. No se trata solo de la rareza de un espacio destinado a la mera experimentación hoy, sino de entender que esa instancia es también un motivo de reunión, y que esa puesta en común es de vital importancia”. La obra se presentó los días 15, 16 y 17 de julio a las 20:30.

La programación continúa con Canciones del tiempo, dirigida por Carolina Saade y Verónica Gerez, los días 18, 19 y 20 de julio. Esta propuesta, un concierto a tres voces y guitarra, rinde homenaje al disco Canciones del tiempo de Maricastaña de Leda Valladares y María Elena Walsh, quienes en los años 50 celebraron un repertorio de canciones populares que, según sus palabras, “ni el tiempo, ni la moda, ni los medios de difusión, consiguen borrar”.

Cine Herida, bajo la dirección de Sofía Palomino, se presenta el 22, 23 y 24 de julio. Esta obra, que recibió la beca de creación del FNA 2022 y la beca de desarrollo del Fondo Metropolitano 2023, participó en el Festival Callejón 2023 y tuvo una temporada en el teatro Callejón en 2024. La pieza explora la experiencia de Elías, quien observa una película mientras las voces del film se entrelazan con sus pensamientos. La irrupción de un niño con alas de plumas negras y un skate altera la atmósfera, y aunque nada parece transformar radicalmente a Elías, “el dolor ahora se parece más a una aventura”.

La diversidad de procedimientos y
La diversidad de procedimientos y recursos escénicos se combina con coincidencias temáticas y una revisión de los clásicos, lo que permite identificar una mirada generacional que atraviesa y conecta las propuestas

La obra Partida, dirigida por Gonzalo San Millán, se presenta los días 25, 26 y 27 de julio. Ganadora de la Bienal de Arte Joven Buenos Aires 2022 y de la Bienal de Arte Joven de Santa Fe 2018, y declarada de Interés Ministerial por el Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay y la Municipalidad de Bahía Blanca, la obra indaga en la posibilidad de reunir lo fragmentado: “¿Cómo se reúne lo roto con lo entero? ¿Cómo se juntan lo sólido y lo efímero?”.

El ciclo incluye también la apertura de Cuaderno de trabajo I: insomnes y humillados, dirigida por Luciano Suardi los días 29, 30 y 31 de julio. Esta propuesta surge de un laboratorio de actuación en Arthaus, donde seis actores exploran la apropiación de gestos y personajes de películas y fotografías, generando una escena mutable, “un fresco de tonalidades, paisajes, esfuerzos y fracasos, donde todo debe converger en una sola conciencia”. El cierre estará a cargo de Maldito desierto, dirigida por Bernardita Epelbaum, los días 1 y 2 de agosto. La obra, atravesada por el deseo y la imposibilidad, sintetiza el espíritu de un ciclo que apuesta por la experimentación y la reflexión sobre el quehacer teatral.

Según Felicitas Lunas y Mónica Paixao, la edición 2024 del ciclo se distingue por la ampliación de la cantidad de propuestas y la inclusión de dos aperturas de obra, fruto de residencias creativas con producción de Arthaus. Además, destacan la presencia de artistas que ya participaron en la primera edición, como la Compañía Labrusca y Caro Saade. La diversidad de procedimientos y recursos escénicos se combina con coincidencias temáticas y una revisión de los clásicos, lo que permite identificar una mirada generacional que atraviesa y conecta las propuestas.