
Los herederos del dibujante belga Hergé rechazan que el primer álbum del personaje Tintin, Tintin en el país de los Soviets, haya entrado en el dominio público en Estados Unidos, donde no fue traducido hasta 60 años más tarde.
Tintin en el país de los Soviets, publicado a partir de enero de 1929 en la publicación belga Le Petit Vingtième, forma parte de las obras que algunos académicos estadounidenses consideraban entraron en el dominio público el 1 de enero de 2025.
El Centro de Estudios del Dominio Público de la Facultad de Derecho de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, publica cada año una lista, que esta vez se refería a las creaciones de 1929. Estados Unidos tiene la particularidad de proteger las obras solo durante los 95 años siguientes a su publicación, sin considerar la fecha de muerte del autor.
“Duke aplicó una duración de protección de los derechos de autor de 95 años a partir de la primera publicación” y “se basó en la fecha de la primera publicación en Bélgica”, escribió en un comunicado la Fundación Hergé. “Sin embargo, según otras fuentes, incluidas las estadounidenses, la duración del derecho de autor en Estados Unidos debería comenzar a partir de la fecha de la primera publicación en su territorio (...) La cuestión está por tanto lejos de ser resuelta”, añadió.
Hergé tuvo que esperar hasta 1959 para ver publicado a Tintín en Estados Unidos. En ese año las ediciones Golden Press publicaron cuatro álbumes al mismo tiempo. Para los “Soviets”, la primera traducción al inglés es aún más reciente: data de 1989, y es de un editor británico.

En muchos otros países, como en Europa o Canadá, Tintín sigue estando completamente protegido por el derecho de autor hasta el 1 de enero de 2054, es decir, 70 años después de la muerte de Hergé en marzo de 1983. Los derechohabientes de Hergé son su viuda Fanny Vlamynck, de 90 años, y el segundo esposo de esta última, Nick Rodwell, de 72 años.
Cómo es “Tintín en el país de los soviets”
El cómic Tintín en el país de los soviets fue publicado por primera vez en 1929 como una serie en el suplemento infantil Le Petit Vingtième. La obra nació en un contexto de fuerte anticomunismo en Europa y fue concebida como una sátira de la Unión Soviética basándose en fuentes fuertemente sesgadas, como el libro Moscú sin velos de Joseph Douillet. En la historia, Tintín y su perro Milú viajan a la URSS, donde enfrentan persecuciones y descubren un régimen opresivo y corrupto, representado con un estilo caricaturesco y una narrativa de propaganda.

Desde su lanzamiento, la obra generó controversia debido a su visión simplificada y propagandística de la realidad soviética. A diferencia de otros álbumes de Las aventuras de Tintín, este cómic no fue reeditado en formato estándar hasta 1973, en parte debido a la propia insatisfacción de Hergé con su estilo gráfico inicial. Durante décadas, se consideró una obra menor dentro de la serie, tanto por su trazo rudimentario como por su discurso político unidimensional.
A pesar de las críticas, Tintín en el país de los soviets tiene un valor histórico como el primer álbum de la serie y un testimonio del contexto ideológico de la época. Con los años, fue revalorizado por los seguidores de Tintín y por estudiosos del cómic como un ejemplo del desarrollo artístico de Hergé. En 2017, se publicó una versión coloreada que reafirmó su lugar dentro del legado del personaje, aunque sigue siendo uno de los álbumes más polémicos de la colección.
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