
El artista callejero James Colomina trató de vender botellas con agua del Sena “contaminada” este miércoles en París, para denunciar el costo de descontaminación para los Juegos Olímpicos, pero fue desalojado por la policía. “Se trató de una puesta en escena artística para denunciar el gasto exorbitante de la alcaldía de París”, dijo Colomina, que instaló su puesto ambulante temprano en las riberas del Sena, frente a la torre Eiffel adornada con los anillos olímpicos.
El Estado y las entidades de la región de París invirtieron 1.400 millones de euros para descontaminar el Sena y hacerlo apto para el baño, ya que el río acogerá la ceremonia de apertura de los Juegos de París el 26 de julio y las pruebas de triatlón (30 y 31 de julio, 5 de agosto), natación-maratón (8 y 9 de agosto) y paratriatlón (1 y 2 de septiembre).

Colocado ante una pequeña mesa adornada con un mantel rojo, un ayudante de Colomina (el artista no deseaba ser visto) fue el encargado de vender 50 botellas de agua del Sena con una etiqueta irónica que decía “ligeramente contaminada”, con un precio “simbólico” de 10 euros (poco menos de 11 dólares), para denunciar la inversión “excesiva” para un resultado limitado, según Colomina.
“Francamente, ¿quién se bañará en el Sena después de los JJOO?, se preguntó.
El puesto fue desmantelado dos horas después de su instalado, tras el paso de una patrulla, que subrayó que las ventas en la vía pública no autorizadas están prohibidas y están penadas con hasta seis años de cárcel y 3.750 euros de multa.

“Es el juego”, comentó Colomina, quien se mostró decepcionado porque el puesto de venta de botellas fue desmantelado en tan poco tiempo.
El artista no perdió todo, pese a que a esa hora eran pocos los transeúntes, pero Shlomo Artzi, un israelí de paso en la capital francesa por un viaje de trabajo, alcanzó a comprar una botella.
En mayo, Colomina instaló en la ciudad de Toulouse (suroeste) una obra en homenaje a los atletas que participan en los JJOO bajo bandera neutral (rusos y bielorrusos que no representan directamente a sus países), coincidiendo con el paso de la llama olímpica.
Colomina es también conocido por haber instalado en terrenos de juego para niños en París, Nueva York, Londres o Roma, una escultura con la efigie del presidente ruso Vladimir Putin sentado de manera infantil en un tanque miniatura.
Fuente: AFP
[Fotos: Olympia DE MAISMONT / AFP]
Últimas Noticias
El debate sobre la maternidad en el psicoanálisis: clásicos, polémicas y nuevas voces femeninas
Las autoras más influyentes de la especialidad han abordado el tema desde ángulos polémicos y liberadores, cruzando temas de deseo, culpa y emancipación

La inteligencia artificial pone en jaque a la industria editorial: el caso emblemático de una novela
El polémico retiro del libro, luego de comprobarse que contenía largos pasajes escritos con IA, evidencia un desafío que alimenta el temor a una invasión tecnológica en la ficción tradicional

Banksy pierde el anonimato, pero el mito de su arte sigue más vigente que nunca
Aunque muchos lamentan el adiós al misterio, críticos y galeristas aseguran que las impactantes obras del artista callejero mantienen su fuerza y relevancia

Así nació el secuestro digital de datos que paraliza gobiernos y organizaciones
La historia del ‘ransomware’: una idea inquietante convertida en industria que impacta mucho más allá de una serie de simples pérdidas económicas

“Robé un bebé para Dios”: así documentó Gustavo Sammartino la confesión del militar Suárez Mason en su libro “Si lo contás, te mato”
En una entrevista en Infobae al Regreso, Gustavo Sammartino relató cómo, tras más de 30 encuentros con Suárez Mason, logró registrar confesiones inéditas sobre el robo de bebés y las amenazas directas que dieron origen a su libro


