
“Mi técnica es clásica. Mi estilo, abstracto. Y mis temas, oníricos”, esa es la definición sencilla que dio el español Aurelio Suárez (1910-2003), en una de las poquísimas entrevistas que dio en su vida. Hoy, su obra es conocida por su originalidad como Aurelianismo.
Nacido en Gijón, Suárez fue un pintor singular en mucho sentidos; hiper fructífero, poco se conocía de la mayor parte de su obra hasta después de su muerte. Es que, como un J.D. Salinger pictórico, un día cerró las puertas de su estudio al mundo, dejó de exhibir por decisión propia y no volvió a hablar con la prensa. Así, fue cayendo en el olvido paulatinamente; se sabe, en el mundo del arte el talento no es suficiente, se necesitan contactos y, sobre todo, publicidad.
Aurelio Suárez pintó en soledad, sin mirar hacia el mercado, hacia las modas, hacia las vangurdias, aunque en su trabajo hay un fuerte influjo surrealista. Fue un lobo estepario en su buhardilla.
En Noche de frío espeso, que se encuentra en el Bellas Artes de Asturias, resalta ese onirismo que él mencionaba. Una obra que reúne algunos elementos que este artista autodidacta había tomado de sus grandes influencias: los artistas prehistóricos de las Cuevas de Altamira y Candamo, Giotto, Breughel el Viejo, El Bosco, Patinir, El Greco y Goya en sus “Caprichos”.
En sus primeros años, Suárez exponía en diferentes ciudades españolas, aunque nunca lo hizo fuera de su país. Sus obras reunían elogios y críticas, a veces desmesuradas, y las comparaciones con Dalí se fueron acentuando con los años; algo que a él molestaba.
En 1949 decía: “No he salido de Asturias desde hace doce años. Sé que (Dalí) ha triunfado plenamente, pero nunca tuve ocasión de ver ningún cuadro suyo”. Para 1950, afirmaba en otra entrevista que el epíteto de “Nuevo Dalí” que le habían colocado no le gustaba: “Mi pintura no se parece a la de Dalí ni a la de Picasso”. Y pocos años después, afirmaba: “Dalí me disgusta por su autopropagandismo: es un espectacular comerciante de pintura”.
Para Suárez no había temas preferidos. “Creo que todo lo que cruza mi cerebro tiene posibilidades de representación. Yo huyo del tópico. Una concha de mar tiene para mí más importancia que una puesta de sol”. Y esa libertad creativa desconcertaba, no había forma de encasillarlo, de etiquetarlo, y eso se representaba en la crítica de arte como desdén.
“Nunca he querido fosilizarme en un solo estilo. Podrán decir de mi obra que posee un estilo extravagante, mas la realidad es que pinto con varios estilos, que es distinto”, dijo en el ‘53.
“No entiendo la lucha contra mi arte. Yo no comprendo esta actitud. En literatura, por ejemplo existe un campo mucho más amplio para la imaginación sin que el público se sienta ofendido de los atrevimientos del escritor. Y no ocurre así con la pintura que, sin embargo, creo yo merece la máxima libertad de imaginación y de expresión”.
En 1961, canasado del mercado, las galerías y el tener que dar explicaciones sobre su trabajo, se aisló del mundo. El pintaba por placer y sentía que al abrir su mundo interior al público ese bienestar se terminaba perdiendo.
SIGA LEYENDO
Últimas Noticias
Escribió sobre magos olvidados, lo guardó en secreto y tras 100 años salió a la luz: encuentran un texto perdido de Houdini
El manuscrito, titulado An Interesting Scrapbook, fue hallado en el Harry Ransom Center de la Universidad de Texas en Austin y se publica en la edición número 79 de The Strand Magazine, exactamente a un siglo del fallecimiento del ilusionista húngaro

“Petróleo” vuelve tras su gira española: la obra premiada de Piel de Lava prepara su cierre porteño
La creación estrenada en 2018 pasó por Madrid, Barcelona y Girona durante octubre, antes de ofrecer sus presentaciones finales en Avenida Corrientes, donde ya había conquistado al público local en temporadas anteriores

Un ejemplar de ‘Crónicas Vol. 1’ y un rosario: Bob Dylan visitó al papa León XIV en el Vaticano e intercambiaron regalos
El cantautor premio Nobel de Literatura se reunió con el Pontífice en el Palacio Apostólico a horas de su concierto en Roma, dentro de la gira que nunca termina 'Rough and Rowdy Ways'

Philippe Jaenada ganó el Premio Goncourt y defendió el uso de la IA: “Hay que domesticarla e impedir que nos reemplace”
El autor francés contó que recurrió tres veces a herramientas generativas mientras escribía la novela con la que se consagró. La polémica por otro candidato llevó a la Academia Goncourt a revisar las reglas del premio

Cinco libros de viajes: de las caminatas urbanas a las travesías por el mundo
En una columna para Infobae A las Nueve, Flavia Pittella recomendó cinco obras que exploran distintas formas de viajar


