La vida de los troperos parece sacada del pasado. En un mundo en el que vivimos interconectados, el ruido es constante y en un hogar hay más pantallas que personas, cuesta creer que la vida de la estancia Tucu Tucu sea real. Allá los gauchos trabajan bajo el sol y la nieve, calientan agua para el mate en horno a leña, se comunican con vecinos a través de la radio y cazan pumas para proteger al rebaño. En un solitario valle que parece sacado de una película de fantasía hablan poco, cuidan a miles de animales y también extrañan a sus familias.
“La juventud ya no viene para el campo, cambió mucho. Los mismos hijos del patrón, o parientes, se quedaban. Ahora ya no, ya no se quedan. En el campo viene quedando pura gente vieja”, dice uno de los gauchos protagonistas del documental Troperos, disponible en Cine.AR. La película registra el día a día de estos hombres, que son pocos y trabajan en conjunto para sostener la producción de lana de la estancia Tucu Tucu, en Santa Cruz.
Los gauchos patagónicos viven entre los cerros, rodeados de naturaleza y “desconectados” del resto del mundo: sin señal de teléfono y, por supuesto, sin Internet. Son unos pocos y conviven bien, pero no hablan mucho: “Buen día, buenas tardes. Y se termina el ruido”, explican. Su estilo de vida es el trabajo, al que hay que ponerle el cuerpo desde que sale el sol hasta que entra la noche.

En verano, esquilan ovejas. De las 7.000 que hay en la estancia, dejan peladas a unas 200 por día, con cuidado de no cortarles la piel y aprovechar toda la lana que cada animal tiene para ofrecer. En otoño, cuando comienzan las primeras nevadas, las trasladan a pie hacia tierras más bajas en búsqueda de pastizales para el invierno. Una odisea que dura tres días e implica hacerlas caminar, en fila india, por un puente colgante que parece a punto de caer con cada balanceo del viento. Cuando el invierno pasa, las vuelven a traer a la estancia de verano, junto con sus crías y por el mismo camino, para que el ciclo comience otra vez.
En algunas ocasiones descubren en el campo a alguna oveja “carneada”, y saben que hay un puma dando vueltas. “Un león grande que anda solo puede matar seis o siete ovejas. Y si anda una leona parida, con cachorros, mata cuarenta, cincuenta animales”. A veces su labor también implica salir a cazar depredadores y ellos lo asumen con naturalidad: “Tengo que defender a los animales, por eso me tienen trabajando”.
Troperos es la ópera prima de Nicolás Detry, un joven cineasta que, gracias a Ezequiel Detry y Silvestre Sere, conoció a estos gauchos y su estilo de vida. Inmediatamente, se propuso registrarlos en un documental. Junto a un reducido equipo, viajaron con frecuencia a la estancia Tucu Tucu y se quedaron allá durante varios meses. El resultado es un filme con imágenes espectaculares y conmovedores testimonios de los hombres de campo.

La película es un homenaje a los gauchos patagónicos, que renuncian a todas las comodidades y se adaptan, cueste lo que cueste, al trabajo con animales bajo las condiciones climáticas más adversas y a la soledad del valle. “Vivir solo es muy triste, si vos te ponés a pensar. Ya me acostumbré. Yo llego y me acuesto, y no me pongo a pensar en nada. Porque si me pongo a pensar quién sabe lo que pasaría conmigo. Si me pongo a pensar en mi familia, en mi señora y mis hijas, se me pone difícil”, declara uno de ellos en la película.
Luego de cuatro años de producción, Troperos fue finalizada en 2018. Desde entonces recibió reconocimientos en festivales de todo el mundo. Ganó los premios a “Mejor largometraje” y “Mejor fotografía” en el Festival Internacional de Cine de Montaña Ushuaia (Argentina), el Festival Audiovisual Bariloche (Argentina) y el Festival internacional de Cine Documental Santiago Alvarez (Cuba). En este último, además, fue reconocida con el de “Mejor dirección”.
En el Dutch Mountain Film Festival, de Holanda, fue reconocida como “Mejor ópera prima” y en el Torelló Mountain Film Festival, de España, ganó el premio a “Mejor fotografía”. También participó del BANFF Mountain Film Festival de Canadá, el festival de cine de montaña más grande e importante del mundo, donde estos jóvenes tuvieron la oportunidad de representar a la Argentina. El pasado 6 de octubre tuvo su estreno digital a través de la plataforma de streaming Cine.AR. De esta manera, se encuentra disponible de forma gratuita y se puede acceder a la misma a través de este link.

Equipo técnico
Dirección: Nicolás Detry
Producción: Silvestre Seré, Nicolás Detry, Ezequiel Detry, Ramiro Gregorio
Dirección de Fotografía: Nicolás Detry
Jefes de producción: Ezequiel Detry, Silvestre Seré
Montaje: Paula Baialardo, Nicolás Detry
Música original: Nicolás Brito, Ezequiel Sampietro, Lucas Cachanosky, Facundo Pla, Benjamín Tassara
Sonido: Camilo Molina, Santiago Roldan
Mezcla de Sonido: Manuel Valdivia, Julián Olmo
Corrección de Color: Leo Aramburu
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