
La industria del libro se encuentra en crisis. Esto está fuera de discusión. Pero una medida reciente tomada por Editorial Planeta, aseguran los dueños de librerías, profundizaría aún más el mal momento enconómico que están atravesando.
El grupo editorial de origen español, que publica en Francia, Portugal y América Latina, decidió comercializar sus títulos a través de la plataforma de venta online Mercado Libre, sacando así del medio al nexo histórico con los lectores.
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La pandemia por coronavirus fue un golpe terrible para toda la cadena de producción, y por supuesto afectó sobre todo a este brazo que tienen en sus dos extremos a las grandes cadenas y a las librerías de barrio.

La ciudad de Buenos Aires concentra la mayor cantidad de librerías del país. Es más, según el último informe de la web especializada The World Index, es la tercera del mundo en índice de librerías por 100 mil habitantes, detrás de Lisboa (41,6 librerías), Melbourne (33,9) y luego Buenos Aires, con 22,6.
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La habilitación de estos espacios culturales hace más de un mes no significó, necesariamente, el normal funcionamiento de las mismas por diferentes razones, que van desde el poco espacio para mantener el distanciamiento social a una crisis económica social que colocaron al libro más como un objeto de lujo que como una necesidad. Así, la venta online cobró vital importancia.
En ese sentido, la labor de los pequeños libreros tuvo en estos meses de cuarentena una revalorización al tener contacto con los clientes a través de redes sociales y WhatsApp, con el objetivo de realizar recomendaciones o dialogar sobre las novedades, pocas, que ingresaban al circuito comercial.
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Desde las redes sociales, la indignación por estas medidas no se hizo esperar. La cuenta de Eterna Cadencia, por ejemplo, tuiteó: “Se rompió todo. Planeta se puso a vender directo (puenteando a librerías) por Mercado Libre. Si querías alguna prueba de que en breve caen librerías como papa, acá va la primera”.

La autora Cecilia Fanti, propietaria de Librería Céspedes, se sumó: “Hace apenas unas semanas nos decían a las librerías independientes como mea culpa que el error de estos años había sido no valorarnos como canal y poner las fichas en otros lugares. Hoy abren una tienda de venta directa en Mercado Libre. El dinamismo desquiciado de la pandemia”.
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Desde la cuenta de Mendel Libros sostuvieron que esta medida no afectaría tanto a las pequeñas librerías, sino a las grandes cadenas, con una cita de Atila: “Las librerías no van a desarecer, las que van a desaparecer son las cadenas de librerías” Y agregan en un hilo: “¿Por qué decía esto Atila? (un adelantado)” y pasa a enumerar: “Locales enormes en avenidas; Alquileres imposibles en shoppings c/vez más vacíos; Necesidad de mucho personal y Existencia de ML”, para cerrar: “¿Por qué la librería de barrio no?; Porque la escala es menor y (sin ambición) puede ser sostenible”.

Por su parte, Kokoro Libros escribió en la red social del pajarito: “Me preguntaron por dm qué opino sobre la “polémica” de Planeta vendiendo en ML. 1) no me sorprende, era esperable; 2) sería bueno que las editoriales puedan revisar y hacer el esfuerzo de articular con librerías (no cadenas) en ésta coyuntura pero..le vamos a pedir eso a Planeta?”
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Y agregaron: “3) muchas editoriales chicas y medianas están haciendo venta directa a través de IG y su web con descuento. Las librerías que siempre les pusimos el cuerpo comprando en firme cash nos vamos a enojar? No. Pero la realidad es que vamos a espaciar los pedidos porque vendemos menos; 4) MercadoNini le resulta a Planeta un socio perfecto a corto y mediano plazo. A largo no me animo a arriesgarme. Ya hace preferencias con cadenas y librerías y a quienes compramos en firme con el 30 o 35 nos manda lo que quiere cuando quiere; 5) En vez de enojarse o espantarse es tiempo de empezar a pensar políticas por fuera de la CAL y su aquilosada estructura. Igual hay gente con la que no tengo ganas de sentarme a charlar porque medianos o chicos son chotos. No es una cuestión de tamaño. es una cuestión de actitud”

Otro punto que se critica es que cuando una librería necesite un título específico y no quede un stock grande, posiblemente no lo envíen ya que podrán comercializarlo a través de su propio canal de venta directa.
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Los lectores, rápidamente, llamaron al boicot, a que dejen de vender obras relacionadas al sello, pero desde las librerías sostienen que eliminar los títulos de la editorial no es el camino.
Básicamente, porque la gran cantidad de autores y títulos que manejan resultan atractivos para un grupo mayoritario de los lectores como también porque el interés por eso nombres puede suscitar, en un posible comprador dentro del establecimiento, la compra de otro.
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Contactados por Infobae Cultura, desde Planeta prefirieron no pronunciarse sobre la polémica y comentaron que es solo un canal de ventas online.
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