¿Quién es esa chica?”, la primera retrospectiva de Flavia Da Rin, en el Mamba
¿Quién es esa chica?”, la primera retrospectiva de Flavia Da Rin, en el Mamba

En la sala las palabras reverberan. Golpean contra las paredes y regresan confundiendo a los curiosos, mientras uno, dos, decenas de ojos bien abiertos observan desde las paredes de aquí y allá, generando un colorido ambiente de paranoia.

Es la presentación de ¿Quién esa esa chica?, la primera retrospectiva de la artista digital Flavia Da Rin, que se desarrolla en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA), y allí, paradas, una tímida Da Rin se pellizca el brazo mientras la curadora de la muestra, Laura Hakel, intenta domar los sonidos de un micrófono que no puede vencer a las leyes de la acústica. "¿Se oye?", dice. Y se oye, y también se ve, o más bien nos ven.

Uno, dos, decenas de ojos bien abiertos
Uno, dos, decenas de ojos bien abiertos

Hakel sostuvo entonces que la retrospectiva puede dividirse entre momentos: "Uno que tiene que ver con esta imagen del consumo y lo femenino, que explora hasta el agotamiento de esa imagen. Otro con una reflexión muy profunda sobre el mundo del arte y sus ritos sociales de gran histrionismo, y un tercer momento, en el que homenajea a mujeres, performers y artistas del período de entreguerras".

Y así comienza. Una, dos, decenas de Flavia Da Rin. Sobre una de las paredes descansan las obras realizadas entre 2004 y 2007, esos ojos gigantes que exaltan pieles tersas con pelo brillante, que recrean de manera exagerada los estereotipos de imagen publicitaria. Y esos ojos – llorosos, divertidos, enojados o sorprendidos – recuerdan al manga y a Mark Ryden y Benjamisn Lacombe, uno, dos, decenas, todos, y esa multiplicidad de identidades, una, dos, decenas, le pertenecen a De Rin.

Obra sin título de 2005
Obra sin título de 2005

Y cuando se piensa en múltiples personalidades en la cultura pop, resulta inevitable retroceder a inicios de los '90, cuando la música indie argentina Juana Molina protagonizó Juana y sus hermanas, un programa de televisión de corte humorístico en el que una joven -tras mirar demasiada televisión- terminó cultivando en su interior múltiples personalidades, grotescas todas, que reflejaban de alguna manera sus ansiedades, sus temores y también sus deseos.

"Es como ponerse en otro lugar, ver las cosas desde otro lugar en cada serie. Ahora voy a ser una fotógrafa clásica de principio del siglo pasado o una camarógrafa que saca fotos en un reality show", comentó Da Rin a Infobae Cultura. Y aregó: "Hace poco vi un par de sketches del programa y es increíble lo que hacía Juana con 25 años. Y hay un poco de eso en la muestra, expresiones de todas las Flavias que habitan en mi, pero por suerte -a diferencia del personaje- puedo separar a la artista de las otras artistas que me habitan".

De “El misterio del niño muerto”
De “El misterio del niño muerto”

Hoy, en el Moderno, aquellas imágenes hiperbólicas, pero también sensibles, parecen regresar. De Rin es una, dos, todas. Su obra gira en torno al autodescubrimiento a través de la expresión -o la producción- de todas aquellas que podría ser y no es, pero que al proyectarse en una obra la integran, la componen.

"Da Rin es la directora, la escenógrafa y la montajista de su propia obra, que es fuertemente autobiográfica, aunque a veces se vuelve casi irreconocible por modificar tanto su propia imagen: ella se toma autorretratos, utiliza el photoshop, baja imágenes de internet y compone estas impresiones fotográficas que son una sucesión de capas de pintura digital, fotografía e imagen", explicó Hakel.

Sin embargo, esta multiplicidad, esta vez, no tiene a la televisión como responsable, sino los avances postmilenio, época en que la porteña, nacida en 1978, comenzó a producir su obra o sea, su identidad como artista, que se sumerge en la la manipulación y el retoque de imágenes digitales, pero con un puntillismo y una paleta de colores que se pierde noción de que se está frente a una impresión y no frente a una pintura.

Dos piezas de la serie “Una fiesta para sacudirse el terror del mundo”
Dos piezas de la serie “Una fiesta para sacudirse el terror del mundo”

"Empecé a hacer estas imágenes influenciada por esta ola de internet que se dio a principios de los años 2000, donde todos comenzamos a acercarnos a esta idea de la identidad múltiple que uno tiene en las redes sociales, el uso de los avatares y a veces el cambio compulsivo de avatares en nuestras redes. Creo que influida en el clima de la época fue que nacieron estas imágenes", relató Da Rin durante la presentación de la muestra, que permanecerá abierta hasta el lunes 7 de octubre inclusive.

En otro espacio, se desarrolla Una fiesta para sacudirse el terror del mundo (2011), una serie de piezas que juegan con el surrealismo y el pop, en un propuesta vivaz, con espíritu de pijama party y carnaval de máscaras. En El misterio del niño muerto (2009), una obra clave en su carrera, Da Rin propone el funeral de un niño como metáfora, donde "la figura del hijo tenía que ver con el niño como la potencialidad de lo que va a ser".

Obras de “El misterio del niño muerto”
Obras de “El misterio del niño muerto”

"En ese entonces era similar a lo que pasa con la obra cuando estoy trabajando en el taller. La obra siempre tiene potencial de seguir cambiando, de seguir desarrollando. Y al llegar su momento de exposición y de socialización en una muestra, en una inauguración, es cuando la obra queda cristalizada en un momento y no cambia más", comentó la artista.

En esa búsqueda de identidades Da Rin también se proyecta hacia atrás en Terpsícore entreguerras (2014), de estética futurista, al rendir homenaje a artistas que quedaron relegadas del canon de la historia del arte mediante una serie de fotos de corte documental que reflejan a la rumana Lizica Codreanu, las alemanas Valezka Gert y Mary Wigman, Giannina Censi, de nacionalidad italiana, y la estadounidense Martha Graham, todas bailarinas de vanguardia de principios del siglo XX.

Dos fotografías de la serie “Terpsícore entreguerras”
Dos fotografías de la serie “Terpsícore entreguerras”

"Las referencias estuvieron siempre en mi obra. Al principio un poco más pop y juveniles -comenta mientras señala una remera con las figuras de Sailor Moon, She-Ra y Jem-, luego a otras artistas. Creo que tengo una necesidad de rendir homenaje a las personas que pertenecen a mi propio panteón", dijo Da Rin a Infobae Cultura.

En Burdens of life (2016) y en Autorretrato (2016), Da Rin reflexiona sobre las exigencias de la maternidad y las demandas de una carrera artística. En la primera serie, realizada íntegramente con material de su archivo personal, recrea escenarios barrocos, de estatuas enormes que parecen abalanzarse sobre su figura. Allí, la autora no despliega disfraces, los colores han desaparecido dejando lugar al gris y el blanco, a lo solemne, a la fragilidad humana. Mientras que en la segunda, también sin estridencias, posa desnuda junto a sus hijos, componiendo figuras que se enmarañan, se mixturan, creando una unidad.

Obras de “Burdens of life” y “Espíritu”
Obras de “Burdens of life” y “Espíritu”

También se presentan la serie Espíritu, una serie de pelucas naturistas retocadas con lápiz, Naturalezas Muertas. Como corolario en este viaje hacia el pasado, se presenta una reproducción física -no fotográfica- del cuarto de adolescencia de la artista, en la que se pueden observar la génesis de toda la retrospectiva, los iconos culturales que sirvieron de inspiración, en lo que se convierte en un viaje a su inconsciente creativo.

Una, dos, decenas de Flavia Da Rin. Ella, todas, una. Flavia y sus hermanas.

Flavia Da Rin y sus hermanas: pieza sin título de 2019 para la que también realizó la producción textil
Flavia Da Rin y sus hermanas: pieza sin título de 2019 para la que también realizó la producción textil
 

*Flavia Da Rin. ¿Quién es esa chica?
MAMBA, Avenida San Juan 350, San Telmo.
Horarios: Lunes, miércoles, jueves y viernes de 11:00 a 19:00. Sábados, domingos y feriados de 11:00 a 20:00. Martes cerrado.
Entrada general: $50. Miércoles gratis.
Hasta el lunes 7 de octubre inclusive.

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