El fútbol es una parte casi inseparable de los argentinos. Venimos de una semana, mejor dicho meses, dónde se paralizó un país a la espera de la definición de una copa internacional entre Boca y River. Para Sergio Criscolo, director de el documental Volver a Boedo, San Lorenzo es más que una camiseta o el resultado de un partido, es parte de su vida. Mezcla su faceta de cineasta con su fanatismo azulgrana para poder describir lo que sufrieron y lucharon los hinchas desde la clausura del predio que tenía el Viejo Gasometro en 1979, la posterior venta a un precio irrisorio en 1982 hasta la tan esperada vuelta a al barrio que lo vio nacer.

La pieza audiovisual es más que un relato cronológico de la lucha de miles de hinchas por recuperar un espacio que les fue arrebatado de manera injusta durante la última dictadura cívico militar. Tampoco se convierte en algo autoreferencial acerca del sentimiento del autor con el club, que llegó a ser la mascota del equipo. Acá, se entrecruzan decenas de historias que no fueron seleccionadas de manera caprichosa sino que buscan dar cuenta de la relevancia a nivel cultural que significaba tener el estadio en la Avenida La Plata.

Peredo con Cucuza
Peredo con Cucuza

Esta síntesis de la pasión reunió a músicos, tangueros de alma, como Osvaldo Peredo y Cucuza Castiello; escritores y periodistas como Fabián Casas y Pablo Calvo; exjugadores de la institución, como el reencuentro entre Mario Rizzi, Sergio Sapo Villar y Osvaldo Rinaldi; fanáticos y personajes claves como Adolfo Res, impulsor de la recuperación del predio de Boedo y creador de la Ley de Restitución histórica sancionada por unanimidad en la legislatura porteña. Estas historias y algunas imágenes de archivo logran emocionar hasta el corazón más duro, sin la necesidad de ser fanático de San Lorenzo. Un club que cuenta en sus filas de simpatizantes a reconocidas figuras como Marcelo Tinelli, el Papa Francisco o el escritor Osvaldo Soriano.

Es una pieza documental, aunque su historia descabellada pareciera no encajar con la realidad, de cómo un club de fútbol que hace poco menos de una década estaba quebrado logra comprarle un terreno de 32 metros cuadrados en una zona estratégica de la Ciudad de Buenos Aires a una multinacional. Luego de petitorios y movilizaciones multitudinarias, lograron que la Legislatura de Buenos Aires aprobara por unanimidad la expropiación de las tierras nada menos que a Carrefour, el supermercado multinacional de origen francés.

VAB - marcha a embajada de francia0 BAJARetrata una lucha que generó masivas movilizaciones populares, además de provocar un gran impulso cultural y social en Boedo, un territorio marcado desde sus inicios por el teatro, la literatura, el tango y, claro, el fútbol como pocos lugares de la Argentina. Devuelve el sentido de comunidad, porque la salida del club no significó solamente la pérdida de los partidos de fútbol todos los fines de semana, sino que el club representaba un lugar de encuentro y pertenencia dónde los vecinos podría realizar múltiples actividades sociales y deportivas de gran nivel, cómo los recordadas fiestas de carnaval que congregaban a miles de personas de distintos puntos de la ciudad.

Abrazo y sonrisas de Rinaldi y Rizzi
Abrazo y sonrisas de Rinaldi y Rizzi

Volver a Boedo estrena este jueves 13 de diciembre y engloba de una mirada personal la pasión de un barrio volcada al fútbol, a un club, a la poesía popular, al arte callejero y al tango. Donde puede oírse en cada esquina: "Vengo del barrio de Boedo, barrio de murga y carnaval, te juro que en los malos momentos, siempre te voy a acompañar" …

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