“El régimen no actúa”: Indignación por la respuesta de las autoridades en Cuba ante la desaparición de un italiano

Maurizio Cappato, un ciudadano italiano de 63 años y paciente oncológico residente en Cuba, permanece desaparecido desde la tarde del lunes 24 de agosto tras salir a pescar en la zona de Rancho Luna, en Cienfuegos

Cuatro personas de espaldas contemplan el mar en la playa junto a una motocicleta, una mochila y un retrato fotográfico.
La familia de Maurizio aguarda en la orilla de la playa de Rancho Luna mientras observa el mar y sostiene un retrato con su fotografía. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El mar de Rancho Luna, en la provincia de Cienfuegos, suele ser un refugio de brisa y calma para los pescadores locales. Para Maurizio Cappato, un ciudadano italiano de 63 años afincado en Cuba desde hace varios años, esas aguas representaban la pausa perfecta en su rutina.

Sin embargo, la tarde del lunes 24 de agosto esa tranquilidad se convirtió en una pesadilla angustiosa que hoy mantiene en vilo a su familia y a toda la comunidad.

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Eran cerca de las 3:00 p.m. cuando Maurizio salió de su vivienda rumbo a su rincón habitual de pesca, en las inmediaciones del faro y la zona conocida como Plan Mango, a unos 20 kilómetros de su hogar.

Llevaba consigo lo de siempre: su caña, carnada de camarones, algo de beber y su motocicleta. Pero las horas comenzaron a correr de forma implacable. La noche cayó sobre Cienfuegos y el teléfono celular de Maurizio dejó de responder.

Para un paciente oncológico que requiere cuidados estrictos y un rigor metódico en su salud, permanecer inubicable sin dar aviso encendió de inmediato todas las alarmas entre sus seres queridos.

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Familiares de Maurizio Cappato piden apoyo a la comunidad de Cienfuegos para dar con su paradero tras varios días sin noticias (Cortesía: Niover Licea).
Familiares de Maurizio Cappato piden apoyo a la comunidad de Cienfuegos para dar con su paradero tras varios días sin noticias (Cortesía: Niover Licea).

A las 9:00 p.m. de esa misma noche, angustiados, sus allegados acudieron a las autoridades policiales para formular la denuncia. La respuesta inicial, según denunció el periodista Niover Licea a los medios cubanos que a partir del testimonio de la familia, fue el primer balde de agua fría: les sugirieron recorrer hospitales y esperar, mencionando la fatídica burocracia de aguardar hasta 72 horas para desplegar acciones operativas de mayor envergadura.

A la mañana siguiente, la propia familia tomó la iniciativa. Al llegar al punto exacto de Plan Mango, el panorama heló la sangre de los presentes. Allí estaba la motocicleta de Maurizio, su mochila, su teléfono celular e incluso la carnada y la bebida que había empezado a tomar.

Todo permanecía intacto, sin señales de violencia ni de robo. Lo único que faltaba era su caña de pescar. Tras avisar a las fuerzas de Rescate y Salvamento, los buzos hallaron horas más tarde la caña sumergida en el agua.

Aunque el hallazgo de la caña sugiere la hipótesis de un trágico accidente marítimo o un ahogamiento, la familia se niega a aceptarlo como un veredicto definitivo.

Maurizio pudo haber sufrido una descompensación médica en la orilla o un percance antes de tocar el agua. Por ello, exigen que la búsqueda no se limite a las olas y que los rastreos terrestres se intensifiquen sin perder un solo minuto.

La mirada internacional y el clamor de una familia

Ante la lentitud local, la hija de Maurizio ya ha establecido contacto con la Embajada de Italia en La Habana. El consulado italiano mantiene canales de emergencia para dar seguimiento al trabajo de las autoridades cubanas y brindar asistencia a la familia en medio del proceso.

La familia solo exige lo básico: que no se cierre el caso en el mar y que las autoridades busquen a Maurizio con la premura que toda vida humana merece.

En el sitio de pesca quedaron las pertenencias de Cappato intactas, lo que incrementa las dudas de la familia sobre las causas de su desaparición (Cortesía: Maurizio Cappato).
En el sitio de pesca quedaron las pertenencias de Cappato intactas, lo que incrementa las dudas de la familia sobre las causas de su desaparición (Cortesía: Maurizio Cappato).

El patrón de abandono: La negligencia del régimen cubano ante los desaparecidos

La desesperante lentitud en las primeras horas del caso de Cappato no es un hecho aislado, sino la manifestación de un problema sistémico en la isla. La actuación de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y del Ministerio del Interior (MININT) en casos de personas desaparecidas revela con frecuencia una profunda desidia e ineficiencia institucional.

Mientras el aparato estatal despliega recursos inmediatos, operativos masivos, vigilancia cibernética y patrullajes para perseguir a activistas, periodistas independientes o manifestantes pacíficos, la respuesta ante un ciudadano común en peligro suele ser la apatía.

Según los medios como el periódico cubano, el país no cuenta con sistemas de alerta temprana accesibles al público ni bases de datos transparentes sobre personas extraviadas.

Son los propios familiares quienes, asumiendo los riesgos y los costos, deben armar brigadas de búsqueda improvisadas, rastrear terrenos difíciles y difundir las fotos de sus seres queridos en redes sociales ante el silencio del régimen cubano.

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