Laszlo Hanyecz, el famoso estadounidense que pagó 10.000 bitcoin por dos pizzas en una de las primeras transacciones registradas en la moneda digital
Laszlo Hanyecz, el famoso estadounidense que pagó 10.000 bitcoin por dos pizzas en una de las primeras transacciones registradas en la moneda digital

Diez años desde la creación de Bitcoin, aún nada se sabe de la identidad de Satoshi Nakamoto, el pseudónimo del supuesto creador. Sin embargo, algunos programadores que colaboraron con el desarrollo del código fuente de Bitcoin en sus inicios tuvieron el privilegio de conocerlo, aunque sea electrónicamente.

Es el caso de Laszlo Hanyecz, mejor conocido por haber comprado dos pizzas de la cadena de comida Papa John's por 10.000 bitcoin en 2010. Hoy, esa transacción equivale a más de USD 75 millones. Hanyecz, quien intercambio centenares de mails con Nakamoto, dijo que sus interacciones con el creador de la criptomoneda más grande del mundo siempre fueron "algo raras".

“Pensé que Bitcoin era increíble, y quería participar, pero tenía un trabajo normal como programador”, dijo Hanyecz. “Nakamoto me enviaba correos electrónicos diciendo: ‘Oye, ¿puedes arreglar este error?’ ‘Oye, ¿puedes hacer esto?'”

Hanyecz fue uno de los primeros mineros de la red Bitcoin, un proceso que en aquel entonces podía ejecutarse desde un laptop personal.

Cuando el programador estadounidense se ofreció voluntariamente para desarrollar el proyecto, Nakamoto comenzó a enviarle tareas inmediatamente.

“Él decía: ‘Ey, el lado oeste está caído,’ o ‘Tenemos estos fallos – tenemos que arreglar esto’. Y  yo pensaba: ‘¿nosotros? No somos un equipo, y tu no eres mi jefe”, dijo Hanyecz. “Pensé que era la aprobación de él, su manera de decir que me había aceptado como miembro. Pero no quería la responsabilidad. Realmente no entendía todas las fuerzas que estaban sucediendo en ese momento”, agregó.

Según Hanyecz, Nakamoto tampoco estaba muy entusiasmado con su actividad minera. "Una vez me dijo que prefería que yo no haga mucha de la minería", dijo. "Él estaba tratando de hacer crecer la comunidad y de conseguir más usos comerciales. Reconocía plenamente que la minería se convertiría en una industria de la cual algunas personas se enriquecerían".

Aunque ambos desarrolladores trabajaban juntos, el creador de Bitcoin siempre se percataba de preservar su identidad anónima. "Él o ella o quienquiera que sea nunca me dijo nada personal", dijo Hanyecz. "Hice algunas preguntas, pero siempre las esquivaba. Nunca fueron contestadas".

Además, el hombre que hizo posible la celebración anual de Bitcoin Pizza Day dijo que Nakamoto era un hombre paranoico. "Hubo un par de veces en que recibí mensajes que parecían fuera de lugar", dijo Hanyecz. "Me deshice de ellos porque estaba como, '¿a quién le importa si este tipo me dice que desaparezca a y me vaya?' Este no era mi trabajo ni nada de eso, era un hobby. Intentaba ser su amigo. Parecía muy paranoico con la posibilidad de que alguien rompa el software. Siguió llamándolo 'pre-lanzamiento', y yo le ayudaba a conseguir que se lanzara".

En retrospectiva, dijo Hanyecz, la paranoia de Nakamoto era comprensible: "Si algo le hubiera pasado al código desde el principio, no estaríamos teniendo esta conversación hoy", dijo.

"Es emocionante porque la gente ama a un hombre misterioso, pero yo trato de guiar a la gente hacia el hecho de que no importa quién lo hizo; podría ser un asesino serial", añadió Hanyecz. "A la gente le gusta identificarse con héroes o villanos, pero en la criptósfera, el código tiene que hablar por sí mismo. El carisma y ser una persona interesante sólo te lleva hasta cierto punto cuando eres un desarrollador. En última instancia, serás juzgado por la calidad de tu código y tu idea".