Sutamarchán se prepara para recibir a 20.000 personas en la Gran Tomatina Colombiana más mundialista de su historia

La versión 16 del festival boyacense se realizará del 6 al 8 de junio, cuatro días antes del inicio de la Copa Mundial, con una batalla campal, maratón, feria gastronómica y más de 20.000 visitantes esperados

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El estadio municipal del municipio boyacense de Sutamarchán se transformará en una cancha de otro tipo. Con camiseta puesta y en medio de graderías repletas de espectadores, jugadores de diferentes países se enfrentarán en lo que los organizadores describen como una batalla campal que utilizará cerca de 40 toneladas de tomate.

El estadio municipal del municipio boyacense de Sutamarchán se transformará en una cancha de otro tipo. Con camiseta puesta y en medio de graderías repletas de espectadores, jugadores de diferentes países se enfrentarán en lo que los organizadores describen como una batalla campal que utilizará cerca de 40 toneladas de tomate no apto para el consumo humano.

La elección de la fecha no es casual: la Gran Tomatina se convierte así en el preámbulo festivo de uno de los eventos deportivos más seguidos del planeta. “La desarrollaremos como preámbulo al inicio del Mundial de Fútbol, en una completa agenda en la que se mezcla tradición, cultura, deporte, fiesta y diversión, mucha diversión en la programación que se desarrollará en el municipio de Sutamarchán, la casa de la Gran Tomatina Colombiana", afirmó Heynner Suárez, fundador y organizador del evento desde su primera edición en junio de 2005.

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De 1.500 a 20.000 personas en dos décadas

Lo que comenzó como una celebración de cumpleaños se convirtió en uno de los festivales más reconocidos de Colombia.
Lo que comenzó como una celebración de cumpleaños se convirtió en uno de los festivales más reconocidos de Colombia.

Lo que comenzó como una celebración de cumpleaños se convirtió en uno de los festivales más reconocidos de Colombia. Aquel 5 de junio de 2005, Suárez reunió a unas 1.500 personas y utilizó tres toneladas de tomate. Hoy, el evento moviliza a más de 20.000 visitantes y requiere 40 toneladas de la hortaliza para sostener la tradición.

El crecimiento no fue solo numérico. La Gran Tomatina pasó de ser una fiesta local a un referente turístico del departamento de Boyacá, con cobertura de medios regionales, nacionales e internacionales que han puesto sus lentes sobre cada edición. Para esta versión 16, los organizadores esperan superar las cifras del año anterior y consolidar la proyección mundial que da nombre a la edición.

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Una agenda que va más allá del tomatazo

También habrá concursos como el comelón de tomate, la exhibición del tomate más grande, presentaciones de bandas musicales, desfiles de carrozas, comparsas y disfraces alusivos a la hortaliza.
También habrá concursos como el comelón de tomate, la exhibición del tomate más grande, presentaciones de bandas musicales, desfiles de carrozas, comparsas y disfraces alusivos a la hortaliza.

La programación de los tres días combina deporte, cultura y gastronomía. El domingo 8 de junio arranca con una maratón a partir de las 7:00 de la mañana, con categorías de 20, 10 y 5 kilómetros en un recorrido que atraviesa el área urbana y rural del municipio. A las 9:00 de la mañana tiene lugar el tradicional desfile.

Desde el sábado 7 de junio, frente al estadio municipal, el Mercado Campesino y Festival Gastronómico abre sus puertas con productos cultivados por agricultores de la región: frutas, hortalizas, alimentos tradicionales, bebidas y actividades para niños. También habrá concursos como el comelón de tomate, la exhibición del tomate más grande, presentaciones de bandas musicales, desfiles de carrozas, comparsas y disfraces alusivos a la hortaliza.

Para participar en el evento central —la batalla de tomates—, los asistentes deben adquirir la camiseta oficial, requisito de ingreso a la actividad que tiñe de rojo el estadio del municipio.

El tomate que no llega al mercado

Heynner Suárez, fundador y organizador del evento, explicó que todos los tomates utilizados en la batalla son excedentes de cosecha o productos que ya no pueden ser comercializados ni destinados al consumo.
Heynner Suárez, fundador y organizador del evento, explicó que todos los tomates utilizados en la batalla son excedentes de cosecha o productos que ya no pueden ser comercializados ni destinados al consumo.

Suárez explicó que todos los tomates utilizados en la batalla son excedentes de cosecha o productos que ya no pueden ser comercializados ni destinados al consumo. El evento transforma así residuos agrícolas en una experiencia que atrae visitantes de distintas regiones del país y del exterior, con un enfoque que conecta la fiesta con la realidad productiva del campo boyacense.

Esa conexión con el agro no es decorativa. La región del Alto Ricaurte ha experimentado una transformación agroindustrial impulsada, en parte, por el cultivo de hortalizas y frutas. Entre las variedades de tomate que han tomado fuerza en la zona se encuentran el chonto, el larga vida y el cherry, además de otros cultivos como ají, cohombro y pepino pequeño.

La Gran Tomatina nació, precisamente, de esa realidad: un agricultor conocido como “el gordito” experimentó con el cultivo de tomate en invernadero, compartió sus conocimientos con otros productores y, junto a ellos, fundó el evento que hoy convoca a miles de personas cada año.

Impacto económico más allá de Sutamarchán

El impacto se extiende a municipios vecinos. La ocupación hotelera aumenta en Villa de Leyva, Sáchica, Santa Sofía, Tinjacá, Ráquira, Chiquinquirá, Paipa y Tunja
El impacto se extiende a municipios vecinos. La ocupación hotelera aumenta en Villa de Leyva, Sáchica, Santa Sofía, Tinjacá, Ráquira, Chiquinquirá, Paipa y Tunja

“Desde luego que la economía es en gran escala y no solamente para el trabajador, ni para el campesino, ni para el agricultor. Todo el comercio se beneficia y esto se volvió también turísticamente importante”, señaló Suárez al referirse al alcance del festival.

El impacto se extiende a municipios vecinos. La ocupación hotelera aumenta en Villa de Leyva, Sáchica, Santa Sofía, Tinjacá, Ráquira, Chiquinquirá, Paipa y Tunja, desde donde miles de visitantes se desplazan hacia Sutamarchán durante el puente festivo. Transportadores, restaurantes, comerciantes y el sector agrícola reciben el impulso directo de los 20.000 asistentes que se movilizan para la ocasión.

Sutamarchán, el municipio que dialoga con las estrellas

El escenario del festival tiene su propia historia. Sutamarchán fue fundado en 1556 por don Antonio de Santana.
El escenario del festival tiene su propia historia. Sutamarchán fue fundado en 1556 por don Antonio de Santana.

El escenario del festival tiene su propia historia. Sutamarchán fue fundado en 1556 por don Antonio de Santana, se ubica a 2.095 metros sobre el nivel del mar y registra temperaturas promedio de entre 19 °C (66 °F) y 21 °C (70 °F). Su nombre combina el término chibcha suta —que significa “amo” o “soberano”— con el apellido de su primer gobernante, Pedro de Merchán.

El naturalista alemán Alexander von Humboldt describió este municipio como uno de los lugares con el mejor clima del mundo. Algunos astrónomos, por su parte, señalan que Sutamarchán es uno de dos puntos en el planeta —el otro, cerca de Roma— donde confluyen los astros de manera especial.

Más allá de la astronomía, el municipio es reconocido por el convento de Santo Ecce Homo, su longaniza, sus arepas y, desde hace 21 años, por la Gran Tomatina Colombiana, que se ha consolidado como uno de los principales atractivos turísticos del departamento y como motor económico del Alto Ricaurte, el Bajo Ricaurte, el occidente y el centro de Boyacá.

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