Comprar ahora y pagar después no trae tantos beneficios como los deudores creen: destaparon la realidad de estos créditos

Mecanismos psicológicos asociados a la fragmentación de cuotas pueden generar una falsa sensación de control y dificultan el monitoreo de compromisos futuros

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El fenómeno induce a los consumidores a minimizar la magnitud del compromiso económico adquirido poco después de hacer la compra - crédito Leonardo Muñoz/EFE
El fenómeno induce a los consumidores a minimizar la magnitud del compromiso económico adquirido poco después de hacer la compra - crédito Leonardo Muñoz/EFE

El auge de las plataformas de pago diferido (BNPL) empezó a transformar la manera en que los colombianos perciben y recuerdan sus gastos. Una investigación revela una diferencia considerable en la precisión con la que los usuarios recuerdan el monto desembolsado, en especial, al utilizar este método.

Dicho sistema genera una distorsión en el recuerdo del gasto que puede alcanzar entre 24% y 36%, lo que supera con amplitud el margen registrado con efectivo o tarjeta de crédito. El informe de la investigadora de mercado Sinnetic atribuye el fenómeno a la fragmentación del costo en cuotas, que lleva a los consumidores a subestimar el compromiso financiero asumido minutos después de la compra.

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La investigación se en base a datos recolectados de 1.400 personas entre 24 y 37 años en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga. El objetivo fue medir la llamada “brecha de recuerdo”: la diferencia porcentual entre lo que realmente se pagó y lo que el consumidor dice haber desembolsado pocos minutos después.

El recuerdo del gasto depende del medio de pago empleado por la persona - crédito Oskar Burgos/EFE
El recuerdo del gasto depende del medio de pago empleado por la persona - crédito Oskar Burgos/EFE

Dicho análisis comparó tres medios de pago: efectivo, tarjeta de crédito y BNPL. Los resultados muestran que, con efectivo, la brecha de recuerdo se mantuvo entre 2% y 8%, lo que reflejó una alta precisión. Al pagar con tarjeta de crédito, el margen de error subió a entre 6% y 12%. Pero es en el modelo BNPL donde la distancia se incrementa de manera significativa, con un rango de 24% a 36%, independientemente de la ciudad o el tipo de producto.

Diferencias en el recuerdo del gasto según el medio de pago

Según Sinnetic, la memoria del gasto varía según el instrumento utilizado. El efectivo promueve una conciencia inmediata del desembolso, ya que el acto físico de entregar el dinero hace que el costo se perciba directamente. “El diseño de los medios de pago influye decisiones económicas. No se trata únicamente de cuánto cuesta un producto, sino de cómo ese costo es presentado, procesado y recordado por el consumidor”, destacó.

La tarjeta de crédito incluye una desconexión moderada, ya que la obligación financiera se traslada al futuro. Así las cosas, el comprador percibe el compromiso como un gasto venidero y la precisión en el recuerdo disminuye.

En el sistema BNPL, la distorsión es mayor debido a la tendencia de los usuarios a recordar solo el valor de cada cuota y no el monto total comprometido. El estudio advierte que la medición no incluye intereses ni penalidades, por lo que las distorsiones pueden ser aún más pronunciadas si hay recargos adicionales.

La fragmentación del costo no se asocia al tipo de producto, ciudad o canal de compra, y es más aguda en temporadas de alta demanda y ofertas, donde plataformas como Addi, Creditop y Sistecrédito impulsan el pago diferido inmediato.

El uso recurrente de avances, cupos rotativos y sobregiros señala insuficiencia presupuestaria frente a tasas de interés persistentemente altas - crédito Colprensa
Pagar en efectivo provoca una percepción instantánea de pérdida y facilita la identificación del importe desembolsado - crédito Colprensa

Mecanismos conductuales y fragmentación del gasto

El fenómeno, de acuerdo con expertos de la investigadora, está alineado con principios de la economía del comportamiento: el “dolor de pagar”, la contabilidad mental y el uso de atajos cognitivos en promociones. Usar efectivo activa la sensación de pérdida de manera inmediata y ayuda a clarificar el monto gastado.

De esta manera, en las compras con tarjeta de crédito, el pago diferido aligera ese efecto y desplaza la percepción del gasto hacia el futuro, lo que disminuye la exactitud del recuerdo.

Además, el modelo BNPL complica aún más la percepción: los compradores dividen mentalmente el pago en cuotas, concentran la atención en lo que pagarán en cada periodo y pasan por alto el total adeudado. Durante jornadas promocionales y ante ofertas de “cero intereses”, la tendencia a subestimar la suma global se acentúa.

“Resultados son relevantes para reguladores y política pública”, señaló Sinnetic. El atractivo del sistema para comercios y el ecosistema fintech es claro, ya que reducir la fricción psicológica en el pago puede facilitar la decisión de compra e incrementar las ventas.

Compras durante el Día sin IVA de 2021. Foto: (Colprensa-Sergio Acero)
La diferencia entre lo que estipula la ley y lo que el consumidor comprende sigue existiendo, mientras las plataformas de pago diferido se expanden sin una regulación que contemple los aspectos conductuales - crédito Sergio Acero/Colprensa

Retos regulatorios y recomendaciones para el sistema BNPL

La expansión de las plataformas BNPL en Colombia ocurre en un entorno sin regulación específica que contemple sus efectos conductuales. Mientras que el Reino Unido proyecta una normativa a partir de julio de 2026, en Colombia aún no se abordan de manera explícita las distorsiones psicológicas y de memoria vinculadas al pago fraccionado.

El informe advierte que “no basta cumplir requisitos legales de información si el consumidor no la comprende realmente”. La firma recomienda que las plataformas muestren de forma clara el costo total y no solo la cuota periódica, además de sumar y exhibir las obligaciones activas. Sugiere también el uso de recordatorios para alertar sobre el monto global pendiente de pago.

Según el estudio, la brecha entre lo que exige la ley y lo que el consumidor realmente entiende persiste mientras las plataformas de pago diferido continúan creciendo sin un marco que considere la dimensión conductual. Los resultados permiten concluir que, más allá del cumplimiento legal, el principal riesgo del modelo BNPL es la dificultad del usuario para comprender el verdadero alcance del compromiso financiero, lo que puede afectar la toma de decisiones informadas.