El precio del euro volvió a moverse en Colombia y el mercado prendió alertas, así cerró la jornada del 29 de enero

La divisa europea registró leves correcciones, pero mantuvo alta volatilidad en una jornada marcada por factores externos y ajustes locales

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Aumentos de salario mínimo, reducción
Aumentos de salario mínimo, reducción de jornada laboral y riesgos climáticos vinculados a lluvias impactan la competitividad y la economía colombiana en 2026 - crédito Kai Pfaffenbach/REUTERS

El precio del euro en Colombia cerró la jornada del 29 de enero de 2026 en un promedio de $4.367,74, lo que representó una caída de 10,89 frente al día anterior, equivalente a una variación diaria de -0,25%. Durante la sesión, la divisa europea alcanzó un máximo de $4.406,11 y un mínimo de $4.346,43 reflejando una volatilidad moderada en el cruce EUR/COP.

Si bien no se registraron máximos históricos, el alza en su valor responde a una combinación de factores internacionales, como las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la inestabilidad en los mercados globales, junto con elementos locales que influyen en la oferta y demanda de divisas. En las casas de cambio, el euro se cotizó en un rango de $4.360 para la compra y $4.530 para la venta.

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El peso colombiano experimenta fortalecimiento
El peso colombiano experimenta fortalecimiento ante factores externos positivos, mientras la deuda pública llega a COP 1.192 billones, equivalente al 64,7% del PIB - crédito ShutterStock

Teniendo en cuenta la última semana, el euro anota un incremento 2,73%; sin embargo en el último año aún acumula un descenso del 2,24%.

Comparando este dato con el de días pasados, encadenó tres jornadas sucesivas en dígitos positivos. En los pasados siete días la volatilidad fue manifiestamente superior a la acumulada en el último año, presentándose como un activo con mayores cambios de lo normal.

Análisis de mercado

El euro se consolida como uno de los ejes centrales de lectura del actual entorno financiero internacional. La mejora sostenida en los indicadores de confianza de la Eurozona, con un Sentimiento Económico en 99,4 puntos, máximo desde 2023, refleja un cambio cualitativo en las expectativas del mercado. Francia y Alemania, motores tradicionales del bloque, explican buena parte de este avance, apoyados en una demanda interna más firme y en mejores perspectivas de empleo. La recuperación de la confianza industrial y del sector servicios sugiere que la economía europea logró dejar atrás la fase más aguda de estancamiento, lo que refuerza la narrativa de estabilidad del euro frente a otras divisas desarrolladas.

Este contexto contrasta con la postura de la Reserva Federal en Estados Unidos. Aunque la Fed mantuvo sin cambios su rango de tasas (3,5%–3,75%) y la actividad económica sigue mostrando solidez, el mercado ya descuenta que el ciclo restrictivo quedó atrás. La expectativa de dos recortes hacia finales de 2026 limitó el atractivo relativo del dólar, abriendo espacio para que el euro gane protagonismo como moneda de referencia. A ello se suma la lectura mixta de los resultados corporativos tecnológicos en EE. UU., donde los sólidos crecimientos de ingresos conviven con señales de fatiga en servicios de nube y mayores costos operativos, lo que ha enfriado parcialmente el optimismo bursátil.

La postura de la Reserva
La postura de la Reserva Federal de EE. UU. de mantener tasas estables limita el atractivo del dólar y beneficia el posicionamiento del euro como moneda de referencia - crédito Antonio Bronic/REUTERS

En el Reino Unido, la situación es más ambigua. El Banco de Inglaterra se perfila a mantener su tasa en 3,75%, pero el repunte de la inflación a 3,4% en diciembre complica cualquier giro acomodaticio en el corto plazo. Aunque la producción automotriz mostró un fuerte rebote mensual, el balance anual negativo evidencia que la economía británica aún enfrenta ajustes estructurales, lo que limita el impacto regional positivo sobre Europa continental.

Desde Asia, los flujos de capital proyectados hacia China en 2026 reforzaron un entorno global más propicio para activos no denominados en dólares. La expectativa de ingresos por más de USD518.000 millones, impulsada por tecnología, consumo e inteligencia artificial, apunta a una recuperación gradual del apetito por riesgo. Japón, por su parte, mostró una mejora en la confianza del consumidor, aunque el yen sigue presionado, lo que mantiene la atención sobre la dinámica cambiaria global.

En América Latina, el peso colombiano se mueve en un equilibrio delicado entre factores externos favorables y tensiones internas persistentes. La apreciación reciente del peso frente al dólar contribuye a moderar presiones inflacionarias importadas, un efecto que podría amplificarse con la repatriación de USD11.600 millones desde fondos de pensiones. Sin embargo, este alivio cambiario choca con una realidad fiscal exigente, la deuda pública alcanzó $1.192 billones, equivalente al 64,7% del PIB, y el servicio de la deuda absorbe cerca de un tercio de los ingresos del Estado.

Los indicadores de confianza en
Los indicadores de confianza en la Eurozona alcanzaron 99,4 puntos, el nivel más alto desde 2023, respaldando la estabilidad del euro en mercados internacionales - crédito Dado Ruvic/REUTERS

A estas restricciones se suman presiones estructurales por costos laborales, asociadas tanto al aumento del salario mínimo como a la reducción gradual de la jornada laboral, factores que podrían limitar la competitividad en sectores intensivos en mano de obra. Además, los riesgos climáticos, con proyecciones de lluvias superiores al 70% en marzo, introducen un elemento adicional de incertidumbre para la actividad económica, especialmente en agricultura e infraestructura.