Falso planeador de eventos estafó a dos mujeres en Cartagena con sus bodas: así operaba

Los nuevos testimonios revelan que el engaño se sostuvo durante meses con reuniones presenciales, supuestos avances documentados y cobros fragmentados que generaron confianza antes del colapso final

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La boda de Katty Julio
La boda de Katty Julio estaba programada para el 5 de diciembre de 2025 en Cartagena, pero el evento nunca se realizó tras descubrirse la estafa - crédito Viajar por COlombia e Instagram

Una semana después de que se conociera públicamente el caso de la modelo Katty Julio, la mujer que viajó desde Italia a Cartagena para celebrar su boda y terminó descubriendo que todo había sido una estafa, nuevos detalles permiten reconstruir cómo se ejecutó el engaño, paso a paso, y evidencian un modus operandi sistemático que habría afectado a varias víctimas.

De acuerdo con la investigación revelada por El Tiempo y los testimonios entregados por las afectadas, el presunto responsable, Jason Pérez Teherán —quien permanece prófugo— no actuó de manera improvisada.

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Por el contrario, habría desplegado una estructura cuidadosamente diseñada para generar confianza, simular avances reales y fragmentar los pagos hasta consolidar millonarias pérdidas económicas.

Un primer contacto basado en confianza presencial

El engaño comenzó en febrero de 2025, cuando Katty Julio viajó desde Europa a Colombia para adelantar los preparativos de su boda. En ese momento, Pérez Teherán se presentó como un planeador de bodas con experiencia, conocedor del sector y con una red de proveedores confiables en Cartagena.

Katty Julio denunció haber sido
Katty Julio denunció haber sido víctima de una estafa tras contratar los servicios de un supuesto planeador de eventos para la organización de su boda en Cartagena - crédito Katty Julio/Instagram

Durante esa visita, el presunto estafador no solo sostuvo reuniones presenciales con la pareja, sino que los acompañó a recorrer supuestos proveedores de decoración, logística y servicios para el evento. Ese contacto directo fue clave: permitió que la víctima regresara a Italia con la certeza de haber contratado un servicio legítimo y en marcha.

La fase virtual: cotizaciones, fotos y pagos escalonados

Una vez Julio regresó a Europa, la relación pasó al ámbito digital. Según su testimonio, Pérez Teherán mantuvo una comunicación constante a través de mensajes de texto, enviando cotizaciones detalladas, fotografías de supuestos avances y reportes diarios sobre el estado de los preparativos.

Ese flujo permanente de información fue determinante para sostener la ilusión de normalidad. “Me decía todos los días que todo iba bien, me mostraba fotos de todo lo que iba supuestamente comprando”, relató Julio a Noticias RCN.

Los pagos no se hicieron en una sola transferencia. El dinero fue enviado de forma progresiva: consignaciones de 5, 7 y hasta 10 millones de pesos, que en conjunto alcanzaron los 31 millones, según la propia denunciante. Este método, advierten expertos en fraude, reduce las alarmas iniciales y normaliza la entrega constante de dinero.

Identidades falsas y solicitudes adicionales

Con el paso de los meses, la trama se volvió más compleja. A la comunicación directa con Pérez Teherán se sumaron nuevos contactos, presentados como proveedores independientes. Uno de ellos, identificado como ‘Carlos Flórez’, solicitó 700.000 pesos adicionales bajo el argumento de una emergencia médica familiar.

El montaje para la ceremonia
El montaje para la ceremonia nunca se realizó, luego de que el supuesto organizador de eventos dejara de responder el día pactado para la boda en Cartagena - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Las pruebas recopiladas por las víctimas indican que estos perfiles no eran reales, sino identidades falsas creadas por el mismo estafador para diversificar los canales de pago y reforzar la apariencia de un equipo de trabajo amplio.

Las conversaciones, números telefónicos y registros de llamadas muestran que, en al menos uno de los contactos, el identificador del teléfono reveló el nombre de Jason Pérez, confirmando que se trataba de la misma persona detrás de los distintos roles.

El día clave: silencio total y colapso del montaje

El fraude quedó al descubierto el 5 de diciembre de 2025, fecha fijada para la boda. Al llegar la pareja a Cartagena, la comunicación se cortó de manera abrupta. Ningún proveedor respondió, los números aparecían fuera de servicio y las direcciones suministradas no correspondían a empresas reales.

Fue en ese momento cuando Julio entendió que todo el montaje había colapsado y que no existía ningún servicio contratado.

Un patrón que se repite en otras víctimas

El caso no sería aislado. Otra mujer, Yirelis Medrano, residente en Cartagena, relató al medio citado que el esquema fue prácticamente idéntico. Incluso, en su caso, la confianza fue mayor porque ya había contratado antes a Pérez Teherán para un evento familiar sin inconvenientes.

La revisión de comprobantes de
La revisión de comprobantes de pago y mensajes fue clave para que una de las víctimas identificara el patrón de la estafa - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

En esta segunda ocasión, perdió cerca de 2 millones de pesos y la celebración del cumpleaños de su hija. “Jugó también con la felicidad de mi hija”, afirmó.

Facturas falsas y una posible red familiar

Los testimonios coinciden en que el presunto estafador dominaba los detalles del negocio, usaba cotizaciones reales como base y entregaba facturas falsas para respaldar los cobros.

Además, las víctimas no descartan que otros miembros de su círculo cercano o familiar hayan participado en el esquema, especialmente en la creación y manejo de los perfiles falsos.

Las afectadas ya interpusieron denuncias ante las autoridades y esperan que los nuevos detalles permitan avanzar en la investigación. Más allá de la búsqueda de justicia, el caso se ha convertido en una alerta para quienes planean bodas o eventos en Cartagena, especialmente desde el exterior.