El nuevo ministro de Igualdad pidió perdón en vivo a sargento agredido en 2012: “Quiero ir a abrazarlo y a su familia”

El reencuentro acercó posturas entre los protagonistas de un antiguo enfrentamiento, abriendo la puerta a una colaboración inédita en el entorno ministerial

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La conversación transmitida por radio
La conversación transmitida por radio permitió que ambos involucrados expresaran sus puntos de vista y llegaran a un acuerdo simbólico de reconciliación tras un hecho registrado durante el conflicto en el cerro Berlín en 2012 - crédito AFP

Alfredo Acosta Zapata, nuevo ministro de Igualdad y líder indígena de amplia trayectoria en la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic), ofreció disculpas públicas al sargento retirado del Ejército Rodrigo García Maya por el enfrentamiento ocurrido en 2012 en el cerro Berlín, municipio de Toribío, Cauca.

El reencuentro, emitido en directo por Blu Radio, estuvo marcado por una propuesta: integrar a García en el esquema de seguridad del Ministerio, gesto que simbolizó la disposición al diálogo y la reconciliación.

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Acosta, con catorce años de labor en la Onic y experiencia como coordinador nacional de la guardia indígena, asumió el cargo tras una controversia centrada en su limitada experiencia administrativa.

Se ha mantenido al frente de más de 60.000 guardias y ha participado en movilizaciones sociales relevantes, entre ellas la Minga del Suroccidente de 2020. Frente a las críticas, ha defendido la inclusión de representantes sociales en cargos de alto nivel, subrayando su compromiso con los derechos colectivos y la diversidad del país.

La reunión, más de una
La reunión, más de una década después del incidente en Cauca, mostró la voluntad de ambas partes por dejar atrás el conflicto y trabajar en favor del entendimiento y la inclusión - crédito X

El episodio clave que los unió se remonta a 2012, cuando la guardia indígena, liderada entonces por Acosta, expulsó a soldados del cerro Berlín. Cientos de personas rodearon a los militares, obligándoles a abandonar el lugar entre empujones y recriminaciones.

Las imágenes, difundidas a nivel nacional e internacional, mostraron a Acosta increpando públicamente a García con frases como: “¿No le da vergüenza dispararle a gente inocente?” y “¿no le da vergüenza ser soldado?”, según ocurrió en el medio mencionado. En esas escenas, García rompió en llanto ante las cámaras, reflejando la carga humana del conflicto entre comunidades indígenas y la Fuerza Pública.

Acosta pidió perdón a García: “Yo quiero ir a abrazarlo y abrazar a su familia, porque en últimas ellos son los que sufren con todo esto”, expresó el ministro, quien resaltó la importancia de la armonización como proceso de reconciliación.

Aseguró que desde hace años había intentado contactar a García para ese propósito y reiteró su arrepentimiento.

La conversación pública entre el
La conversación pública entre el ministro de Igualdad y el sargento retirado no solo resignifica una fractura del pasado, sino que plantea interrogantes sobre el alcance real de la reconciliación institucional en escenarios complejos- crédito Facebook

Por su parte, García manifestó estar dispuesto a superar el pasado: “Nunca existió ni existirá rencor”, afirmó.

Desde su retiro hace cuatro años, comentó que lleva una vida sencilla y trabaja como empleado en un centro de atención telefónica. “Me subo al metro todos los días, llevo almuerzo de casa y hago mercado como cualquier parroquiano”, narró, según El Colombiano. García puntualizó que su reacción ese día fue una forma de contención y que nunca derivó en odio.

Durante la conversación, ambos coincidieron en que la guardia indígena y la Fuerza Pública quedaron atrapadas en una dinámica que las superó individualmente. García precisó: “Las personas por sí solas no cometemos delitos; siempre hay algo más arriba que origina todo”.

La respuesta reflejó una lectura del conflicto donde los protagonistas directos fueron, a su vez, víctimas de acontecimientos estructurales.

La charla avanzó hacia una propuesta inusual: Acosta invitó a García a sumarse al esquema de seguridad del Ministerio de Igualdad: “Me gustaría que me acompañara en la seguridad”, le propuso en Blu Radio, destacando la dignidad de García al no responder con violencia pese a las agresiones verbales sufridas.

Ambos estuvieron en extremos opuestos
Ambos estuvieron en extremos opuestos de un episodio histórico y doloroso. Hoy reconstruyen puentes rotos con gestos poco frecuentes en la política. Un proceso que reescribe el pasado reciente en Colombia - crédito AFP

García agradeció la invitación y ambos acordaron concretar un encuentro presencial para conversar sobre la posible colaboración, según detallaron Blu Radio y Semana.

El encuentro, interpretado por El Colombiano como un episodio atípico en la política nacional, resignificó un hecho doloroso del pasado mediante un acto de perdón público y apertura a la cooperación institucional.

Acosta expresó su deseo de “abrazar” a García y reconocer su integridad al no responder con agresividad a la provocación.

Lejos del resentimiento, García subrayó que su comportamiento se mantuvo dentro de la ética militar.